Discursos

Mensaje del precandidato del PRI a la Presidencia de la República, José Antonio Meade Kuribreña, durante el Sexto Foro Puntos de Encuentro: La Fuerza de las Mujeres

José Antonio Meade Kuribreña: Buenas tardes. ¿Cómo están las mujeres de Guerrero?

¿Están entusiasmadas?

¿Están contentas?

¿Vinieron a un buen foro?

¿Escucharon mujeres líderes?

Con ideas de frontera, de vanguardia, con soluciones reales, con las soluciones que necesitan las mujeres de México.

Para mí es un gusto estar aquí. Agradecerle, primero, a la Fundación Colosio que haya organizado el evento. Segundo, estar frente a muchas que van a ser delegadas en la Convención, una Convención en donde voy a ir a pedir el apoyo, en donde voy a pedir que me respalden, que me respalden en el anhelo de ser su candidato.

Una Convención en la que voy a pedir el apoyo de los campesinos, de los trabajadores, del sector popular, de los jóvenes, de la Unidad Revolucionaria, del Movimiento Territorial, pero que voy a pedir con especial emoción y con especial gratitud el apoyo de las mujeres del ONMPRI.

Y quisiera, desde ahorita, preguntarles si cuento con su apoyo, si vamos a trabajar juntos, si vamos a hacer equipo y si, haciendo equipo, vamos a ganar.

Y una vez que ganemos vamos a seguir trabajando juntos, como hemos hecho por más de 20 años, por más de 20 años en cada uno de los diferentes espacios que he tenido, en cada una de las oportunidades de tener equipos, de coordinarlos, de trabajar de la mano de grandes mujeres y con grandes mujeres.

Mujer estudiante: Hola, buenas tardes. Soy Andrea, estudiante de la Universidad Autónoma de Guerrero y, antes que nada, quisiera agradecerle su presencia aquí, es grato que esté aquí con nosotros compartiendo esto.

Y me parece que todas las personas que hablaron, todas las mujeres que están hablando por nosotras, me parece algo muy fundamental lo que ellas piden.

Lo que nosotras pedimos yo creo que es algo justo, algo que necesitamos y, como joven, porque no creo que hablo nada más por mí, sino por todas las jóvenes de Acapulco, cuando le pedimos, y más que nada refrendar lo que usted está haciendo y va a hacer por la República de México.

Porque es importante que, como joven, tenemos en Acapulco varias oportunidades y empleo, el cual podemos fortalecer. Entonces, la equidad de género y todo lo demás es muy importante, reconocer a los jóvenes que vamos para allá y que tenemos esas ganas de salir adelante y conocer, más que nada, las estrategias o los planes que tiene para nosotros los jóvenes de Acapulco.

José Antonio Meade Kuribreña: El planteamiento que hace es absolutamente central: ¿por qué queremos equidad de género? La queremos porque es un derecho constitucional, sin duda; la queremos porque es un derecho humano, sin duda; pero la queremos, sobre todo, porque el país no puede salir adelante sin la equidad de género.

El país no puede salir adelante si las mujeres no están representadas en todo, el país no puede salir adelante si las mujeres no encuentran ese espacio de paridad.

Yo, la verdad, también le voy a Meade.

Queremos la equidad de género porque el país depende de ello, queremos la equidad de género porque en cualquier espacio en donde no vemos paridad, estamos desperdiciando nuestro recurso humano más valioso, recurso humano de las mujeres que trabajan, que se empeñan, que le echan ganas, que ponen lo mejor de sí para que su familia, su comunidad, su municipio, su estado, salgan adelante.

Y con esas mujeres que trabajan, el país va a salir adelante. Por eso es tan importante que tengamos claro cuáles son esas políticas que habrán de acompañar en el tema de mujeres y de niñas en el siguiente gobierno.

Por eso es tan importante que cuando vayamos a la Convención, no solamente hablemos de perfiles, sino que lleguemos con ideas, que lleguemos con planteamientos claros, que lleguemos con lo que hemos discutido, no solamente hoy, no solamente en este foro, que lleguemos con experiencia de vida de millones de mujeres que por muchos años han sido protagonistas centrales del desarrollo del país.

Que lleguemos sabiendo que no hay más límite para las mujeres que el cielo, el cielo que se recorre en parapente, que no hay límite para las mujeres que emprenden, que convierten el chocolate y su tradición en empleo y en oportunidades, que tenemos que hacer un esfuerzo por llevar a esas mujeres a los mayores espacios de responsabilidad, que sean ejemplo, que inspiren con su liderazgo, que aporten con su creatividad y que lo hagan en cada uno de los espacios en donde podemos y debemos de participar.

Hoy en el país tenemos una gobernadora; en la Secretaría de Hacienda tuvieron que pasar 200 años para tener una subsecretaria; tuvimos que esperar muchos años para tener paridad en la generación de quienes iban a ser diplomáticos, diplomáticos y diplomáticas que encontraban en Claudia Ruiz Massieu el ejemplo de una mujer talentosa.

