Discursos

Participación de José Antonio Meade en el Foro Diálogos Manifiesto México, organizado por la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX)

Moderador: Gracias. Muy buenos días, todavía, a todos.

Empiezo dando la bienvenida al candidato José Antonio Meade y, con él, agradecer la presencia de su señora esposa.

Señora sea bienvenida aquí, a COPARMEX.

También darle la bienvenida a Jaime González Aguadé, coordinador para el sector empresarial de la campaña del candidato y a Alejandro Cosío, coordinador de giras, sean ustedes bienvenidos, ambos.

En COPARMEX recién iniciaba, candidato, esta campaña, hicimos público a toda la opinión del país un documento que denominamos Manifiesto México. En este documento se hizo un ejercicio de síntesis de las siete principales demandas que hemos identificado en la COPARMEX para quien aspire a construir un gobierno desde el gobierno de la República.

Esas siete demandas se desdoblan en 20 diferentes tópicos y debemos de celebrar, por principio, que prácticamente a las horas de que se hizo público este manifiesto, recibimos la expresión pública de su candidatura de darle la bienvenida a este posicionamiento.

Y semana a semana hemos venido interactuando y recibiendo las respuestas a distintas preguntas que hemos plantado, como es natural, coincidiendo en muchos casos y, ocasionalmente, teniendo también diferencias, de eso se trata la democracia, así nos sentimos cómodos en COPARMEX.

Y justamente este ejercicio pretende profundizar en el diálogo, conocer mejor las propuestas de su candidatura sobre estos temas que le interesan a la COPARMEX.

De tal manera que le damos la bienvenida en nombre de la gran familia COPARMEX, lo conocemos desde hace tiempo por su paso en distintas posiciones del servicio público, en otras ocasiones en un formato distinto, no siendo candidato ha estado con nosotros, así que nos da, de nueva cuenta, mucho gusto recibirlo.

Y para empezar este ejercicio voy a hacer uso de la voz a Mónica Flores, quien va a formular una pregunta, consejera nacional, además de presidente de la Cámara Mexicana de Comercio, quien le va a preguntar sobre el tema de más y mejores empleos, adelante Mónica.

Pregunta: Gracias buenos días, gracias candidato por estar con la comunidad COPARMEX.

Todos estamos convencidos de que México tiene grandes fortalezas, hay regiones del país diferentes, grandes exportadores que adoptan tecnología de punta y compiten a nivel global.

Sin embargo, hay regiones del país que están en economías basadas en el autoconsumo, usando sólo recursos naturales, sin conectividad a internet, lo cual abre una brecha importante en los ingresos de los trabajadores mexicanos.

Nuestra pregunta es, desde su punto de vista, ¿cómo podemos aumentar el salario mínimo, de tal manera que no se afecte la inflación, pero que podamos cubrir la línea de bienestar de los mexicanos?

José Antonio Meade: Muchas gracias, Mónica.

Primero, hacer un reconocimiento público a COPARMEX, llevábamos 20 años de una inercia en el proceso de revisión del salario mínimo, una inercia que generaba convicción y comodidad, desde el punto de vista de salario como un elemento que anclaba las expectativas de inflación.

Y fue, en mucho, la posición de COPARMEX la que movió y generó un debate vivo, un debate dinámico, un debate que implicó cambio de leyes, un debate que implicó toda una lógica de desindexación del salario, respecto a la posibilidad de que generáramos un crecimiento importante minimizando el efecto faro del salario mínimo.

A mí me ha tocado participar en esas negociaciones tres veces, la primera de ella fue como secretario de Hacienda en la anterior administración. Y ahí empezamos un proceso que ayudó mucho, en algunas de las zonas, a esta convergencia hacia línea de bienestar, que fue la eliminación de las zonas, las primeras.

La Zona C se eliminó cuando fui secretario de Hacienda y después se eliminó la B para tener un solo salario mínimo, y ya no tres regionales.

Y en las segundas dos negociaciones, las del año pasado y el anterior, fue cuando se dieron los incrementos más importantes en el mínimo, rompiendo un poco esta inercia, yo creo que ahí tenemos que cuidar la dinámica y la velocidad, no el objetivo.

No cabe la menor duda de que tenemos que llegar a la línea de bienestar y rebasarla. La verdad es que el trabajo debiera de dignificar por arriba del mínimo. En lo que hay que tener cuidado es cuál es el límite entre esa velocidad de convergencia y el efecto faro.

Y nosotros lo que hemos encontrado, con pocas observaciones, porque ha habido solamente tres instancias, tres años en donde el incremento fue un incremento importante, es que sí hay cierta correlación entre la negociación del salario mínimo y las negociaciones contractuales.

Las dos negociación contractuales más importantes que hemos visto en los últimos años, se dieron en los dos años previos. Eso quiere decir que sí hay un límite respecto de la velocidad de convergencia sin que genere contagio en el resto de los procesos de negociación contractual.

Y por eso yo digo que podemos tomar en cuenta lo que hemos visto, y que eso que hemos visto no ha generado contagio para más o menos manejarnos con esa velocidad de convergencia a ese objetivo que, insisto, debiera de ser no un techo, sino un piso, en lo que debiéramos de aspirar.

Ahora, hay temas estructurales que van más allá del salario mínimo, lo platicábamos la anterior vez que estábamos en el AmCham.

Y apunto solamente dos datos: hay dos brechas que tenemos que cerrar en el país, la brecha entre el norte y el sur, que tiene mucho que ver con logística, con infraestructura, sobre todo con gas; y la brecha que hay entre el mexicano que tiene y el mexicano que no tiene.

Y ahí el principal elemento diferenciador, que tiene que ver con el salario, es terminar la preparatoria. Y en México hay 48 millones de ciudadanos que no lo hicieron, por ahí tendríamos que empezar.

Moderador: Gracias, candidato.

Déjeme profundizar un poco más en este tema. Nosotros hemos planteado en COPARMEX que, siguiendo el acuerdo de CONASAMI del pasado mes de noviembre, en el pasado mes de abril debió llevarse a cabo una nueva revisión para verificar si los indicadores que se tienen ya disponibles del primer cuatrimestre del año, nos dan la convicción de que debiéramos de alcanzar por primera vez en muchos años la línea del bienestar, llegar a los 98 pesos con 15 centavos.

Nos gustaría y, sobre todo siendo sobre todo un conocedor de los temas económicos, su opinión sobre si hay las condiciones dadas para que pudiéramos llegar en este momento.

Y, seguidamente, también preguntarle ¿cuál es su opinión sobre la manera en que está estructurada, como ha venido funcionando la Comisión Nacional de Salarios Mínimos? Nosotros pensamos que tenemos que encontrar mecanismos mucho más ágiles, que haya más transparencia en las discusiones y que eso pueda permitir que el proceso de definición esté mucho más a la vista de la sociedad.

José Antonio Meade: Mira, es poco convincente argumentar con tres datos, pero son tres datos los que tenemos que nos contrastan tres contextos distintos en donde se dio el incremento.

En 2009 el incremento en el salario contractual fue de 4.93 por ciento; en el 2017 fue de 5.78; en el 2018 de 7.3. Eso quiere decir que hay un límite en términos de la desvinculación entre el salario contractual y el incremento en el salario mínimo, en un proceso en donde tenemos, como se anticipaba, una inflación que empieza a converger de vuelta a los límites que tiene el Banco de México.

Así se esperaba, se esperaba que el ajuste vinculado, sobre todo con el cambio en el tipo de cambio que se dio a principios de 2016, tuviera un impacto de cambio en precios relativos y la inflación volviese a converger.

A mí me parece que es muy importante que dejemos que ese proceso de convergencia se dé.

En las últimas dos quincenas la inflación sorprendió a la baja, la inflación subyacente se encontraba ya dentro de los límites que tiene el Banco de México. Y yo creo que el hecho de que la inflación regrese ya a esa banda, nos vuelve a dar oxígeno para revisar y replantear el tema. No, insisto, en el objetivo que deberíamos de tener, que debiera ser que el salario mínimo estuviera muy por arriba de la línea de bienestar.

Y, vuelvo a insistir, este posicionamiento muy disruptivo de la COPARMEX ayudó, y ayudó mucho, a cambiar los paradigmas y movernos a todos a reflexionar mejor.

La CONASAMI tiene una virtud que es que están en la mesa sentados tres sectores, y eso me parece que vale la pena rescatarlo y preservarlo. El hecho de que tengamos un espacio de discusión, en donde se puedan escuchar esas voces, es positivo.

Yo creo que deberíamos de ampliar el mandato de la CONASAMI para que la pregunta estructural que contestar sea la que hace Mónica: “¿Qué más tenemos que hacer para tener una mejor dinámica salarial?” Abundo un poco en la respuesta que ofrecí al principio, en México el que termina la preparatoria gana 41 por ciento más que el que no la termina.

Eso quiere decir que, más allá del debate del mínimo, si nosotros podemos estructurar de manera tripartita, incluso, una política que nos lleve a que los jóvenes en México terminen la preparatoria y tengan espacio en educación superior, cada joven que termina la preparatoria, por el solo hecho de hacerlo, va a tener un incremento salarial de por vida de 41 por ciento en promedio.

Entonces, si la CONASAMI pudiera ayudarnos, más allá de solamente reflexionar sobre ese instrumento, y nos ayudara a consensar una agenda en donde nos identificara cuáles son los retos logísticos, los retos de capacitación, los retos que necesitamos hacer para cerrar esa brecha entre ese México pujante y próspero y ese México que tiene rezagos importantes, eso le daría, creo yo, más valor y más contenido a la reflexión.

