Discursos

Mensaje del candidato presidencial José Antonio Meade Kuribreña en el marco de la 35 edición de la Expo ANTAD y Alimentaria 2018

Muy buenos días, son 35 años, 3.5 por ciento del PIB y un gran color del back, que agradezco yo mucho.

Quisiera empezar haciendo un reconocimiento, me ha tocado en todo este espacio de precampaña, que me pregunten mucho sobre el contexto que está enfrentado México en material internacional.

Y yo siempre he contestado, en términos generales, algo muy parecido a lo que voy a decir ahorita: el proceso de negociación, un proceso de negociación bien difícil, bien complicado, con una enorme incertidumbre, ha implicado por parte de los negociadores temple, ha implicado talento, ha implicado sabiduría, ha implicado imponer una vida de experiencia para hoy darle a México, en esa coyuntura y en ese reto, los mejores elementos de certeza posible.

Y esto lo he contestado siempre en ausencia de Ildefonso Guajardo, pero hoy me permito hacer de su presencia y reconocerle mucho a Ildefonso que, en medio de toda esta incertidumbre, su presencia en la Secretaría le da una gran certidumbre al país y a la negociación.

Muchas felicidades, Ildefonso.

En esta presentación pretendería yo tocar tres bloques y hacerlo de manera bastante somera, buscando descalificar tres leyendas urbanas, que me parece que son muy importantes y que vienen muy a cuento con lo que se ha planteado en esta Convención de la ANTAD, con lo que ha planteado Sergio Sarmiento y con el ánimo de empezar a introducir, no propuestas porque la legislación electoral nos permite hablar de agendas y, en el ánimo de generar confianza, que no de invitar al voto, porque es algo que todavía no podemos hacer.

“México siempre será un país en vías de desarrollo”. Da la impresión a veces de que vivimos condenados a vivir permanentemente en el “ya casi”, en el “ya merito”, en el “nos falta poco”. Pero no terminamos de consolidar el avance y la transición del país hasta un mejor entorno de desarrollo, y la percepción es de que “ahí vamos, ahí vamos y no alcanzamos”. Y la respuesta tiene mucho que ver con Estado de Derecho.

Éste es un mapa en donde podemos ver la esperanza de vida al nacer, el Ingreso Per Cápita en 1910, diferentes países. En términos generales, en 1910 los países agrupados con par esperanza de vida al nacer, si vemos, la mayor parte de ellos, más o menos 40 años, dio un bajo nivel de Ingreso Per Cápita, más o menos mil 200 dólares.

Alguna excepciones, los países más desarrollados 9 mil 600 dólares en promedio y una esperanza de vida al nacer de 50 años.

Y podemos ver un recorrido, en términos de cómo esos países van avanzando. Esto lo proponía un demógrafo que se llamaba Hans Rosling.

Ahí vemos las guerras, la guerra del 45, la Crisis del 29. Ahí va México en su desarrollo estabilizador, ahí nos vamos a enfrentar a la primera crisis, la del 81-82, nos damos un sentón.

Enfrentamos la crisis del 94, otro sentón; la recesión del 2000; la crisis del 2008. Se ve India y China cómo van avanzando y, sobre ese mapa y ese avance, sobreponemos un índice de Estado de Derecho.

Y el índice de Estado de Derecho sorprende, en término de lo bien que explica dónde están los diferentes países, los países que están en la cola, con poca esperanza de vida al nacer y bajo Ingreso Per Cápita, tienden a tener un Estado de Derecho débil.

Los países, en el otro extremo, con una alta esperanza de vida al nacer y con un Ingreso Per Cápita, tienden a tener un buen Estado de Derecho.

Se una evolución muy importante, en términos generales se movió el mundo hacia mejor ingreso y mejor salud, pero sigue habiendo una enorme dispersión.

De hecho, la dispersión es mucho mayor en el 2015, que la que veíamos en 1910. El decir que México necesita Estado de Derecho se ha vuelto, desde alguna perspectiva, un lugar común. Y lo que yo creo que vale la pena que le dediquemos tiempo a ver es qué entendemos por Estado de Derecho, y qué entendemos y qué hicieron diferente esos países que les permitieron acceder a una mejor estadía de desarrollo.