A Claudia le tocó cuidar el buen nombre de México en el mundo, y no solamente lo hizo bien, sino lo hizo de forma tal que hoy son millones de mujeres que ven en ella un ejemplo de participación, un ejemplo de servicio público, un ejemplo de liderazgo que debe ser emulado. Y eso es parte de lo que aportan las mujeres del PRI.

Muchas gracias, Claudia.

Mujer asistente: Buenas tardes a todos. Es un orgullo estar aquí con todos ustedes.

Mi historia es muy corta, padezco de cáncer y es muy triste tener que trasladarse desde Taxco para que nos atiendan aquí. Aparte de que el cáncer es devastador, las quimioterapias nos agotan, no contamos con muchas cosas en el hospital de cancerología.

Mi petición es por mí y por todos los pacientes que padecemos cáncer, no nada más las mujeres; los pequeños, los adultos. Y sí me gustaría mucho que hiciéramos conciencia, que sí somos unas guerreras que luchamos día a día por sobrevivir, por sacar adelante una familia.

Me encantaría que también nos ayudaran, a mí y a todas las personas que estamos en esta lucha.

Es un honor, señora Mercedes, tenerla en Taxco, yo soy dama voluntaria de Taxco, que nos ha apoyado, nos ha ayudado mucho, pero las necesidades son muchas.

Perdón, pero el cáncer ha crecido en unas estadísticas impresionantes. Mi preocupación no es nada más por mí, es por todos los que padecemos cáncer, inclusive los hombres. El cáncer de próstata también les ha afectado a los hombres.

Los niños, las generaciones que no van a poder llegar porque lamentablemente el cáncer limita a muchas personas; a mí no me ha limitado, yo estoy aquí, después de mi tratamiento salí del hospital y estoy aquí de pie, y quiero seguir así. Gracias.

José Antonio Meade Kuribreña: Justamente por casos como los que aquí se plantean, es importante tener claras cuáles son las propuestas.

Lo que la gente quiere escuchar de sus políticos no es cómo se pelean, no es quién es más ingenioso, no es quién es mejor en el uso de las palabras, no es quién es el más emotivo en el discurso, es quién propone las mejores soluciones, es quien propone las soluciones que hagan más sentido, las que tengan sentido para los problemas que enfrentamos a diario.

Hoy vamos a hablar de mujeres, pero en el primer foro o en el segundo, de hecho, hablamos de salud. Y en ese planteamiento de salud decíamos que para resolver justamente el problema que aquí se nos plantea, teníamos que trasladárselo al gobierno y no al paciente.

Y eso qué quería decir en términos llanos, que teníamos que fortalecer al Seguro Popular para que quien fuera beneficiario del Seguro Popular pudiera atenderse en donde fuera, que pudiera atenderse en el IMSS, que pudiera atenderse en el ISSSTE.

El 80 por ciento del gasto en salud en México se explica por cuatro enfermedades: se explica por el cáncer de mama, se explica por el cáncer de próstata, se explica por la hipertensión y se explica por la diabetes.

Esos cuatro elementos, muchos de los cuales, detectados a tiempo, y muchos de los cuales, con cambios en los hábitos de vida, son prevenibles, explican casi todo lo que gastamos en salud.

Y hoy le seguimos imponiendo al paciente la carga de la burocracia, eso tiene que cambiar para ser diferente. Por eso, en ese foro de salud planteábamos con claridad algo que tiene sentido, no puede desaparecerse el Seguro Popular; el Seguro Popular tiene que fortalecerse.

Y la forma más natural de fortalecerlo es que quién esté en el Seguro Popular se pueda atender donde quiera, que el reto de la burocracia sea del gobierno y no del paciente, que no falte médico, que no falta medicina, que no falte clínica, que no falte enfermera para atender, en el reto de salud, a quien todos los días se esfuerza.

Yo quisiera preguntarles si les gustó el resumen que se hizo en este Foro, yo quisiera preguntarles si se sintió el talento de Hilda Flores, su capacidad de síntesis, su elocuencia.

Hilda Flores, senadora de la República, coordinadora del ONMPRI y una de las políticas que mejor comunica y que mejor se comunica.

Yo soy hijo de una madre educadora, soy hijo de una gran madre. Además, una gran madre que ha resistido el ser madre de un político y, por lo tanto, ser una madre muy recordada, tiene mérito ser madre de un político.

Tengo la enorme fortuna de estar casado con una gran mujer, con una mujer que me inspira a ser mejor, con una mujer que todos los días me mueve a echarle más ganas, a hacer un mayor esfuerzo, a ser un mejor padre, un mejor esposo, un mejor hijo y un mejor político.

Muchas gracias, Juana, por acompañarme.

Y soy padre de una gran niña, una niña que tiene 14 años, una niña que yo espero viva en un mundo diferente, viva en un México distinto.

Hoy escuchamos en este foro muchas cifras y muchas circunstancias que no nos gustan y que tenemos que cambiar: 7 de cada 10 mujeres en México son víctimas de violencia, esa es una cifra que es absolutamente inaceptable, profundamente indignante y que no es compatible con el México que podemos ser. Y esa es una cifra que tenemos que corregir de dos formas.