Me parece que debiéramos de ver a la CONASAMI con un objetivo mucho más amplio, que es el que nos oriente a discutir sobre lo determinantes de los ingresos, más allá del salario mínimo.

Moderador: Muchas gracias, candidato.

Pasamos a otra de las dimensiones que están contenidas en el Manifiesto México, que se refiere a finanzas públicas sanas y competitividad fiscal.

Para ello, le cedo el uso de la voz a Lorena Paterson, consejera nacional. Bienvenida, Lorena.

Pregunta: Muchas gracias, presidente. Bienvenido candidato.

Siguiendo el tema del bienestar para todos los mexicanos, sabemos que el gasto público no está logrando impactar el crecimiento económico y cerrar las brechas de desigualdad como debería.

Hay graves problemas de eficacia, eficiencia y corrupción, ¿qué reforma fiscal propones para elevar los recursos disponibles para inversión pública y para promover la igualdad de oportunidades, la movilidad social y el crecimiento económico acelerado?

Y, como segunda parte de la pregunta, si estaría a favor de un consejo fiscal independiente ¿sí o no?

José Antonio Meade: Mira, el último punto es un tema en donde hemos tenido diferencias, en donde hemos tenido diferencias Gustavo y yo.

Me parece que es disruptivo, igual que en el caso del salario, el planteamiento, pero me parece que no es el instrumento ideal.

México tiene ya una instancia autónoma en la Cámara de Diputados para evaluar las proyecciones, yo creo que politizar el debate de las proyecciones no ayuda y México tiene un instrumentos más fuerte, que es la Ley Federal de Responsabilidad Hacendaria.

Atrás de la preocupación del Consejo Fiscal hay la percepción de que hay espacios de discrecionalidad, espacios de opacidad en el ejercicio de gasto, que tendría que corregirse.

Mi impresión es, que si eso es lo que queremos hacer, lo hagamos directo, lo hagamos de frente. No nos compliquemos usando un instrumentos que no es el más eficiente, no abramos un espacio de discusión cuando tenemos claro cuáles son los objetivos que queremos lograr y tenemos claro cuál es el mecanismo.

El mecanismo ideal, para que México tenga certeza en un manejo de finanzas públicas responsable, es la Ley de Responsabilidad Hacendaria. Ahí viene cuál es el objetivo del Déficit, cuándo nos podemos desviar, qué tenemos qué hacer cuando nos desviamos, qué velocidad tenemos que tener para regresar a alcanzar los objetivos. Y ese es el mecanismo ideal para mandar y reforzar los elementos de control y transparencia que queramos.

El Consejo Fiscal nace en Europa pensando arbitrar una diferencia entre el Parlamento Europeo y los parlamentos locales, que se estima se desviaron de los objetivos que planteó el Parlamento Europeo, y se pensaba que una instancia que tradujera eso que pensaba el Parlamento Europeo y le ayudara a los consejos locales a cumplir con ese mandato, podría ayudar, y podría ayudar mucho.

Tres consejos fiscales siguieron a esa tendencia europea, que fue Chile, Colombia y Perú, en los tres casos, y de nuevo, sin querer con tres casos hacer un argumento, se debilitó el marco fiscal después del Consejo.

Yo creo que si lo que queremos es fortalecer el marco fiscal, fortalezcámoslo. Y fortalezcámoslo por mandato de ley, eso es lo que le da certidumbre a los mercados y eso es lo que le da fortaleza a la convicción que hoy tiene México, de que sus finanzas públicas deben de ser sanas.

Lo que ya sabemos que nos preocupa, codifiquémoslo y pongámoslo directo en la ley, y no pasemos por una instancia consultiva, que nos es vinculante y que, por lo tanto, pudiera incluso llevarnos a que en algunos momentos se debilitara el marco fiscal, cuando lo que debiéramos hacer es mandar una señal de fortaleza.

Hoy vimos una reforma fiscal en Estados Unidos en la dirección de generar espacios de estímulo. Yo creo que una reforma fiscal siempre implica una reflexión sobre base y tasa, y la que hizo Estados Unidos nos permite tener un marco de referencia para plantear nuestra propia reflexión en una agenda que, por construcción, siempre es inacabada.

Esa ampliación de la base, en Estados Unidos, va a tener impactos regionales, sectoriales y de distribución. Yo creo que vale la pena que tengamos mesas de discusión para ver si esa es la dirección en la que querríamos movernos, si acotar la deducción de intereses, acotar la deducción de impuestos locales, acotar la deducción de restaurantes y servicios médicos, es realmente la forma mejor de ampliar la base y lograr la disminución de la tasa, y abundo, seguramente habrá un seguimiento.

Moderador: Gracias, candidato.

Como bien apunta en este tema en particular, hemos tenido una diferencia que es natural; evidentemente desde una organización empresarial tenemos una visión distinta de la que se tiene desde el gobierno, y de eso se trata, de contrastar opiniones. Déjeme profundizar un poco en los temas de naturaleza fiscal.

En la COPARMEX pensamos que parte de la Reforma Fiscal que entró en vigor en 2014, tuvo una lógica pero que fue más allá, que fue, digamos, demasiado exigente para las empresas y que solamente puso al Estado al centro de esta reforma. ¿Qué cambios habría que hacerle de fondo?

Y también preguntarle si, ¿hay espacio para que a través de un decreto, estímulos fiscales y en el corto plazo se pudieran considerar algunos elementos que nos preocupan? Particularmente, me refiero a dos de ellos, que es la depreciación inmediata de las inversiones del activo fijo, sobre todo a raíz de la reforma en Estados Unidos. Y también, la deducibilidad plena de las prestaciones laborales.

José Antonio Meade: Un poco matizar, yo no tengo una diferencia respecto del objetivo que plantea la COPARMEX, tengo una diferencia respecto del instrumento.

O sea, a mí me parece que uno de los elementos que hoy son fortaleza de la economía mexicana y legado de muchos años de trabajo en esa dirección, es un buen manejo de las finanzas públicas.

Llevamos 20 años trabajando y hoy tenemos un legado de fortaleza en las finanzas públicas que habrá que preservar.

La diferencia, yo creo, y es importante el matiz, no es en el objetivo último, yo creo que es bien importante que tengamos finanzas públicas sanas, transparentes, bien gestionadas, en donde cada peso de los impuestos trabaje en la dirección de lograr los objetivos que tenemos.

La diferencia que teníamos era cuál era el mejor instrumento para garantizar, con toda certeza, cara a los mercados, cara al empresariado y cara a los inversionistas que México no va a flaquear en materia de finanzas públicas.

Y me parece que en esta elección ese es uno de los temas que están en la boleta, porque las diferentes propuestas de cada uno de los candidatos tienen un impacto en finanzas públicas distinto. Por eso, a mi juicio, codificar lo que queremos en finanzas públicas en ley, pues nos permite mucha mayor fortaleza hacia adelante.

Este año hubo, por primera vez en mucho tiempo, una desgravación importante: se ajustó por primera vez en una década la tarifa de Impuesto Sobre la Renta por inflación. Todos los tramos se actualizaron casi 17 por ciento. No habíamos tenido una actualización de ese tamaño en nuestra historia reciente.

Déjenme poner en perspectiva eso a qué equivale: si nosotros hubiéramos dejado la misma tarifa, ese sacrificio fiscal nos hubiera permitido bajar la tasa del 30 al 28. Desde el punto de vista de competitividad del marco fiscal sería una revolución muy importante. Y yo creo que podríamos profundizar en dos medidas que también encuentran convergencia.

Nosotros, por ejemplo, planteamos, por la vía del decreto de ley, el que nos moviéramos un esquema de flujo para las pequeñas y medianas empresas. Fue un planteamiento que hizo COPARMEX, y que hoy permite que vivan en el mundo de la depreciación anticipada, no sólo la depreciación anticipada, sino del flujo en donde puedes deducir no la depreciación, sino completa la inversión para todas las PYMES.

El techo es de 5 millones, a mi juicio lo que valdría la pena es expandir ese techo, para que les diéramos un estímulo, sobre todas las PYMES que tienen mucho menos elementos y capacidad de financiarse.

Y es un estímulo que sería mucho más agresivo que el que aquí se plantea, porque aquí lo que se plantea, con la depreciación anticipada, es traer a valor presente la depreciación.

Cuando movemos a una PYME del esquema devengado al esquema de flujo, lo que estamos haciendo es traer a valor presente, no la depreciación, sino permitir la deducción del 100 por ciento del flujo comprometido en la inversión.

Ya tenemos experiencia de cómo funcionó este umbral de 5 millones, a mi juicio deberíamos ser mucho más ambiciosos y ampliarlo para que abarcara a un número mucho más importante de empresas.

Si lo ampliáramos por órdenes de magnitud, podríamos cubrir prácticamente el 100 por ciento de esta membresía.

Moderador: Gracias, candidato.

Y reconocer esa coincidencia también, era un viejo reclamo de la COPARMEX el que se actualizaran las tarifas en materia de persona física, así es que reconocer que así como de repente tenemos disensos, también encontramos con mucha frecuencia los consensos.

José Antonio Meade: Y, por cierto, son los más.

Moderador: Exactamente, lo puedo acreditar.

