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Respuesta al Presidente de la COPARMEX sobre instituir el Catálogo Nacional de Programas Sociales como instrumento para erradicar discrecionalidad en la política social

GUSTAVO A. DE HOYOS WALTHER
Presidente Nacional de la
Confederación Patronal de la República Mexicana
Presente.
Estimado Gustavo:

Por este medio, y con mucho gusto, doy respuesta a su pregunta: ¿Se compromete a instituir el Catálogo Nacional de Programas Sociales, el Padrón Único de Beneficiarios y la Cédula de Identidad Nacional como instrumentos para erradicar improvisación, redundancias y discrecionalidad en la política social, y potenciar sus resultados para atenuar la pobreza y la desigualdad?

La pobreza y la desigualdad son dos de los más grandes problemas de México, retos que debemos solucionar para avanzar hacia la nación próspera, fuerte y justa que merecemos. Por ello, en esta campaña me he comprometido a cerrar las brechas que limitan el desarrollo de México y los mexicanos: la brecha que existe entre el centro y el norte del país, que tienen claros avances, y el sur-sureste donde aún hay mucho por hacer; la brecha que divide a las oportunidades que hoy tienen los varones frente a las limit aciones que
enfrentan las mujeres; y, en general, la brecha que divide a quienes tienen mucho de quienes carecen de casi todo.

Para mí la pobreza no es sólo falta de recursos económicos sino resultado de la falta de oportunidades que impiden a las personas generar dichos recursos y que deriva de carencias en materia de educación, de acceso a libertades o derechos básicos, así como de herramientas adecuadas para labrarse un mejor futuro. Esto quiere decir que si logramos que las personas se libren de esas carencias los libraremos también de la pobreza y lograremos que puedan desarrollar todo su potencial.

Estoy convencido de que la pobreza no se resuelve repartiendo dinero a quienes no tienen recursos; de que el asistencialismo no es la solución. Creo que la solución pasa por ofrecer a las personas herramientas y oportunidades que las empoderen, que les permitan incorporarse al sector productivo y beneficiarse del uso de sus talentos y habilidades.

Para mí los programas sociales son una vía transitoria para asegurar ingreso, seguridad social, salud, educación, alimentación y vivienda a quien hoy carece de ellos. Y digo transitoria porque los veo como una oportunidad de que los beneficiarios transformen su propia realidad y puedan desarrollar lo mejor de sí mismos, todo su potencial. Creo en la educación como el mayor igualador social y la única manera en que una nación se fortalece y se forja un mejor futuro. Un muchacho que asiste a una escuela técnica, una joven que se capacita en la industria local, un universitario que se maneja bien en un idioma como el inglés transforman su realidad, amplían sus propios horizontes y conquistan para sí y para los suyos mejores oportunidades.

Me comprometo a que, desde el primer día de mi gobierno, la selección y la entrega de los programas sociales sea efectiva y transparente. Para ello, voy a instituir el Catálogo Nacional de Programas Sociales y el Padrón Único de Beneficiarios para evitar duplicidades y asegurar que nadie que necesite de estos apoyos quede fuera. Me comprometo también a instalar ventanillas únicas de atención para evitar ineficiencias y discrecionalidades en los apoyos y que nadie abuse. Las entregas de los apoyos serán absolutamente transparentes mediante depósitos bancarios a las cuentas de los beneficiarios, sin intermediarios. Todo mundo tendrá así acceso a una adecuada nutrición, a servicios de salud, educación de calidad, a una vivienda digna con servicios. Independientemente del lugar en donde nazca, cada niña y niño tendrá acceso a una vida llena de posibilidades, de bienestar y desarrollo.

Pero me comprometo además a ir todavía más lejos. El Programa Avanzar Contigo registrará con una encuesta las necesidades individuales de cada quien y con base en ellas se va a diseñar toda la política social d e mi gobierno. Es decir, estoy planteando cambiar la relación entre el gobierno y la ciudadanía para que sean los ciudadanos los que decidan qué apoyo reciben del gobierno y no el gobierno el que unilateralmente decida por ellos . Podremos avanzar así no sólo en cubrir las necesidades básicas de los beneficiarios de los programas sociales, sino también identificar qué otros apoyos complementarios requiere la gente: becas, apoyos crediticios para emprender un negocio, financiamiento para la compra o mejora de viviendas, asistencia o asesoría para la compra de insumos para la producción agropecuaria o pesquera, capacitación laboral o cualquier otro tipo de necesidad. Estoy convencido de que el éxito individual sumado será el éxito de nuestra nación.

Con respecto a la Cédula Nacional de Identidad mi posición es totalmente a favor. Es un instrumento indispensable para evitar duplicidades en programas sociales, para combatir la corrupción y para facilitar la vida de los ciudadanos. Hoy los mexicanos no tenemos un registro único: podemos tener un registro ante el Instituto Nacional Electoral con nuestra credencial para votar con fotografía, y otro ante el Servicio de Administración Tributaria; podemos asimismo tener un registro adicional ante la Secretaría de Relaciones
Exteriores, a través de nuestro pasaporte, pero es un hecho que ninguno de ellos corresponde hoy a una cédula de identidad única. Por ello propongo que antes de que concluya mi primer año de gobierno unifiquemos, con todos los estándares de seguridad, todas las bases de identidad y de biométricos que tiene el gobierno. Tenemos la tecnología para que México sea un país en el que cada quien pueda identificarse con su huella para realizar cualquier trámite. Si resolvemos el problema de identidad podemos evitar burocracia, duplicidades en programas sociales y combatir la corrupción. Es decir, facilitarle la vida al ciudadano con un gobierno más eficiente, cercano y transparente.