La tenemos que corregir, sí, con la aplicación estricta de la ley. La tenemos que corregir también cambiando nuestro conjunto de valores. Atrás de cada feminicidio hay una falla estructural de la familia, hay una falla estructural en nuestras calles, hay una falla estructural en nuestros sitios de trabajo, hay una falla estructural en nuestras escuelas.

Si queremos cambiar esa realidad, tenemos que empezar por una cultura de respeto que empiece en la casa, que siga en la escuela, que continúe en el trabajo y que se valide en las calles. Y es algo que los mexicanos sabemos hacer que decimos a diario: “a la mujer ni con el pétalo de una rosa”, ese tiene que ser el principio que prive en la familia, en la casa, en la escuela y en la calle.

Aquí hemos escuchado muchas propuestas, aquí hemos escuchado muchos retos y aquí queremos comprometer una agenda, una agenda que descanse, no solamente en la experiencia de ustedes, sino en la experiencia de 20 años de trabajo de gobierno.

Primero, necesitamos construir un mejor entorno de apoyo para las mujeres emprendedoras. Si revisamos la historia de nuestras familias, vamos a encontrar siempre a alguna altura, muy cercana, muy lejana o el día de hoy, una mujer que sola, con su emprendedurismo, sacó adelante a su familia.

Ese fue el caso de mi familia, en alguna altura mi abuela se quedó huérfana, la mayor de siete hermanas. Y esas siete hermanas, con esa mamá viuda, sacó adelante a su familia con una lavandería.

Ese el esfuerzo de miles de mujeres que solas sacan adelante a su familia, y con ese esfuerzo sacan adelante también a su país.

Para apoyar a esas mujeres debemos tener un programa agresivo de crédito, proyecto y palabra tendría que ser suficiente para que la mujer accediera a un crédito y apoyara su emprendedurismo.

Ese primer punto de la agenda: crédito para las mujeres a la palabra, en donde el proyecto y su compromiso sean suficientes, tiene que ser central.

Un segundo elemento clave que aquí se ha comentado: las guarderías, las estancias, preescolar y primaria tiene que ser de tiempo completo para que sean compatibles con el desarrollo de la familia y el anhelo de participar y de inclusión que necesita el país.

Y ese es un segundo elemento fundamental: primarias, guarderías, estancias, preescolar, de tiempo completo y con alimentación incluida.

Un tercer elemento, aquí hay muchos jóvenes que son, seguramente, los primeros en su familia en alcanzar el grado de educación superior. Aquí hay muchas madres que han visto a sus hijos llegar y concluir ciclos que ellas no tuvieron oportunidad de cursar.

Hoy los programas sociales se agotan antes de la educación superior, tenemos que hacer un esfuerzo para tener una beca que permita superación para nuestras hijas y para nuestros hijos, para que pasen de la educación secundaria a la educación superior.

Y debemos tener becas que apoyen la superación continua de las mujeres: a todas aquellas mujeres a quien les quedamos a deber como gobierno, a todas aquellas mujeres cuyos retos no supimos entender y que, por lo tanto, no terminaron su ciclo educativo, en todas ellas hay que trabajar para darles ese espacio que les permita concluir su educación, para seguir adelante o para, con cargo a ello, tener mejor espacios de oportunidad de empleo formal.

Cuarto, y absolutamente central, hoy las estadísticas refieren que el 70 por ciento menos de ingreso reciben las mujeres por el mismo trabajo, por un trabajo igual, por un trabajo que implica las mismas horas, el mismo sacrificio, el mismo talento y la misma capacidad, las mujeres reciben una paga, en promedio, de 70 por ciento menos.

En México no puede haber diferencias de sueldo por razones de género. Tenemos que asegurarnos que a trabajo igual, compensación igual.

Y, finalmente, tenemos que dignificar el trabajo doméstico y tenemos que dignificarlo buscando que el trabajo doméstico implique acceso a la seguridad social.

El acceso a la seguridad social es absolutamente fundamental porque implica, al mismo tiempo, salud, implica pensión, implica crédito a la vivienda e implica poder acreditar, frente a las diferentes instancias, capacidad de crédito.

Hay la posibilidad de siempre participar de manera voluntaria en el régimen obligatorio del Instituto Mexicano del Seguro Social. Pero eso no ha sido suficiente para ser realidad para el trabajo doméstico y para las trabajadoras domésticas y estar inscritas en el Instituto Mexicano del Seguro Social.

Para ello habremos de proponer que esas cuotas sean deducibles, sean deducibles del Impuesto sobre la Renta y que se convierta así en un estímulo que haga realidad la posibilidad del que trabajo doméstico sea reconocido por seguridad social.

Esa es la agenda que habremos de llevar a la Convención, esa es la agenda por la que vamos a trabajar y estamos seguros de que tendremos el mejor perfil, de que tendremos las mejores propuestas y de que tendremos a las mujeres entusiasmadas y seguras de que en equipo, en julio, vamos a ganar.

Muchas gracias y muy buenas tardes.