Y pasamos a otro tema que es seguridad, le voy a pedir a Ignacio Manjarrez, quien preside nuestra Comisión Nacional de Seguridad, si pudiera formular una pregunta, adelante Nacho.

Pregunta: Gracias, presidente. Bienvenido, candidato.

Sabemos que uno de los graves problemas que estamos sufriendo los mexicanos es la parte de la inseguridad, es uno de los grades reclamos que tenemos. Donde vemos que no se han combatido de la forma correctamente este tipo de delitos.

Combatir la violencia criminal con la violencia del Estado ha propiciado que se confunda la persecución de los delitos y, obviamente, pues no ha dado resultados.

Hoy uno de los reclamos más insistentes de la población es en torno del deterioro de la seguridad pública. Sin embargo, no parece haber una estrategia completa, efectiva, donde se involucren varios aspectos. Uno de ellos, la prevención del delito; otro, la seguridad pública; la procuración de justicia, que es indispensable; los proceso judiciales que no están embonados; lo que tiene que ver con la ejecución de penas; y lo que es la reinserción social.

No existe una coordinación real entre las diferentes áreas de lo que es el proceso judicial, por ende la pregunta en concreto, ¿qué propone para que las fuerzas de seguridad pública logren resultado efectivos en el combate al delito y nos puedan regresar la paz, tanto en hogares como en negocios?

José Antonio Meade: Yo creo que hubo un cambio estructural en la forma como opera la delincuencia organizada en México que se dio hace poco más de diez años.

Empezamos a tener una delincuencia organizada que no solamente traficaba drogas y que, por lo tanto, quería controlar una línea, una carretera, sino que empezaba a meterse en al tráfico de armas, al tráfico de personas, que empezaba a meterse en el huachicoleo, al robo, al secuestro, a la extorción. Y que pasó de querer controlar una línea, a querer controlar un área, incluso disputando el control político del territorio con la autoridad.

Ese cambio estructural no ha sido enfrentado por un cambio estructural del Estado de la misma magnitud.

Y es un cambio estructural en el que el Estado tendría que tener, por lo menos, tres dimensiones: una primera es la prevención, pero con una magnitud que solamente hemos hecho, en México, en Juárez.

Cuando Juárez llegó a tener 220 homicidios por cada 100 mil habitantes, y se convirtió en una de las ciudades más peligrosas del planeta, hubo un despliegue masivo de prevención en Juárez, que involucró a los tres niveles de gobierno, a la sociedad civil y al sector privado. Todos pensando qué tenían que hacer en prevención para reconstruir el tejido social.

Y eso pasó por hablar de fútbol y los Indios de Juárez, su permanencia en primera división, pasó por parques y espacios públicos, pasó por educación y evitar la deserción de los jóvenes. Esto es una agenda de prevención mucho más masiva de lo que hemos hecho, que tendría que ser el primer pilar en el que trabajáramos.

Hay un segundo pilar, que es el de la disuasión. En la disuasión juega el control de las armas, en México tenemos un número muy importante de armas que bajo algunos estimados es equivalente, el que tiene la delincuencia organizada, que el que tiene el ejército canadiense.

Nos es muy difícil con el marco jurídico actual quitarle el dinero a la delincuencia organizada, nos hace falta mucha más inteligencia, transporte público seguro, nos hacen falta cámaras. La disuasión como estrategia, es un tema que tenemos que hacer con una escala mucho mayor que la que tenemos.

Doy un par de parámetros: en el 2006 teníamos 6 mil policías federales, hoy tenemos 36 mil, ni los 6 mil ni los 36 mil alcanzan para el problema que tenemos por delante.

Pero lo más importante es la rendición de cuentas, lo más importante es el combate a la impunidad. En México se resuelven solamente 3 de cada 100 denuncias. Mientras no haya consecuencias cuando se viola la ley no vamos a poder avanzar en materia de generar la seguridad que de nosotros se espera.

Ahora, ¿por qué ha sido tan difícil que tengamos consecuencias? Apunto solamente un tema, y si tengo oportunidad abundo: no tenemos un Código Penal único, eso quiere decir que si tuviéramos una policía nacional, como aquí se ha sugerido, se va a quedar corta porque Nuevo León, Tamaulipas, Chihuahua y Coahuila definen la extorsión de manera distinta, de hecho Nuevo León ni siquiera la tipifica.

Si tuviéramos un Código Penal único en los delitos que generan violencia, entonces sí podríamos investigarlo desde la Federación, ampliar la capacidad investigadora del Estado, y policías y ministerios públicos hablarían el mismo lenguaje, dándonos mejores resultados.

Moderador: Gracias candidato.

Profundizo un poco.

José Antonio Meade: Habría que puntualizar que ese fue porque le pegué exacto cuando faltaba un segundo, y la verdad es que articular la estrategia de seguridad, y que no se me acabará el tiempo, algo de mérito tenía, pero se los agradezco igual.

Moderador: Gracias.

Profundizo un poco en estos temas de seguridad en cuatro dimensiones: número uno, hemos planteado en la COPARMEX que la decisión que se optó al principio de esta administración de concentrar las tres de seguridad en la Secretaría de Gobernación, tema que, por cierto, apoyó la COPARMEX. Fue un error.

Hemos señalado que, ante la dimensión de este problema, deberíamos de repensar si no requiere, ya sea un órgano autónomo el Estado mexicano o una Secretaría que enfrente como mandato único, prácticamente, este tema. Nos gustaría conocer su opinión.

También, preguntarle, hemos planteado la importancia de que el país tenga una Academia Nacional de Policía.

Hoy en día solamente seis de las academias locales cumplen con los estándares mínimos, no con los óptimos internacionales.

Finalmente, usted trabajó muy de cerca con la CONAGO y ahí se ha discutido ampliamente si no es necesaria una reforma en materia de los tipos penales porque, conforme a la reforma del Nuevo Sistema de Justicia Penal, muchos delincuentes, vamos a decirlo así, que reiteradamente infringen la ley están hoy en libertad mientras se siguen los procesos, ¿qué opina sobre esos temas?

José Antonio Meade: Mira, empiezo un poco de atrás para adelante, ese último punto que se plantea tiene que ver con el Sistema de Justicia Penal Acusatorio y con la definición o la inclusión de los diferentes tipos que tienen como consecuencia prisión preventiva.

En particular, el planteamiento es que la posesión de armas que, bajo el Nuevo Sistema de Justicia Penal no da lugar a prisión preventiva, se vuelva a incluir para que, quien sea encontrado cometiendo un delito con armas de posesión exclusiva, enfrente una prisión preventiva, con lo que yo estoy de acuerdo.

Pero nos estamos quedando cortos en el enfoque. O sea, si vemos un poco Jalisco, Nayarit y Zacatecas, la tasa de robo en casa habitación, en donde es mayor de los tres es en Jalisco, y si revisamos por qué Jalisco, respecto de Zacatecas y Nayarit, Nayarit y Jalisco compartiendo, en mucho, el ecosistema hasta turístico, es porque en Jalisco se castiga con menor severidad el robo de casa habitación, que como se castiga en Nayarit y en Zacatecas.

Y así podemos ver en todos los sistemas jurisdiccionales y los delincuentes arbitrando el Código Penal de cada uno de los estados.

Por lo menos en los delitos que implican violencia, debiéramos de ponernos de acuerdo. No un parche al Sistema de Justicia Penal Acusatorio, que debiéramos de hacerlo igual, sino una reforma profunda en donde no caigamos en el ridículo que tenemos hoy en el país de que el delito depende de dónde se comete.

Como si matar a alguien en Puebla fuera diferente que matar a alguien en Jalisco, o fuera más o menos grave que matar a alguien en Chiapas o Nuevo León.

Si definimos los delitos igual, entonces sí tiene sentido una Academia Nacional de Policía. Porque si hoy hacemos una Academia Nacional de Policía, pero a esa Academia Nacional de Policía luego la vamos a mandar a Tlaxcala y Tlaxcala tiene definidos los delitos diferentes que Puebla, pues nos vamos a quedar cortos en el alcance que tendría que tener un esfuerzo verdaderamente nacional en materia de seguridad.

Si queremos que el esfuerzo sea nacional, y tiene que serlo, pues tenemos que tomar la decisión de fondo de que no podemos seguir funcionando en un México de la época de los bandidos del Río Frío, cuando tenía sentido que cada estado tuviera su Código Penal.

Hoy lo que tiene sentido es que tengamos un Código Penal único, una Academia Nacional de Policías, una agencia de investigación de los delitos que tienen violencia y que tengamos, por lo menos, cuatro veces más investigadores para que, cada vez que se viole la ley, tenga consecuencias.

Yo creo que fue un error concentrar seguridad pública en Gobernación, yo creo que, sin duda, habría que separarlo, pero eso por sí mismo no es suficiente. El que hagamos una reorganización burocrática de de quién depende, a quién compete y quién rinde cuentas sobre eso, es importante, hay que hacerlo, claramente ayudaría, pero nos estaríamos quedando muy cortos si pensamos que una reorganización burocrática resuelve.

Es una escala diferente de lo que hemos hecho en prevención, en disuasión y en rendición de cuentas, y pasa de atrás para adelante por, no sólo parchar el Sistema de Justicia Penal Acusatorio, sino un Código Penal único con agencia nacional, agencia investigadora y más capacidad de investigación federal.

Moderador: Gracias, candidato. Pasamos a un tema que nos apasiona y nos interesa en la COPARMEX, que es la educación, y sobre ello le voy a pedir a Mauro Garza, quien preside el Centro Empresarial de Jalisco, si pudiera formular la pregunta.