Cuando nos preguntamos qué explica la gráfica que acabamos de ver antes, en términos de cómo evolucionaron los diferentes países, nos cuesta mucho trabajo porque cada uno de esos países es diferente en su historia, en su geografía, en sus aspiraciones, en contexto de haber sido colonia o de no haber sido, de cuál era su influencia religiosa o cuál no era.

Pero la historia nos permite cuatro ejemplos muy claros de países que compartían recursos naturales, geografía, historia, genética, religión. Y que, sin embargo, ofrecían resultados diferentes, en términos de su desarrollo, y eso nos ayuda a empezar a acercarnos a qué entendemos por Estado de Derecho.

Corea del Norte y Corea del Sur, no solamente la gráfica es profundamente elocuente, la misma península, la misma gente, la misma historia, la misma genética, las mismas tradiciones. Diferentes reglas de juego, Corea del Norte en la oscuridad, Cora del Sur iluminado, 10 años menos de esperanza de vida en Corea del Norte y tallas menos, en términos de peso y estatura, que en Corea del Sur. A pesar de compartir todo, las reglas del juego en los dos casos son diferentes y explican resultados diferentes.

Vietnam del Norte y Vietnam del Sur. La tasa de crecimiento de Vietnam del Sur, mientras estuvieron separadas, el doble de la de Vietnam del Norte. Una vez unificadas, convergen y tienen la misma tasa de crecimiento.

De nuevo, misma geografía, mismos recursos, misma historia. Y, sin embargo, esta separación artificial, que llevó a diferentes reglas de juego, permitió que uno de se desarrollara mejor que el otro.

Toda la zona bolivariana, la zona bolivariana comparte los mismos libertadores, la misma vecindad, recursos naturales parecidos, con algunas excepciones, el país que más recursos naturales tiene es Venezuela. Y, sin embargo, lo que vemos del 77 para acá son resultados muy diferentes.

Del 77 para acá esa Gran Colombia que compartió, insisto, el mismo libertador, es más o menos 65 por ciento más grande de lo que era en 1977.

Pero el desempeño de la región bolivariana ha sido diferente: en el caso de Venezuela el PIB Per Cápita es 20 por ciento más chico de lo que era en 1977. El promedio 65, el extremo Panamá con 200, el que menos Ecuador con 45.

Esa misma región que compartía anhelos e historia ha tenido un desempeño muy diferente, y en el caso de Venezuela notable, toda vez que, de toda la región, es el que tiene los mayores recursos naturales.

Y, sin embargo, comparado con el ingreso que tenía en 77, hoy lo tiene 20 por ciento más bajo.

De nuevo, da la impresión de que las reglas del juego importan.

Alemania Oriental y Alemania Occidental, uno podría haber alegado que Alemania Oriental, respecto a la Occidental, tenía mejor salud, mejor educación. Y, sin embargo, después de la caída del muro, el nivel de vida de Europa Oriental, al adoptar las reglas del juego de Europa Occidental, en 6 años, se incrementó el salario en 83 por ciento.

Eso, de nuevo, nos lleva a pensar que el Estado de Derecho y las reglas importan, y que si queremos como país dar un brinco en la dirección de consolidar nuestra posibilidad de desarrollo, tenemos que concentrarnos en el Estado de Derecho y en las reglas del juego.

El Estado de Derecho tiene que ver con muchos temas, tiene que ver de manera muy central, y acá lo han platicado mucho en la ANTAD, en donde lo han sufrido, con seguridad y con corrupción. Ése parece un tema que, igual que la leyenda urbana de que no podemos desarrollarnos, también pareciera hoy que no podemos superar la corrupción.

Y, sin embargo, vemos 3 ejemplos de países que avanzaron de manera muy importante: Hong Kong, Italia y Singapur.

