Discursos

Mensaje del precandidato a la Presidencia de la República, José Antonio Meade Kuribreña, durante su encuentro con representantes de la Central Campesina Independiente

Buenas noches a mis amigas y a mis amigos ceceístas.

Desde hace ya varios días he venido recorriendo el país, y lo he venido recorriendo con un solo objetivo: pedir el apoyo de quienes van a ser delegados en la Convención para poderme convertir en su próximo candidato a la Presidencia de la República.

Mi objetivo en este caminar ha sido claro, a cada uno de los más de 20 mil delegados he buscado saludarlos, conocerlos, que me conozcan y tener la oportunidad de pedirles personalmente y con humildad su apoyo.

Y hoy estoy aquí para agradecerles a los ceceístas, para agradecerles, primero, la invitación a este Congreso Agrario Nacional, para agradecerles también, en su papel de coordinadores del Congreso Agrario Permanente, para reconocerles 55 años de lucha por el campo mexicano y para agradecerles a todos y cada uno a quienes me he encontrado en este caminar su apoyo y su solidaridad.

Nos hemos encontrado en Querétaro, nos hemos saludado en Tlaxcala, hemos estado juntos en el Estado de México, nos hemos saludado en Veracruz, hemos caminado juntos en Morelos, en Nuevo León, en Sonora, en Sinaloa, en Nayarit y en Durango, en Chiapas y en Quintana Roo.

Hemos recorrido el país de la mano y en cada uno esos espacios me he encontrado a los ceceístas entusiasmados de participar, entusiasmados de hacer equipo. Y, sobre todo, me los he encontrado seguros de que el 1 de julio ¡vamos a ganar!

El día de ayer estuvimos juntos en Jalisco, y estuvimos juntos buscando traducir lo que implica la lucha por el campo, lo que la lucha por el campo va a implicar los siguientes seis años.

Ya lo anticipó José Amadeo Hernández Barajas, ya nos señaló el rumbo, ya nos dijo cuál es la agenda, ya nos dijo qué tipo de campo queremos: un campo ordenado, un campo competitivo, un campo próspero, un campo generoso y un campo en el que encontremos fincadas nuestras esperanzas y en el que se recompense el anhelo con el que trabajamos; un campo que lleve a buen fin esta lucha de 55 años de los ceceístas.

En Puebla caminamos juntos y lo vamos a seguir haciendo. Hoy estoy acompañado de un líder hermano de la CCI, de Ismael Hernández Deras, un líder al que quieren en Durango, al que quieren y del que se acuerdan en Puebla, al que reconocen trabajando hombro con hombro con ustedes en el Estado de México y a quien los campesinos de México lo reconocen por su liderazgo y por su compromiso.

Estoy aquí, además, acompañado de cientos de líderes y de todos los representantes del ceceísmo en el país y a todos ellos los saludo y les agradezco que me estén acompañando.

Quiero destacar la presencia aquí de otras organizaciones hermanas de la CCI, de otras organizaciones hermanas de la CNC, de quienes, con el CCI y con la CNC, integran el Congreso Agrario Permanente y que aquí les brindamos un saludo fraterno.

Me acompañan dos personas más de quienes quisiera hacer mención especial. Aquí está también representado el ceceísmo de la Ciudad de México y aquí está con ustedes quien va a ser su próximo Jefe de Gobierno: Mikel Arriola.

Por buena parte de estos 55 años de lucha, en esa reivindicación por la tierra, en esa reivindicación por el crédito y en esa reivindicación por el agua, ha caminado con ustedes un gran líder del campo mexicano, el jefe de la brigada del bigote grande, don Augusto Gómez Villanueva.

En muchas de sus comunidades agrarias, en muchos de sus ejidos está plasmada su firma, y con su firma su emoción por el campo mexicano.

Y ayer definíamos lo que implica la lucha por el campo en los siguientes seis años, sabemos los campesinos que el campo y los campesinos exigen tierra, sabemos que exigen también crédito, sabemos que exigen también agua y sabemos, sobre todo, que exigen y que necesitan una organización que represente sus anhelos y que los defienda representándolos en lo político.