Pregunta: Candidato, bienvenido. Hacía mención, usted, 48 millones de jóvenes no han terminado la preparatoria; hoy el problema continúa, porque 4 de cada 10 jóvenes entre 15 y 18 años no está en las aulas.

Y, adicional a eso, cuando evaluamos a nuestros jóvenes al terminar la secundaria en pruebas internacionales, somos el último lugar dentro de los países miembros de la OCDE. Tenemos un problema, necesitamos trabajar con los maestros. ¿Cuál es su propuesta para poder transitar claramente hacia un modelo educativo que permita ese ser, ese igualador social que tanto necesitamos?

José Antonio Meade: La educación es, sin duda, la llave de todos los demás derechos, la educación nos da elementos para salir adelante, para resolver problemas complejos, para tomar mejores decisiones, y tan funciona la educación, que aún con las deficiencias que apunta Mauro, hoy el que termina la prepa vive cinco años más que el que no la termina.

Eso quiere decir que sistema educativo formal sí le está dando instrumentos que le están permitiendo tener una mejor calidad de vida, tomar mejores decisiones, estar mejor preparado para incorporarse al mercado laboral formal.

El mayor retorno a la inversión en la educación se da en la educación temprana, eso quiere decir que nosotros tendríamos que aspirar a tener estancias y guarderías de tiempo completo y con alimentación, preescolar y primaria de tiempo completo y con alimentación, con maestros y alumnos evaluados, con tecnología y con pedagogía para que estemos ciertos que le estamos dando los mejores elementos.

Por cierto, en un plazo más breve del que nos imaginamos, los polacos hicieron una reforma parecida a la nuestra y pasaron de ser coleros en la OCDE a media tabla en un espacio de cinco o seis años. Eso quiere decir que una reforma que pone a los niños al centro, que le da a los maestros los elementos que necesitan de capacitación inicial y continua, que permite incorporar tecnología e idiomas a las aulas, funciona y funciona bien.

Más allá de la primaria y la secundaria, donde casi ya tenemos cobertura universal, nuestro gran reto en la siguiente administración es convertir a México en un país de preparatoria. Y, sí o sí, hacer el esfuerzo necesario para que no haya deserción.

Cuando hay deserción la hay por tres o cuatro razones: o está mal la infraestructura y hay que corregirla, o está lejos la infraestructura y hay que dar un apoyo al transporte o densificar la infraestructura; o hay un problema en el hogar que no está siendo cubierto con la beca que estamos dando; o hay un problema en la calidad del proceso educativo que no da esperanza de que eso se va a traducir en mejor esperanza de vida.

Tenemos, ahí, que tener becas de transporte, becas de manutención, intervenciones en la familia revisar la densidad de la infraestructura. Pero, sobre todo, reconocer que en un México tan desigual no hay una sola solución.

Tenemos que hacer un diagnóstico caso por caso, para ver cuál es la mezcla de instrumentos de política pública que eviten que el mexicano salga del sistema de educación formal antes de terminar la prepa, y que permita que, después de terminada, tenga la garantía de acceso a la educación superior.

Y ahí podemos aprovechar modelos duales, en donde tengamos diálogo entre las aulas y las fábricas; modelos híbridos, en donde eduquemos a través de las aulas y descentralizadamente a través de mejores espacios tecnológicos.

Pero tenemos que hacer algo más, esos 48 millones de mexicanos hay que irlos a buscar, y hay que darles, a todos y cada uno de ellos, los elementos que les permitan la incorporación al sector formal.

Regreso a la CONASAMI, ¿dónde estamos estructuralmente atorados en el país, desde el punto de vista de productividad? No estamos cumpliendo ni con el flujo ni con el saldo de los mexicanos que no recibieron del gobierno y de la sociedad las mejores oportunidades en materia de educación. Hay que ir por ellos y hay que cumplirles.

Moderador: Gracias candidato.

Hemos hablado aquí, sobre todo, de los retos de la educación básica, la educación media, pero poco hemos dicho hasta este momento de la educación superior.

Usted, como secretario de Hacienda, conoce muy bien la problemática que implica la debilidad presupuestal, sobre todo en la educación pública. ¿Qué hacer para corregir esta grave problemática que pone en riesgo, digamos, la sustentabilidad de esas instituciones?

Y por otro lado, recientemente se renovó el Instituto Nacional de Evaluación Educativa. ¿Cuál es su visión sobre la forma en que ha cumplido su mandato? ¿Qué más debiera hacer hacia adelante?

José Antonio Meade: Bueno, voy de atrás para adelante, lo que no se evalúa no se puede medir; y lo que no se mide, no puede mejorar.

La evaluación, por lo tanto, tiene que ser un elemento central en nuestra política educativa. Pero así como la evaluación, y con la misma centralidad, tendría que jugar su papel la capacitación.

Nosotros lo que hemos planteado es que así como se creó un instituto de evaluación, se cree un instituto de capacitación para los docentes que nos permita, primero, que de las Normales salgan con excelencia, pero que la educación continua le permita al maestro estar permanentemente vigente en lo que de él se ocupe.

Por lo que la misma centralidad que la evaluación, tendrá que tener la capacitación para que se vayan retroalimentando, y vayan caminando una junto a la otra, midiendo, evaluando y mejorando de manera permanente.

Hay una revolución en lo educativo que podemos aprovechar, y que anticipaba yo al principio, sobre todo en preparatoria y en educación superior. La tendencia en la forma de aprender en la educación superior y en preparatorias es cada vez más social, cada vez más cooperativa, cada vez más participativa y cada vez más descentralizada.

Entonces, tenemos la posibilidad de generar economías de escala muy importantes con tecnología, para acercar de manera híbrida soluciones de educación a los jóvenes.

Y para acercar también de manera mixta alternativas de empleo de capacitación y de educación que nos aseguren pertinencia en nuestros espacios educativos.

Hay que fortalecer a las instancias de educación superior de manera corresponsable. En México, y es una pregunta que me van a hacer más adelante, reformamos el sistema de pensiones del sector privado, del sector público, de las entes descentralizadas, nos faltan las universidades, ahí tenemos que dar un apoyo para que resuelvan su problema pero, como en las otras tres reformas, tiene que ser un apoyo en donde todos pongan, en donde sí hay un apoyo federal con impuestos, pero también hay un apoyo por la vía de reformar los sistemas pensionarios para que la pensión no termine con la viabilidad financiera de las instancias de la educación superior.

Si nos vamos acompañando, igual que los demás sistemas pensionarios, podríamos darle viabilidad a la educación superior, pero, como nunca, estamos en la posibilidad de masificar el acceso a educación superior, cooperando, dialogando, poniendo en diálogo también a las instancias educativas.

Cada vez es más cooperativa esa instancia, cada vez podemos y debemos darle más flexibilidad, pero al hacerlo podemos aprovechar economías de escala y generar una menor presión presupuestal al tiempo de acompañar las alternativas que tenemos que ofrecerle a los jóvenes.

Uno de los esfuerzos más importantes que se hizo recientemente, fue el Tecnológico Nacional, 240 planteles, 670 mil estudiantes, el 80 por ciento de ellos los primeros en la historia de su familia en acceder a educación superior, el 80 por ciento ganando en promedio 3 veces más de lo que ganaban sus papás. De ese tamaño es la importancia de la apuesta que tenemos que hacer en la educación superior.

Moderador: Gracias candidato. Pasamos a la siguiente dimensión de estos diálogos, que tiene que ver con el desarrollo regional. Para ello, le voy a pedir a Ricardo Zaragoza, quien preside la Confederación de Asociaciones de Agentes Aduanales, miembro de COPARMEX, que pueda formular la pregunta.

Bienvenido, Ricardo.

Pregunta: Bienvenido, candidato.

Mientras las economías de algunos de los estados del país crecen, incluso hasta dos dígitos, las de otros decrecen. Por otra parte, la pobreza y el bienestar social presentan también grandes diferencias a nivel regional.

¿Qué diagnóstico daría de este problema? Y mencione algunas acciones que permitirán reducir las brechas de crecimiento entre los estados.

¿Cómo detonaría el potencial de las diversas regiones del país? Gracias.

José Antonio Meade: Yo fui secretario de Desarrollo Social, es un tema que conozco bien, que me apasiona y que me parece que es el principal cambio, desde el punto de vista de estrategia de crecimiento, que tenemos que hacer.

México tiene que cerrar tres brechas, y si cerramos esas tres brechas vamos a tener una mejor plataforma de crecimiento hacia adelante. Tenemos que cerrar la brecha entre norte y sur, tenemos que cerrar la brecha entre hombre y mujer, y tenemos que cerrar la brecha entre el mexicano que hoy tiene oportunidades y el mexicano que no está incluido en esas oportunidades.

Si nosotros lleváramos los tres estados del sur para que tuvieran el mismo ingreso que los estados promedio, eso implicaría en una década sumar, más o menos, tres o cuatro décimas del PIB de crecimiento.

Si nosotros lográramos una sociedad no solamente paritaria como somos, sino igualitaria, en términos de la participación de la mujer, le sumaríamos, más o menos, medio punto del PIB al año al crecimiento de esta economía.

Y, si nosotros lográramos un proceso de inclusión que permitiera que todos estuviéramos por arriba de la línea del bienestar mínimo, eso le subiría al país, más o menos, otras tres o cuatro décimas de crecimiento anual.