Hoy, Hong Kong y Singapur; entre la región, Hong Kong, los países, Singapur, que más avanzaron en el tema de corrupción. E Italia, en donde la mafia estaba implicada en los más altos niveles de gobierno, logró un incremento importante.

En Hong Kong, en 1970, el lema de los bomberos era “Sin dinero no hay agua”. No importaba que la casa se estuviera incendiando, sino se le daba un incentivo al bombero, no encendía las mangueras para apagar el incendio.

Singapur tenía, probablemente, la peor reputación en esa región, al grado de que en Malasia no los aceptaban como compañeros de viaje y de comercio.

E Italia era notable, no solamente por la corrupción, sino por el involucramiento de las mafias en las estructuras de gobierno.

¿Qué hicieron esos 3 países para que, en espacio de pocos años, hayan mejorado tan notablemente en materia de corrupción? Hicieron 4 cosas que están al alcance de hacerse en México.

Primero, cambiaron sus leyes para hacer sencillo recuperar lo robado; hoy en México eso es virtualmente imposible. Solamente se puede recuperar lo robado de manos de un funcionario corrupto cuando termina el proceso penal.

¿Qué se hace en esas 3 jurisdicciones? Lo primero es recuperar lo robado. El funcionario público involucrado en un caso de corrupción por la vía de la extinción de dominio, si no puede explicar el origen de su patrimonio, lo pierde. Después, se deslindan las responsabilidades en materia penal.

Hoy en México le hacemos al revés y la consecuencia es que es bien difícil recuperar lo robado.

Segundo y muy importante, si queremos sacar la corrupción de la política, tenemos que sacar a la política de la corrupción, y darle y respetar la autonomía de los ministerios públicos.

Si este espacio y esta reunión la estuviéramos teniendo o la hubiéramos tenido en otra geografía, estaríamos hablando de ministerios públicos.

En Italia se hablaba de Falcone. Hoy, en geografías que nos quedan más cerca, se habla de Mueller.

En México se sigue pensando que la corrupción implica definición del Ejecutivo. Mientras no nos animemos a cortar el cordón umbilical del control de la corrupción del Ejecutivo y se lo asignemos, con plena independencia y autonomía a los ministerios públicos, nos va a costar mucho trabajo resolver el problema de la corrupción.

Pero, si lo hacemos como le hicieron estos 3 países, vamos a lograr los mismos resultados.

Démosle autonomía y respetemos a los ministerios públicos, dignifiquemos su trabajo. Y que se preocupen a todos los niveles de gobierno, del Ejecutivo para abajo, en cada uno de los estados y municipios, para cada uno de quienes ejercen política, de qué es lo que va a hacer el ministerio público, y no al revés, que no se preocupe el ministerio público de qué es lo que piensa el Ejecutivo de su agenda.

Tercero y muy importante, una evaluación efectiva de la certificación de evolución patrimonial. Esto es bastante sencillo, se hace en buena parte de las jurisdicciones del mundo; la gente no declara su 3 de 3, la gente se somete a una auditoría alrededor de su patrimonio.

Una auditoría que implica acreditar que hay consistencia entre la Declaración Patrimonial y la Declaración Fiscal, que hay consistencia entre la Declaración Patrimonial y las manifestaciones externas de riqueza, y que hay consistencia entre las 3 y los registros públicos de la propiedad.

En el resto del mundo no tenemos debates de si la 3 de 3 tenía el renglón o no para reflejar el departamento en Miami, o si tenía o no que haberle reflejado la fundación, se hace una auditoría profunda en donde se revisan las finanzas y su consistencia. Y en los tres casos penas más severas con una gran tradicional, esas penas se imponían y se cumplían.

Segundo tema íntimamente vinculado con Estado de Derecho, es seguridad.

En este mapa podemos ver en los diferentes colores de azul como se incrementa y cómo era la situación de seguridad en 1997, así como no tiene absolutamente nada que ver el back del ANTAD, la selección de los colores fue absolutamente aleatoria, y la mayor intensidad de azul no pretende mandar ningún tipo de mensaje.

