Discursos

Mensaje del precandidato del PRI a la Presidencia de la República, José Antonio Meade Kuribreña, en el marco de su encuentro con dirigentes ejidales y líderes de productos agropecuarios

Muchas gracias, me da mucho gusto estar hoy aquí con ustedes, me da mucho gusto pedirles, a quienes van a ser una voz muy importante en la Convención que habrá de elegir al próximo candidato a la Presidencia de la República, me da mucho gusto pedirles hoy su apoyo y empezar en Colima con la CNC y poniéndome a sus órdenes.

Para que quede claro que lo que Jorge Armando era cierto, hace 15 años que nació la Financiera Rural, una de las primeras giras fue a Colima y fue justamente con la CNC. Y para que nos acordemos todo lo que hemos cambiado, hace 15 años no había selfies, pero había fotografías.

Y en esta fotografía está nuestro anfitrión, está don Augusto Gómez Villanueva y está Bojorquez. Y estamos tú y yo, el conejo y yo.

Y estamos en Colima trabajando para los campesinos, trabajando para los campesinos, un estado que se ha transformado, un estado que tiene una mucha mayor fortaleza, un estado que encuentra su fortaleza en el sector agropecuario. Un sector agropecuario que hace que Colima sea líder en la producción de muchos productos, desde el plátano hasta el limón en esta época, pasando por el arroz, que es lo que estábamos financiando.

Haciendo equipo, desde entonces, con Rogelio, senador, cenecista genéticamente, de dos  generaciones, con la oportunidad de mandarle un saludo a su papá. Me da mucho gusto, señor.

Juan Javier es amigo, además del mío, entonces nos da especial gusto el poderlo aquí saludar.

Y, estado que está creciendo. Todos los días en Colima, desde que empezó esta administración, se generan diez empleos, diez  empleos todos los días. Y desde que llegó Nacho Peralta se ha incrementado esa tendencia, en el último año y medio se han generado casi 11 mil empleos en Colima.

Un estado que está creciendo más de lo que crece el país, un estado que está creciendo por el turismo, un estado que está creciendo por el puerto, pero un estado que encuentra fortaleza en el sector agropecuario, en donde se generan empleos, productividad y oportunidades.

Un estado de cuya historia yo he sido parte, justamente en abono, primero, del sector agropecuario con el crédito, de la transformación energética del puerto de Manzanillo y  de la energía  que ahí se generara, en el trabajo que hicimos juntos en materia de desarrollo social, con los migrantes de Colima en la Secretaría de Relaciones  Exteriores, trabajando para que la certeza se tradujera en la fortaleza de la comunidad familiar en la Secretaría de Hacienda.

Hoy a Colima hay cosas que le duelen, lo que más le duele hoy a Colima es la seguridad.

Es un tema que tenemos que enfrentar y que tenemos que cambiar, y es un tema que va ser muy importante en este 2018 y es un tema que nos obliga a estar muy atentos, sobre todo en Colima, sobre todo aquí donde necesitamos un planteamiento diferente de qué es lo que podemos hacer para cambiar.

Y eso nos va permitir que contrastemos propuestas, que contrastemos propuestas para ver si nos hacen sentido, si lo que están planteándose en las diferentes alternativas, de verdad para Colima, pueden ser solución.

El día de hoy escuchamos algunas propuestas. En la mañana se hicieron propuestas desde la ciudad de quien lo encabezó, y por lo tanto podemos ver si esas propuestas tienen fundamento, si dieron resultado,  si cuando en la ciudad se aplicaron la ciudad fue o no más segura.

Y podemos ver que desde que empezó la administración en la ciudad, en el año 2000, hasta el 2005, las recetas que ahí se aplicaron fueron recetas que no funcionaron. Y lo podemos ver con números, que es como nos gusta en el campo ver las cosas, nos gusta verlas con claridad, nos gusta verlas con sencillez.

En el campo sabemos cuánto sembramos y cuánto esperamos cosechar por lo que sembramos, lo mismo es en materia de seguridad queremos ver qué propuestas sembramos y qué fue lo que cosechamos.

¿Y qué fue lo que pasó en la ciudad entre el 2000 y 2005? Vemos que la participación de la ciudad en los homicidios del país creció el diez por ciento. Eso quiere decir que más homicidios se cometieron en la ciudad al final de la administración como porcentaje de los que se cometían en el país que al principio.

Uno de cada cuatro secuestros se cometía en la Ciudad de México y, para el 2005, cinco años después, 44 de cada 100 secuestros se cometían en la Ciudad de México. Las extorsiones, en términos de su participación, crecieron 10 por ciento en esos cinco años, el robo de vehículos creció 53 por ciento.

Ya vimos entonces que, cuando sembramos con esas propuestas, lo que cosechamos es más inseguridad. Ya vimos que la inseguridad no se puede enfrentar con ocurrencias, sino con planteamientos serios, con experiencia, sabiendo que lo que hemos hecho no ha funcionado, pero nos damos cuenta de que las recetas que ahí se aplicaron se tradujeron en que la ciudad se volviera relativamente más insegura, que explicara una mayor parte de los homicidios, secuestros, extorsiones y el robo de casa habitación.

¿Con qué vamos a generar mejores espacios de seguridad? Los vamos a generar, primero combatiendo las armas, las armas explican, en todos los estudios, parte de lo que vemos en materia de inseguridad y tenemos que combatir. Lo vamos a enfrentar quitándole recursos a la delincuencia, involucrando de una manera mucho más activa a las autoridades hacendarias.

Antes no lo pudiéndolo hacer porque hoy tenemos mucho más capacidad digital y mucho más capacidad de dejar de auditar con cinco años de retraso y empezar auditar en tiempo real.

Y lo vamos a hacer con algo que hemos venido planteando y con algo que se ha venido regateando: con mejores leyes, un primer paso para una mejor ley es que le demos certeza al ciudadano y a la Fuerza Armada.

Eso es lo bueno, piden los ciudadanos, los ciudadanos nos piden frente al reto, cooperación de las Fuerzas Armas para resolverlos. Los gobernadores piden la cooperación de las Fuerzas Armadas y solamente los políticos, y algunos legisladores, les regatean ese apoyo.

El cambio en las leyes es fundamental para que cambiemos los resultados, y la Ley de Seguridad Interior perfectible, la podemos enriquecer, la podemos modificar, es un cambio importante, pero no es suficiente, tenemos que dar un paso adicional, tenemos que dar un paso adicional si queremos ayudar a los ciudadanos y a los gobiernos.

Y ese paso tiene que ser que, dejemos de definir los delitos por fuero federal y fuero común, que los definamos de la misma manera en todo el país, para que podamos cooperar entre niveles de gobierno para resolver el fenómeno delincuencial.

A veces un homicidio es un tema municipal, a veces es un tema estatal, pero a veces es un reflejo de un sistema delincuencial que no reconoce la frontera del estado.

Si quitamos las armas, el dinero, si tenemos un mejor marco jurídico, cooperamos de mejor manera y generamos instalaciones que nos permitan hacer investigación contextualizada, vamos a caminar mucho más lejos.

No con ocurrencias, sino con experiencias; no con recetas que probaron ya sus fallas, sino con ideas que acrediten y que descansen en la experiencia y en lo que nos hace sentido. Y en ese camino de generar en Colima más competitividad, un campo que funcione mejor, una economía más diversificada y un Colima que recupere su tranquilidad y su seguridad, vamos a caminar juntos como caminamos juntos hace 15 años.

Lo vamos a seguir haciendo de mano de la CNC y les agradezco mucho hoy que estén aquí conmigo.

Muchas gracias.