Esto quiere decir que tenemos en potencia por la vía de la inclusión, más de un punto de crecimiento adicional por año.

¿Qué tendríamos que hacer para cerrar esas brechas? Nuevo León fue el primer estado en el país que tuvo gas y el primero en industrializarse; Chiapas no tiene gas. Eso quiere decir que Chiapas hoy depende de una educación o de una economía primaria como la que aquí fue descrita.

Pero no hay ninguna razón para pensar que si le bajamos gas a Chiapas, no podríamos tener en el puerto, en la relación con Centroamérica y en el sur-sureste, un polo de desarrollo como el que en su oportunidad tuvimos en el norte del país.

¿Qué habría qué hacer? Pues de Coatzacoalcos a Salina Cruz y de Salina Cruz a Tapachula, bajar un ramal de gas que le permita al sur-sureste tener, como alternativa adicional de crecimiento, procesos industriales como los que hoy se ven en el norte del país.

Esto es, tenemos que darle al sur las mismas oportunidades de logística y de matriz energética que tiene el norte, y no habría ninguna razón para pensar que si lo hacemos, no estaríamos dando los mismos resultados.

Y, en materia de pobreza, hay que reconocer que lo único que resuelve estructuralmente el problema de pobreza es un empleo, y que lo que tenemos que hacer, en consecuencia, es todos los esfuerzos necesarios, en términos de nuestros programas, para que la gente a la que estamos acompañando en su esfuerzo, esté en posibilidad de tener un empleo.

¿Eso qué quiere decir? Educación, que los niños entre 13 y 15 años estén en la escuela.

¿Eso qué quiere decir? Alimentación, que nosotros acabemos con la pobreza en la primera infancia y que empecemos con programas nutricionales midiendo peso y talla.

¿Eso qué quiere decir? Servicios en la vivienda, no podemos aceptar un México en donde 12 millones de personas viven en una casa que se calienta con leña.

¿Eso qué quiere decir? Salud, no podemos tener una circunstancia en donde el sistema de salud falle cuando más lo necesitamos, que es cuando la perdemos.

Si empoderamos a los mexicanos a ejercer sus derechos, tendremos un país más próspero y que crezca más.

Moderador: Gracias, candidato.

Siguiendo con los temas del desarrollo regional, en esta administración se puso en marcha una iniciativa para conformar varias zonas económicas especiales en el sureste del país. Nos gustaría su opinión sobre el avance de este programa, ¿qué más podría hacerse?

También conocer su opinión sobre si en el país se requieren otras zonas económicas que responsan a distintas lógicas.

Nosotros hemos planteado, por ejemplo, una iniciativa de un corredor central donde se agrupen, conforme a sus vocaciones, los estados de San Luis Potosí, Guanajuato, Aguascalientes, Puebla, que han tomado a raíz del TLC ciertas destrezas, digamos, como región.

También preguntarle si habría que pensar en alguna zona con ventajas diferenciadas en la frontera norte del país.

José Antonio Meade: Yo estoy absolutamente de acuerdo con el enfoque, con la visión y con el programa, y me parece que lo que tendríamos que tratar de hacer es quitarle a la Zona Económica Especial lo especial.

¿Qué es una Zona Económica Especial? Es un perímetro en donde tenemos seguridad, eso debiera ser algo que tuviéramos todos; que tuviera libre conflictividad en la tenencia de la tierra, esa debiera ser una aspiración universal; en donde tuviéramos un ejercicio de planeación de cuál es la infraestructura que necesita para salir adelante, eso debiéramos de hacerlo siempre; en donde tuvieras la posibilidad de acercarle recursos financieros públicos y recursos financieros privados, eso también debiera ser algo que tuviéramos una aspiración general; en donde le damos un paquete también de estímulos fiscales.

En el mundo vemos diferentes tipos de zonas económicas especiales, vemos zonas económicas como la de Manaos, en Brasil, que se parece a lo que queremos hacer en Puerto Chiapas, en Chiapas, pero Hong Kong es una zona económica especial, Hong Kong es una zona económica especial por cuanto al entorno de hacer negocios y así está catalogado. Eso debiéramos de tomar como ejemplo y como aspiración en el resto del país.

Claramente la zona norte, claramente Tijuana, es una Zona Económica Especial, en donde tenemos que reconocer que tener una ventanilla única ayudaría, que tener planeación en los cruces fronterizos y en la infraestructura ayudaría, que tener el soporte para los puertos y los aeropuertos ayudaría, que el tener todo un esquema de agilidad y de planeación de infraestructura sería fundamental.

Entonces, no tenemos por qué concentrarnos en un modelo de Zona Económica Especial, sino que tendríamos que reconocer, primero, que hay algunos elementos que hoy son especiales que debiéramos de aspirar a generalizar y, segundo, que hay zonas económicas especiales para todo, desde Hong Kong hasta Manaos, desde Chiapas hasta Tijuana, y que, por lo tanto, debiéramos de aprovechar la Zona Económica Especial, incluso como una especie de laboratorio.

El hecho, por ejemplo, de que obliguemos por ley a que la Zona Económica Especial tenga una ventanilla única, debiera de terminar de convencernos de que una ventanilla única tiene sentido para generar desarrollo, y debiera de llevarnos, en consecuencia, a que hagamos una verdadera tala regulatoria y que tengamos en México un entorno en donde todo el país tengamos una ventanilla única, y en donde todo el país hagamos vigente el derecho que tienen los empresarios a un entorno en donde la regulación sea la mínima y la indispensable, en donde no solamente no le quitemos un peso por arriba del que viene marcado en ley, sino que no le quitemos un minuto por arriba de lo que tendría que dedicarle a su negocio, a su ambición, a su vocación y a su papel social, que es generar empleo y desarrollo.

Hoy las zonas económicas nos permiten ese aprendizaje y nos debieran de permitir gran flexibilidad para que funcionen en diferentes geografías del país, y gran aprendizaje para ver qué, de lo que de hoy es especial, debiera de dejar de serlo para que sea parte del entorno en el que hacemos negocios en México.

Moderador: Gracias, candidato.

Déjenme compartirles una anécdota: cuando apenas tenía unas tres semanas de nombrado secretario de Desarrollo Social, el secretario, me lo encontré y le pregunto: ¿Cómo te va en tu nueva responsabilidad? Y me dice: “Bueno, estaba dejando la Secretaría de Relaciones Exteriores”, me dice: “Bueno, me bajé del jet y me subí al Jeep”, eso habla un poco del cambio de las responsabilidades.

Pasamos a otra de las dimensiones de este diálogo, que tiene que ver con las oportunidades por un México incluyente. En COPARMEX nos interesa, desde siempre, impulsar la economía de mercado, siempre con un rostro humano, poniendo por delante de todos este esfuerzo social a la persona.

Y le voy a pedir a Federico Pozas, quien preside el Centro Empresarial de Nuevo León que nos pudiera preguntar al respecto.

Pregunta: Bienvenido, candidato. El contexto, primero es, de acuerdo a un estudio de la CEPAL, el primer quintil de los ingresos representa sólo el 6 por ciento del total, y el último, representa el 45 por ciento. Y, hemos invertido mucho en gasto social y los resultados han sido marginales, y en los últimos 20 años no se ha visto realmente que se elimine la pobreza extrema o la pobreza general.

La pregunta es: ¿qué o cómo puede ser que el gasto sea más eficiente en el gasto social? Y también si, ¿usted está de acuerdo en unificar el Padrón de Beneficiarios con programas sociales para que el beneficio realmente llegue a quienes más lo necesitan?

José Antonio Meade: Déjame ir un poco más lejos en el planteamiento del Padrón Único, porque estoy absolutamente convencido de que tenemos que tenerlo, pero México tiene un problema mucho más fundamental que ese, México no tiene resuelto su problema de identidad.

Somos, probablemente, el único país del G20 que no ha resuelto su problema de identidad, y eso tiene como consecuencia, desde el punto de vista de trámites y burocracia, y desde el punto de vista de política social, dos problemas graves y complicados, y los dos tendríamos que resolverlos.

Todos ustedes, todos los que nos están aquí acompañando, están sobreidentificados: son uno para el pasaporte, son otro para el Instituto Mexicano del Seguro Social, son un tercero para el SAT, son un cuarto para su escuela, cada uno de ustedes tiene en su haber, probablemente, cuatro, cinco o seis números que los identifica.

Cuando, la verdad, es que debiera de bastar en el México de hoy, lisa y llanamente, su huella, como cuando toca uno la puerta de su casa y le preguntan a uno: “¿Quién es?”, y dice uno: “Soy yo”, pues eso es lo que debiéramos de buscar frente al gobierno.

El gobierno tiene nuestros datos biométricos, tiene nuestras huellas y nos las ha pedido seis veces, debiera de bastar, para cualquier trámite, que llegáramos a donde fuera, habiendo entregando una sola vez nuestros biométricos y dijéramos: “Quiero mi pasaporte”, “¿Quién eres?”, “Soy yo”, y me identifico con mi huella; “Quiero darme de alta frente al SAT”, “¿Quién eres?”, “Soy yo”, y me identifico con mi huella.

Tecnológicamente hablando, en el transcurso del siguiente año podríamos dar un brinco de ser un país que no tiene identidad a ser un país en donde cargamos la identidad con nuestros biométricos.