Vamos a ver ahí un elemento que es muy interesante. En rojo, las armas producidas en Estados Unidos, en intensidad de azul cómo se incrementa la violencia con dos momentos, respecto de los cuales voy a referir su atención.

Tenemos un muy buen arranque de siglo. En términos generales, la seguridad mejora sustancialmente hasta el 2008, que se empieza a incrementar y se empieza a incrementar muy importante; 2011, la seguridad hacia el norte del país y Guerrero, y se ve como en todo el trayecto las armas producidas en Estados Unidos aumentan y aumentan de manera muy importante; del 2011 a la fecha, dos tenencias, un repunte muy importante de seguridad hacia el 14 y el 15, y un repunte muy importante de seguridad en el 17.

¿Es la misma seguridad o no? ¿Hay un fenómeno que cambió o no?

¿Debiéramos de entender y estudiar qué pasó entre el 14 y el 17 para mejorar nuestra política pública? Yo creo que sí.

Si se acuerdan del 17, violencia en el norte y en Guerrero.

Si se acuerdan o si ven el mapa, ahora del 17, la violencia se mueve hacia el pacífico y hacia el sur.

Eso quiere decir que el patrón y las causas de delincuencia seguramente cambiaron. Los fenómenos de violencia numéricamente se parecen, pero su geografía es distinta porque los subyacentes en términos de seguridad son distintos también, pero ¿cuál es una constante? Que la seguridad está cercanamente correlacionada con la producción de armas en Estados Unidos.

Esa intuición y ese mapa nos llevan a los siguientes cuatro elementos: combatir el reto de seguridad en México, pasa por las armas. En términos generales se estima en México que en manos de la delincuencia organizada hay entre 500 mil y 1.5 millones de armas. Más o menos eso, en extremo, es tres veces el Ejército en Guatemala y casi el Ejército en Canadá. Tenemos que hacer algo en materia de armas, tenemos que hacer algo en materia de dinero.

Tenemos que hacer algo, y es fundamental, en materia policiaca. Tenemos la mitad de los policías que debiéramos de tener ganando la mitad, poquito menos, de lo que debieran de ganar.

No hay manera de generar y de evolucionar de un reto de seguridad interior a un reto de seguridad pública si no tememos buenos policías, y no hay manera de tener buenos policías si no les damos elementos de capacitación y elementos de ingreso que permitan que encuentren, ahí, una vocación y una forma de vida.

Y un tema muy importante del que se habla poco. No importa qué hagamos con armas, con dinero y con policías, si no manejamos el mismo lenguaje delincuencial nos va costar mucho trabajo generar economías de escala y darle las respuestas al ciudadano que está esperando de nosotros.

En México, el fuero común y el fuero federal se definió en las épocas de “Los bandidos del Río Frío”, y hoy los delincuentes no reconocen límites entre Estado.

Si no nos ponemos de acuerdo para definir, por lo menos un conjunto de delitos, los que tienen que ver con violencia de la misma manera, nos va a costar mucho trabajo que se investiguen de la misma manera, que se analicen y que se persigan de la misma manera.

Pongo sólo un ejemplo, en Jalisco está legislado en su Código Penal el asalto, el asalto no está legislado en ninguno de los otros estados que rodean a Jalisco. Si le roban un camión a uno de los socios del ANTAD y lo mueven entre fronteras, no queda claro a quién le toca perseguir el delito e investigarlo.

Si uno no supiera nada de geografía, y solamente identificara en el Google Maps dónde se dan las incidencias en términos de violencia, de seguridad y de robo, puede uno dibujar la frontera entre los estados del país, porque los delincuentes, igual que quienes no lo son, funcionan con base en incentivos, conocen cuáles son los delitos en los que están incurriendo y se mueven entre estados para generar este espacio de arbitraje.

Esto tiene que estar complementado con una buena estrategia de prevención, pero de nuevo, se puede que tengamos Estado de Derecho en materia de seguridad.