Esos 55 años de lucha son los que aquí conmemoramos con el ceceísmo aquí presente.

Ayer esbozábamos la agenda con la que queremos comprometeros, una agenda primero que le regrese al campo la seguridad. En cada estado, en cada municipio, en cada comunidad, en cada ejido el reclamo es el mismo: “queremos tener certeza”, “queremos tener tranquilidad”, “queremos estar seguros que nuestra integridad no va a ser vulnerada”, “queremos estar seguros que nuestro ganado no va a ser sustraído”, “queremos estar seguros que nadie nos va a robar nuestro producto”.

La agenda de los siguientes seis años pasa por regresarle la seguridad al campo.

Pasa también, como dijo José Amadeo, por que tengamos certeza en lo presupuestal, por que los presupuestos nos permitan planear, por que tengamos que anegar, no de un año, no de unos meses, no la zozobra de enero a diciembre, que tengamos certeza como nuestros socios comerciales, no de uno, sino de por lo menos cinco años de certeza presupuestal.

Además de certeza presupuestal, certeza en la seguridad alimentaria, trabajando con cada uno de los diez principales productos en la mesa de los mexicanos para estar bien organizados, para que el productor y el consumidor estén cada vez más cerca. Y que el primero reciba un mejor precio por su esfuerzo y que el segundo tenga alimentos accesibles en la mesa familiar.

El tercer elemento de la agenda, también lo señaló Amadeo, hay que acercar la seguridad social al campo y hay que acercar a los campesinos al Seguro Social y juntos los vamos a lograr.

Mikel Arreola, ex director del Seguro Social, nos va a poder aconsejar cómo hacerlo y, con esa misma emoción que defendió al Seguro, va a liderar esta ciudad capital con temple y pensando en los campesinos que aquí también en la Ciudad encuentran su hogar y encuentran su destino.

Tenemos que lograr, como cuarto eje, que no sean los productores los que busquen a los funcionarios; que sean los funcionarios los que salgan de su escritorio y vayan a buscar al productor, en donde el productor está trabajando.

Y tenemos que dar un paso adicional, tenemos que reconocer que en el corazón de lo rural, está la actividad agropecuaria, pero tenemos que reconocer también que lo rural implica oportunidades y exigencias que van más allá de lo agropecuario.

Necesitamos zonas rurales que se industrialicen, necesitamos comercio y servicio en las zonas rurales, tenemos que reconocer que lo agropecuario nos mueve, que el amor a la tierra y el compromiso con la alimentación de los mexicanos es nuestra razón de ser.

Pero tenemos también que reconocer que eso no es suficiente, que lo rural rebasa a lo agropecuario, y para que el campo sea exitoso tiene que haber apoyo también para lo rural.

La inversión en infraestructura, la ciencia y la tecnología tienen que estar al servicio del sector agropecuario, tienen que estar al servicio de los pesqueros, pero tiene que estar también al servicio de que en lo rural vamos mejor, que tengamos un mayor conjunto de oportunidades.

En estos 55 años que celebran yo me siento muy orgulloso de haber sido parte de los últimos 15, desde el 2002 hemos caminado juntos, desde el 2002 hemos hecho equipo, desde el 2002 he trabajado para complementar la tierra con crédito y con capacitación.

Y nada me da más gusto que cuando estoy con los ceceístas, cuando estoy con los cenecistas, cuando estoy con el Congreso Agrario Permanente y me encuentro un productor que me dice: “la dispersora de crédito está funcionando bien”, “el crédito que me dio nos está dando buen éxito”, “el apoyo con el que contamos nos está ayudando a vivir mejor”.

Y estas historias de éxito que se han construido de la mano de los ceceístas tienen que ser no anécdotas, tienen que ser no excepciones, tienen que ser la realidad de todos y cada uno de los productores y de los campesinos en México.

A eso me comprometo y eso habremos de hacer juntos caminando los ceceístas y un servidor.

Muchas gracias por acompañarme, muchas gracias por invitarme a celebrar su aniversario, gracias por darme su saludo y su respaldo. Gracias por tenerme confianza y los espero en Los Pinos a celebrar el aniversario 56.