Debemos de tener en México ya una base de datos de más o menos 100 millones de biométricos, por lo que debiéramos de resolver el problema de identidad y, en consecuencia, de tener un padrón único, no para evitar duplicidades, un padrón único para asegurar una adecuada atención

Cuando fui secretario tuvimos buenos resultados, en buena medida, porque nos coordinamos.

¿Qué hicimos? Por ejemplo: tenías el seguro o tenías la pensión para el adulto mayor, por construcción el que tiene pensión para el adulto mayor, no tiene pensión del Seguro Social y, por lo tanto, no tiene acceso a la salud.

Y tienes al Seguro Popular que funciona para quien no tiene acceso al Seguro Social, lo que tendríamos que hacer es que todo el que esté en el padrón de adultos mayores tenga Seguro Popular y que resolvamos al mismo tiempo los dos temas.

Entonces, resolver la identidad, tener un padrón único, no solamente ayuda a combatir la corrupción, sino que ayuda a que verdaderamente empoderemos a los mexicanos en el ejercicio de sus derechos.

Hoy en México enseñar a la gente a pescar para que pueda, por la vía de un empleo salir adelante, implica educación, alimentación, salud, vivienda, servicios en la vivienda y seguridad social.

Y en México, cuando ejerces esos seis derechos, casi siempre superas la pobreza; y en México, cuando no ejerces ninguno de esos seis derechos, casi siempre estás sumido en pobreza. Por ahí hay que empezar y esa tendría que ser nuestra agenda.

Moderador: Gracias, candidato.

Siguiendo en el ámbito de las oportunidades de un país incluyente, nos preocupa mucho en la COPARMEX el Sistema de Pensiones. Sabemos que es un desafío, como pocos, en su trascendencia, en su complejidad en el país.

Y quisiéramos preguntarle, en ese sentido, si ¿piensa usted y está dispuesto a impulsar una reforma de fondo que, incluso, pase por una mayor aportación de todos los que son parte de este sistema?

Y en materia de salud, que ya lo abordó de alguna manera, preguntarle si cree que pudiéramos avanzar hacia la portabilidad de los servicios de salud. Es decir, hoy en día hay muchas capacidades ociosas, inversiones redundantes y un presupuesto siempre escaso, ¿qué podemos hacer para que se utilice mejor?

José Antonio Meade: Empiezo por la segunda. Nosotros hemos propuesto como un elemento central algo que es absolutamente razonable y lógico, desde todo punto de vista, que tengamos plena portabilidad de los servicios de salud y que el mexicano pueda atenderse con la cobertura del Seguro Popular en donde quiera.

De los tres sistemas de salud que tenemos, el IMSS y el ISSSTE tienen prácticamente la misma cobertura. El Seguro Popular tiene una cobertura, en enfermedades y en medicinas, un poquito menor.

Ese es el piso, ese piso debiera ser plenamente portable. Esto es, el que tiene seguro popular debiera poderse atender donde quisiera y, por contra y de manera natural, quien tiene el IMSS o el ISSSTE debiera, también, de poderse atender donde quisiera.

El problema burocrático de resolver las compensaciones, debiera de ser un problema de gobierno. Nos regresa la identidad: si yo sé quién eres, deberías de poderte atender donde quisieras, resolviendo de saque el problema de portabilidad y dejándole al gobierno el problema administrativo de compensar entre institutos y entre programas, que es un problema relativamente sencillo de resolver.

Si nosotros resolvemos tecnológicamente identidad, de golpe resolvemos portabilidad y podemos permitir que cualquiera se atienda donde quiera, que es el primer cambio que tendríamos que hacer en salud.

El segundo cambio que tenemos que hacer en salud es movernos de lo curativo a lo preventivo. El IMSS empezó a pilotear por impulso de Desarrollo Social, y nos parece que es una muy buena idea, un programa en donde, por la vía de ofrecerle descuentos al patrón en las cuotas que tenía que pagar al IMSS, si el patrón aseguraba que sus trabajadores de manera medible, tuvieran o incurrieran en algunos cambios de hábito.

¿Cuál era la lógica? El 80 por ciento de lo que se gasta en salud en México, se gasta en diabetes, en hipertensión, en cáncer de mama, y en cáncer de próstata. Si cambiamos la conducta de detección en las últimas dos, y el estilo de vida en las primeras dos, pudiéramos abatir dramáticamente el gasto que tenemos en salud y mejorar drásticamente la calidad de vida.

En el tema pensionario, estoy absolutamente de acuerdo, lo pensionario tiene dos pilares: un pilar voluntario y un pilar obligatorio. Antes de pensar en incrementar las cuotas, a mi juicio, debiéramos de reordenar el pilar obligatorio para asegurarnos que todo lo que se está aportando, se convierta en flujo pensionario.

Hoy tenemos y aportamos 2 por ciento en una subcuenta de ahorro para el retiro, pero la retiramos en una sola exhibición; aportamos a la subcuenta de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez, más una cuota social que sí se traduce en flujo pensionario; aportamos 5 por ciento a la subcuenta de vivienda, que a veces es flujo pensionario, a veces una sola exhibición y a veces vivienda. Si sumamos todo lo que aportamos, ya nos acercamos mucho a la OCDE.

¿Qué tendríamos que hacer? Asegurarnos que eso se convirtiera en flujo pensionario, tener un pilar de ahorro voluntario robusto y, si esos dos no son suficientes, revisar qué más tendríamos que hacer. Pero tendríamos que empezar reordenando lo que ya tenemos para asegurar que, de verdad, se traduzca en flujo pensionario.

Y eso debiera ser suficiente para ponerle un piso a la tasa de reemplazo que nos permitiera enfrentar la vejez con dignidad.

Moderador: Gracias, candidato.

Me toca a mí abordar uno de los temas que más preocupa en la COPARMEX, y estoy seguro de que en todo el país, creo que no hay ningún foro donde no lo cuestionen al respecto y que tiene que ver con la fragilidad del Estado de Derecho.

El problema que tenemos en el país, y que se manifiesta, ya abordamos hace un rato en seguridad, pero que también se traduce en temas de impunidad, en temas de corrupción. Desde luego que son muchas las dimensiones de esta problemática.

Nosotros hemos identificado que, más allá de algunas cuestiones tácticas, el problema más importante que tenemos que resolver es el de la Fiscalía General. Y bien sabe que con un conjunto de organizaciones, de tiempo atrás, hemos venido planteando la necesidad de que se reforme el Artículo 102 de la Constitución para sentar las bases para una fiscalía general independiente autónoma y eficaz. Nos preocupan mucho los mecanismos de nombramiento y de remoción del Fiscal General.

Sé, porque este grupo de organizaciones se ha reunido en varias ocasiones con usted, con sus asesores, que conoce bien el tema. Nos gustaría escuchar cuál es la visión al respecto.

José Antonio Meade: Déjame hacer, primero, un planteamiento un poco más amplio. Todo lo que hemos dicho es de Estado de Derecho. Estado de Derecho se piensa que es seguridad y corrupción. Pobreza es Estado de Derecho.

Pobreza es dar el derecho a la educación, y sin embargo consentir que un niño entre 13 y 15 años no esté en la escuela; pobreza es dar derecho a la vivienda y sin embargo consentir que haya vivienda sin drenaje y que estemos quemando leña.

Eso quiere decir que, si nosotros quisiéramos resumir la elección en un solo planteamiento, el planteamiento es Estado de Derecho, porque el Estado de Derecho es transversal a la seguridad, a la corrupción, a la pobreza y al entorno para hacer negocios.

El Estado de Derecho se desdobla y nos implica una agenda en todas esas dimensiones. En la dimensión de corrupción, a mi juicio, de nuevo, tendríamos que tener una visión más amplia.

Se parece un poco el planteamiento al de seguridad, y sacarla de Gobernación. Sin duda, la autonomías del Ministerio Público es fundamental, nosotros no podemos tener un combate efectivo a la corrupción, si no hay autonomía, no podemos tener un combate efectivo a la corrupción si no estamos dispuestos a cortar el cordón umbilical entre el Ejecutivo y el trabajo del Ministerio Público que debe de tener absoluta protección, en términos de su autonomía. Pero tenemos que hacer más.

Tenemos, además, que garantizar la autonomía, movernos de la Declaración Patrimonial a la congruencia patrimonial. Y eso quiere decir que lo que declare sea consistente con mis ingresos y sea consistente con cómo vivo, y eso es algo que se puede auditar y revisar.

Y si estamos frente a un funcionario público que, no solamente es consistente con lo que declara, con lo que efectivamente ingresa, sino que además los dos son consistentes con cómo vive, estamos frente a la presencia de un funcionario público honesto.

Si, en cambio, estamos frente a un funcionario público en donde lo que dice que tiene no coincide con el registro público de la propiedad, o lo que dice que ingresa no coincide con su calidad de vida, estamos frente a un funcionario público que lo menos que tiene que hacer es ofrecer muchas explicaciones.

¿Qué necesitamos? La autonomía que aquí se ha planteado, pero necesitamos además congruencia patrimonial y no sólo Declaración Patrimonial.

Pero necesitamos, además, como en el caso de seguridad, una buena Ley de Extinción de Dominios.

Hoy parte del reto de perseguir a un funcionario público corrupto es que se puede defender con el patrimonio mal habido. En el resto del mundo, en una investigación de corrupción o de delincuencia organizada, lo primero que pasa es que el recurso cuyo origen no se puede explicar, se pierde, y ya después vemos el deslinde penal.