¿Qué tendríamos que hacer, cara a la incertidumbre que nos viene del Tratado de Libre Comercio, cara al reto del lavado de dinero y cara a lo que hicimos en Sedesol con los socios de ANTAD? El principal elemento y lo que más nos ha ayudado en materia de combate a la pobreza, es la ANTAD y sus socios, porque le permiten acceso en condiciones cada vez más competitivas a bienes y servicios que la población demanda.

Mientras más competitivas sea la ANTAD, mientras mejores elementos tenga para hacer lo que sabe hacer bien, que es ofrecer bienes y servicios de mejores condiciones de precio, menor será el reto de pobreza.

¿Eso qué implica? Si queremos conectar desarrollo con la economía familiar, tenemos que tener un posicionamiento logístico global.

Para cada cadena de valor, con los menos trámites posibles, sólo los indispensables, con recintos fiscalizados y ventanillas únicas, que es lo que está atrás de la intuición de la Zona Económica Especial.

Necesitamos igualmente carreteras y servicios de autotransporte, buenos aeropuertos y buenos aeropuertos de carga. Hoy en el caso de Jalisco pendiente la segunda pista del aeropuerto.

Buenos puertos y transporte marítimo y un transporte ferroviario e intermodal eficiente.

Necesitamos igualmente nuevos proyectos logístico – productivo, vinculados de mejor manera con Centro América y Latinoamérica. Modernizar nuestros cruces fronterizos de los dos lados de la frontera.

Y, finalmente, en términos de conectar el desarrollo con la economía familiar, certidumbre jurídica en los negocios, una ley de mejora regulatoria en todos los estados y aprovechar de mejor manera la estrategia digital para definir oportunidades de negocio.

Si todo esto lo hacemos, y lo hacemos bien, nos va a ir muy bien cuando Ildefonso negocie con éxito el tratado.

Y si todo esto lo hacemos, y lo hacemos bien, nos va a ir muy bien, aún sin tratado. Eso quiere decir que el mejor plan B que podemos tener, es hacer nuestra tarea. Y nuestra tarea está aquí identificada.

¿Cuáles es uno de nuestros retos y una de nuestras oportunidades? Cuando decimos que México puede ser la capital mundial del talento y que puede, además, ser una potencia, en parte estamos pensando en que México es un país joven.

Más o menos el 50 por ciento de la población tiene menos de 27 años, pero eso nos implica enormes, nos paramos en 1960, 35 por ciento de la población no sabía leer ni escribir. Hoy, el cuatro por ciento de la población está en esa circunstancia.

1960, sólo el 20 por ciento, uno de cada cinco mexicanos, habían terminado la primaria. En el 2016, el 95 por ciento. Y en ese año marginal fue mayor del 95 porque salimos a la calle a buscar a los adultos que no la habían terminado para ayudarles a que lo hicieran.

1960, sólo el cinco por ciento de la población había terminado la secundaria, el 70 por ciento para el 16, de nuevo con mayor eficiencia que el registro, porque fuimos a buscar al adulto que no había terminado la secundaria.

Más notable, incluso, y más importante, sólo el dos por ciento de la población había terminado la preparatoria, 41 en 2016.

¿Y esto por qué es importante? Hoy en el país tenemos más o menos 82 millones de adultos, ciudadanos de más de 18 años. De esos, 34 millones terminaron la preparatoria, ellos van a vivir cinco años más, que los que no la terminaron.

Es como si hubieran nacido en el 2018, cuando los que no la terminaron nacieron en 1970. Ellos, los que sí la terminaron, son el México que tiene talento, son el México que hoy en Sonora está junto con la Universidad de Arizona viendo y aprendiendo que se tenía que hacer para colonizar Marte.

En Morelos desarrollando proyectos de tecnología asistida, desde un estudiante que tiene distrofia muscular. En Jalisco, en un internado de verano, mejorando los algoritmos de eficiencia energética en la NASA.

Del otro lado, los que no terminaron la preparatoria van a vivir cinco años menos, 41 por ciento menos de ingreso a los que sí la terminaron.