Y un cuarto elemento, que es la transparencia, que es probablemente el elemento más importante de todos. Aquí debiéramos de ser capaces de darle seguimiento a la planeación reflejada en el presupuesto, y al presupuesto reflejado en un contrato.

Y el 100 por ciento del tiempo, para el 100 por ciento de los contratos, debiéramos de poder ver a quién se le dio, bajo qué condiciones, con qué mecánica de asignación y con qué precios y esos cuatro elementos son los que encontramos que explican un país que destierra a la corrupción de la política, de uno que no lo hace.

Moderador: Gracias, candidato.

En COPARMEX pensamos que la corrupción, si bien es cierto que es un problema antiguo en el país, en todos los órdenes de gobierno, porque no lo referimos únicamente al gobierno federal, se ha expandido, se ha vuelto cada vez más lacerante. Digamos que pasó de una enfermedad a una epidemia por momentos.

Nos gustaría conocer más su visión sobre esta realidad y, también, ¿qué pudiéramos hacer para que los tres sistemas que se han definido en los últimos años para atacar esta problemática, nos empiecen a dar mejores dividendos? Me refiero al Sistema Nacional de Fiscalización, al Sistema Nacional de Transparencia y al Sistema Nacional Anticorrupción.

José Antonio Meade: Un elemento fundamental, a mi juicio, en el combate a la corrupción, que tiene que ver con algo que platicamos en la Reforma Fiscal, es la digitalización. En México se movió de un mundo en donde la información del sistema tributario pasó del papel, con cinco años de rezago, a información en tiempo real y de manera digital.

Eso quiere decir que hoy el que tiene mejores elementos de información en materia de economía real y de economía criminal, y mejores elementos de información en materia útil para el combate a la corrupción es, justamente, el Sistema de Administración Tributaria, que hoy por primera vez en nuestra historia tiene la capacidad, en tiempo real, de monitorear flujos por la vía de la facturación digital.

Esa es una transformación profunda para lo fiscal, pero también una transformación profunda para lo que tendríamos que hacer en materia de seguridad y en materia de corrupción.

Un primer cambio que, a mi juicio, le daría mucho más potencia a los esfuerzos en materia de corrupción es incluir a Hacienda, al SAT y al INE en el Sistema Nacional de Anticorrupción. Hoy ninguna de las tres instancias están representadas y, por lo tanto, alguien que podría coadyuvar de manera muy importante en los esfuerzos para combatir la corrupción, sistémicamente no forma parte del diálogo y de los trabajos que podríamos hacer para lograr un mucho mejor resultado.

Yo creo que aquí vale la pena hacer dos puntualizaciones: la primera, categórica, firme, sin ninguna ambigüedad, cualquiera, de cualquier caso, en cualquier momento que haya cometido un acto de corrupción, tiene que enfrentar consecuencias, y ahí no puede haber absolutamente ninguna ambigüedad.

Pero segundo, hay también que reconocer que la mayor parte de los servidores públicos es gente honesta. Si aquí revisáramos quién ha sido servidor público, y valdría la pena hacer el ejercicio, pero todavía tengo un minuto veinte.

¿Quién aquí ha sido servidor público? ¿Quién aquí conoce un servidor público del que se siente orgulloso, un servidor público del que sientan ha sido honesto, del que sientan se levanta todos los días en la mañana sin ningún otro interés que transformar a México?

Necesitamos que el debate de corrupción y del sistema, y por eso para nosotros es tan importante. México necesita muchos servidores públicos, México necesita que la gente sepa que se puede realizar como servidor público, que puede dedicarle su vida al país, transformarlo y hacerlo en un entorno honorable y prestigiado.

Eso, para lograrlo, implica que seamos absolutamente frontales en el combate a la corrupción, para que no sean los menos los que contaminen el prestigio de los más; son los más los que nos reclaman a diario, igual que ustedes, que seamos frontales y claros en combatir a la corrupción.

Y eso implica estos cambios estructurales, implica, a mi juicio, sumar a Hacienda y al SAT al INE, implica transparencia, implica quitar el dinero, implica autonomía, pero implica, también, que en el discurso maticemos, y que en el discurso reconozcamos que hay buenos y malos servidores públicos; a los malos, que los metamos a la cárcel, y a los buenos, que les reconozcamos dignidad.

Moderador: Gracias, candidato. Nos quedan unos minutos, quisiera preguntarles a mis compañeros en el panel si quisieran ampliar o profundizar sus preguntas.

Pregunta: Candidato, me interesa mucho saber, ¿cuál sería su propuesta para acelerar el crecimiento económico? Por medio de una reforma fiscal u otras medidas que tomaría para restablecer la economía.

José Antonio Meade: Mira, la más importante, a mi juicio, es la inclusión. Yo creo que hoy el principal lastre del crecimiento que tenemos en México es falta de Estado de Derecho e inclusión, y si logramos corregir ambas, si logramos corregir esas brechas, le damos a México una plataforma de mucho mayor crecimiento.

Todo el eje de la transformación discursiva de los últimos 20 años, ha sido abrir espacios de oportunidad y libertad.

Yo no tengo ninguna ambigüedad y creo que eso está en juego en la boleta, que México está mejor cuando reconoce y apoya la libertad empresarial, la libertad de participación, cuando alejamos del gobierno la toma de decisiones, en términos de qué producir, cómo producir y a qué precio producir.

Y vamos dando espacios para que sea esa libertad y ese talento empresarial el que vaya guiando y orientando nuestro crecimiento.

Pero para que eso funcione, primero, necesitamos seguridad, una seguridad que hoy inhibe crecimiento, que inhibe inversiones, que nos implica pérdida de oportunidades y pérdida de confianza.

Y necesitamos inclusión, el principal elemento hacia adelante que, conjugado con un espacio de libertades, nos permitiría crecer entre un punto y un punto y medio más por año, que es un crecimiento muy importante, es que cerremos estas brechas.

El día que vengamos aquí a la COPARMEX y que la mitad de los asistentes sean mujeres, ese día México va a estar creciendo medio punto más de lo que está creciendo hoy.

El día que en México no haya una sola familia quemando leña, el día que en México no haya una sola familia que no tenga acceso a la electricidad, el día que en México no haya un solo joven que deje de estudiar la preparatoria, ese día México va a crecer mejor.

El principal compromiso de la siguiente administración, la principal reforma de la siguiente administración, tiene que ser una reforma social. No podemos seguir viviendo en dos Méxicos, no podemos seguir viviendo en el México que tiene y el México que no tiene.

Y no podemos hacerlo por razones políticas, no podemos hacerlo por razones morales, no podemos hacerlo por razones de equidad, pero no podemos hacerlo por razones de crecimiento. Si nosotros incluimos, vamos a crecer.

En términos de la ecuación de si crecemos para incluir o incluimos para crecer, hoy México está en las condiciones dadas para que, si incluimos, logremos un nivel de crecimiento mucho mayor del que hemos tenido hasta ahora.

Moderador: Gracias, candidato.

Pregunta: La pregunta va relaciona al talento, en esta comunidad empresarial todos tenemos problemas para encontrar el talento adecuado para nuestra estrategia de negocios, ser competitivos y ser productivos y eficientes.

La Reforma Educativa, o los cambios en los planes de estudio o hacer que los jóvenes estudien la preparatoria, tomará muchos años. Desde su perspectiva, ¿qué tendríamos que hacer en el corto plazo para cerrar la brecha en formación de talento en la era digital? Donde estamos hablando de que las casas tengan electricidad o gas, y el mundo va a otra velocidad y tenemos que ser competitivos ahí en los próximos años.

José Antonio Meade: Fíjate que discrepo un poco en términos de la velocidad.

Hay un problema de saldo y hay un problema de flujo.

México es un país en donde la mitad de la población tiene menos de 27 años. Eso quiere decir que, desde el punto de vista de flujo, en términos de ir aportando ese capital humano que el país nos está requiriendo, tenemos la gran ventaja de que la mayor parte de los jóvenes están o podrían estar cerca de ese sistema.

Y que nuestro problema no es dejar que se nos vayan, nuestro problema es acabar con la deserción, nuestro problema es hacer ese trabajo, sí o sí, para que esos jóvenes de menos de 27 que hoy tenemos tan a la mano, desde el punto de vista de darles los mejores elementos y los mejores instrumentos para ser exitosos, ahí están. Y voltear a ver a los otros jóvenes y no tan jóvenes también se puede hacer con velocidad

¿Qué hicimos en SEDESOL? Que es un tema que hicimos además en diálogo con muchos de ustedes, nos volteamos a ver, lo platicábamos con Gustavo en su oportunidad, a las jefas de familia de Prospera. La mayor parte de ellas no tuvieron oportunidad de terminar primaria, secundaria y preparatoria, pero la mayor parte de ellas sacaron adelante a sus hijas, a sus hijos, incluso al grado de que terminaron la educación superior.

Esas mujeres tienen los conocimientos de secundaria y de preparatoria como para poder ser parte de quienes ofrezcan su talento.

Y el derecho a la educación tiene dos dimensiones: el derecho a adquirir los conocimientos y el derecho a que te los certifiquemos para que te puedas presentar frente tu empleados y decir: “Yo sí tengo estas capacidades”.

En el ejercicio que hicimos con las jefas de familia de Prospera, certificamos en un año a 1.2 millones de jefas de familia que, en donde nosotros les habíamos fallado, la vida les había dado esos conocimientos.

Y el trabajo que estábamos haciendo con muchos del sector empresarial, era decirles: “Voltéenlas a ver, porque aquí hay un espacio de talento que podemos aprovechar para incluir”.

Y si a eso sumamos que hoy la tecnología y la flexibilidad del modelo educativo me deja entrenar y tener un modelo de educación dual, aprovechando la flexibilidad que nos dio la Reforma Laboral, y me deja aprovechar mi infraestructura tecnológica y física, para de manera hibrida, educar y de manera masiva, acercar conocimiento, el catch up que podríamos hacer en términos de talento es un catch up que puede ser bastante vertiginoso.

Y cierro aquí con una reflexión, buscar talento es difícil en el sector empresarial y también en el sector políticos, por eso, cuando tengan en frente de si talento, hay que votar por él.

Moderador: Una última pregunta de Federico Pozas.

Pregunta: En el mismo tema del México incluyente, la pregunta es: En el caso del Seguro Social, a nuestros trabajadores no les es fácil el acceso, el servicio, la rapidez y la calidad del mismo, ¿sí hay alguna propuesta respecto a esto? Y la otra es si hay lugares, poblaciones de extrema pobreza en diferentes regiones del país donde no pueden ellos accesar a clínicas, ya sea por cuestiones de transporte o por diversas causas, si hay alguna forma de llegar hacia ellos, en lugar de que ellos vayan hacia las clínicas.

José Antonio Meade: En los dos casos, hay propuestas y planteamientos.

En el caso del segundo, el IMSS tiene la posibilidad de desplegarse a partir de un programa que se llama IMSS-Prospera, en donde lo que hace es desplegarse con los mejores elementos tecnológicos y humanos a esas comunidades marginales para resolver el saldo de los problemas de salud en varias intervenciones que se pueden parametrizar, que van desde diferentes tipos de cánceres, hasta diferentes tipos de intervenciones para corregir diversos problemas como catarata y algunos otros que explican más o menos el 80, 20 del reto de salud de las comunidades que están marginadas.

Un despliegue mucho más vigoroso y fortalecer ese programa permite acercar el servicio de salud a donde está la gente, sin esperar a que la gente se despliegue hacia donde está el mecanismo de salud.

Y, segundo, nos regresa al tema de medir y evaluar para mejorar.

Hoy el IMSS puede evaluar todas y cada una de las clínicas y, por lo tanto, el IMSS y los patrones pueden sentarse a revisar qué clínica está funcionando y cuáles no, en dónde están teniendo buenos resultados y en dónde se están quedando cortos, y puede, con acceso, también, a tecnología y a grandes ratos, hacer mejoras en su atención y en su servicio, y esas mejoras en su atención y servicio, van a veces o exigen a veces grandes transformaciones tecnológicas y, a veces, exige pequeños cambios en la forma en cómo se atiende el servicio.

Y pongo solamente un ejemplo que a mí me parece dramático por su alcance, en las enfermedades casi todo se mide en meses o en años, y no hace diferencia si vas hoy o mañana, con dos excepciones: los accidentes y los problemas de corazón.

Cuando uno tiene un problema de corazón, la velocidad con la cual podemos estar frente a un médico, es críticamente fundamental. Si nosotros frente a un problema cardiaco, podemos estar frente al doctor en minutos, la probabilidad de que nos recuperemos es altísima.

Si en una enfermedad cardiaca, en un episodio cardiaco, nos toma horas, la probabilidad de que tengamos un desenlace fatal es altísimo.

El cambio que hizo el IMSS, fue un cambio de muy baja tecnología, hizo una investigación y se dio cuenta que el principal obstáculo entre el paciente que tenía el problema cardiaco y el doctor, era el guardia que estaba en la puerta.

Que a la mitad de tu crisis cardiaca te preguntaba si tenías tu número de seguridad social, si tenías cita con el doctor, quién te estaba acompañando, a qué hora era tu cita, y para cuando librabas el trámite con ese primer filtro, pues tu problema cardiaco se había agudizado.

El tener una gente en cada espacio de urgencia que te tomara en la entrada y te llevara al hospital, implicó una mejora de casi el 60 por ciento en la eficiencia de la atención de los problemas cardiacos.

Eso se puede hacer si medimos y evaluamos, y si midiendo y evaluando tenías retroalimentación con los patrones para dar un mucho mejor servicio.

Y hoy, el IMSS ofrece grandes espacios de oportunidad, pero también de excelencia que deberíamos de aprovechar.

Moderador: Gracias, candidato.

Antes de cederle el uso de la voz para el mensaje final, dejar testimonio de nuestro agradecimiento por la gran comunicación que ha existido desde que empezó la campaña y que nos ha permitido mantener este diálogo fluido a través de las preguntas de la semana, desde luego del coordinador de su campaña, Aurelio Nuño, del vicecoordinador Eruviel Ávila, con Jaime González Aguadé, y desde luego, agradecer mucho la presencia de su señora esposa.

Candidato, su tiempo.

José Antonio Meade: Muchísimas gracias.

Muchísimas gracias, de nuevo, a la COPARMEX por el espacio, y muchísimas gracias, cara a lo que viene por delante, cara a la elección, pero muchísimas gracias, también por el papel que han jugado, no solamente el papel que han jugado en esta elección, sino el papel que han jugado históricamente.

Hoy, en este Manifiesto, en estos siete puntos, se resume una emoción y una gestión; una emoción y una gestión de un compromiso por México.

Hoy nos han puesto a hablar a los candidatos de temas que son muy importantes, y eso permite que nos contrastemos y que se contrasten ideas y proyectos.

Yo quisiera dejarlos con dos. Primero, las campañas tienen consecuencia, las elecciones se pierden y se ganan en la campaña, y a esta campaña le quedan tres momentos, tres momentos que son bien importantes.

Un primero momento que va a multiplicar espacios como estos, en donde nos van a escuchar hablar y proponer, contrastarnos y debatir, en donde vamos a buscar que cada espacio tenga la máxima publicidad, en donde vamos a buscar que tenga el máximo alcance, en donde vamos a pretender que en mesas como estas y en espacios como estos, masivamente, se reflexione sobre lo que estamos diciendo, y que vayamos en consecuencia, normando criterio, comunicando y debatiendo.

Pero después, nuestra arquitectura electoral, tiene dos momentos adicionales, que son igualmente importantes y uno de los cuales es definitivo, el primer momento diferente es al cierre de las campañas, en donde la ley nos obliga a todos a guardar silencio, nos obliga a guardar silencio a los políticos y permite que en silencio el votante reflexione sobre lo que oyó, y que el votante diga en familia “¡no hombre! Yo pensaba que fulano de tal era muy bueno, pero fui al evento de la COPARMEX, y la verdad lo que dijo este cuate sobre cómo mejorar la tensión cardiaca me pareció sensacional, y luego, entonces, voy a votar por él”.

Y luego tenemos un tercer momento que es ya frente a la urna, frente a la boleta, esa es una definición que si nos ponemos a pensar, es bien interesante, es de los pocos momentos en donde la ley nos obliga a estar solos, es de los pocos espacios a donde no me puede acompañar Juana, mi esposa, de los pocos espacios de intimidad que uno tiene es cuando vota frente a la boleta y su consciencia, y es cuando escoge a quién le encarga el país, su familia y a sus hijos.

Por eso, ningún país del mundo, refleja, reconoce y resuelve sus elecciones con encuestas, por eso ningún país del mundo, de los 173 que tiene elecciones, descansa en una encuesta para tomar una definición, por eso, por ley, se dejan de hacer encuestas antes de que termine el proceso electoral para que sea el mexicano en consciencia, en reflexión, en diálogo, en intimidad, el que resuelve el destino de esta elección.

Y los días que quedan son días importantes, para los candidatos son días cortos, para el país, en la oportunidad de reflexionar, son días largos. Las elecciones en España duran 15 días, y en 15 días da para que se alternen los liderazgos y las posibilidades, eso quiere decir que en términos de lo que todavía falta, entre lo que nos falta por escuchar, nos falta que ver noticias, diagnósticos y reflexión, a esta campaña todavía le falta mucho que correr.

Pero después de correr, las elecciones también tienen consecuencias. Vamos a escoger a una persona y a un perfil, vamos a escoger un conjunto de propuestas que van a ser programa de gobierno, y hay programas de gobierno que le van a ayudar al país a ir hacia adelante, y hay programas de gobierno que no le van a ayudar al país a ir hacia adelante.

Y los contrastes en ejercicios, como el que hizo COPARMEX, son contrastes relevantes. Aquí hablamos, por ejemplo, en materia de seguridad, de lo importante que es que hayan consecuencias, que tengamos tres pilares, pero que reforcemos el pilar en donde no abramos espacios de impunidad, si contrastamos esa propuesta con otra, en donde al centro de la estrategia de seguridad está una amnistía, pues lo probable es que si optamos por ese programa de gobierno, tengamos como consecuencia más inseguridad y no menos.

Esta elección, al final, va a ser una elección sobre confianza, sobre confianza y sobre futuro.

Yo estoy absolutamente seguro que seremos capaces de convencer y de convocar a este proceso de reflexión para que en el balance que hagamos en familia y en la decisión que tomemos en la intimidad, entre el futuro y el pasado, escojamos al futuro, y entre la confianza y el riesgo, votemos por darle a este país confianza.

Y estoy absolutamente cierto de que, en esta boleta, el que refleja futuro y confianza, soy yo, y les pido que me ayuden.

Muchísimas gracias.