Y sí volteamos a ver la radiografía de la pobreza extrema, 9 de cada 10 mexicanos en pobreza extrema no terminaron la prepa; 7 de cada 10 que no tiene seguridad social, no terminaron la prepa; 8 de cada 10 que viven sin tener servicios dignos en su vivienda, no terminaron la prepa.

Debemos tener una política pública que reconozca el potencial de los que sí terminaron, y la responsabilidad que tenemos con los que no la terminaron, para darles herramientas que les permitan incorporarse de manera exitosa en el mundo productivo.

¿Qué quiere decir cuando hemos dicho: un gobierno a la medida de cada ciudadano? Lisa y llanamente, por más revolucionario que parezca, lo que estamos planteando es que un México muy desigual, la gente puede ejercer sus derechos, eso implica Estado de Derecho.

Estado de Derecho implica que la gente termine su ciclo escolar, al que tiene derecho; implica que en la vivienda, tengamos agua, luz y drenaje; implica que tengamos acceso a la salud; implica que tengamos seguridad; implica que no se nos quité un peso más de los que ley enmarque.

Y, frente a esos derechos, tenemos un diferente conjunto de instrumentos, hay que ver cuál es el instrumento que le ayuda a acceder a su derecho a cada uno de quién, teniéndolos, por diferentes circunstancias no lo puede acceder.

Eso que implica una revolución, sí de la política social, implica como planteamiento liso y llano que en México tengamos Estado de Derecho y que el Gobierno funcione y que funcione bien.

Y que funcione seguridad; y que funcione en corrupción, pero que funcione también para corregir el hecho de que hoy 20 millones de mexicanos calientan su hogar con leña; de que hoy, más o menos 1 de cada 10 mexicanos viven en una vivienda que le falta alguno de los servicios básicos y que tenemos un número muy importante de adultos que no terminaron primaria y secundaria, de niños que no están yendo al preescolar.

Hacer de México un país de derechos implica orientar el trabajo de Gobierno para que, con sus instrumentos, se permita su acceso. Y si lo logramos, si logramos que ese piso de derecho, el mexicano puede perseguir sus sueños y sus anhelos.

Pero es bien difícil perseguir el sueño y en anhelo cuando te tienes que parar a las 4 de la mañana para buscar agua en un pozo, con cargo a un Gobierno que no te ha permitido acceder al derecho de tener agua corriente en tu casa.

Segunda Leyenda Urbana, y ya voy terminando: “La elección ya está definida”. La elección empieza el 30 de marzo, pero lo que la gente dice: ya está definida, ya vimos encuestas, ya no hay nada que hacer y no vamos a esperar siquiera que empiece la contienda.

Tenemos tres datos, que son muy poquitos, cualquiera que sepa econometría va a decir que con tres datos no puede obtener una regresión.

En México ha habido tres elecciones competidas, 2000, 2006 y 2012. El que punteaba en el 2000 perdió; el que punteaba en el 2006 perdió; el que punteaba en el 2012 ganó, pero perdió 20 puntos. Eso quiere decir que lo que te pase en el primer trimestre en el año del que tienes elección, no es un buen proyector de lo que te va a pasar en el segundo trimestre.

Y, de hecho, si uno le apuesta a esa estadística con pocos grados de suficiente en la información, la verdad es que pareciera que no conviene puntear en el primer trimestre, porque en el segundo trimestre te va a ir re mal.

La elección, en consecuencia, no está definida. Las campañas cuentan y la elección se gana en las campañas.

¿Qué es lo que estamos viendo hoy en parte de las encuestas? El resultado de un modelo de comunicación política. A partir del 30 de marzo y hasta el 27 de junio, ¿qué vamos poder hacer? Acceder a tiempos de radio y televisión para que en condiciones de equidad, demos a conocer nuestras propuestas y convencer a los ciudadanos de que voten por nosotros.

Del 11 al febrero al 30 de marzo, ¿qué podíamos hacer? Acceder a tiempos de radio y televisión para dar mensajes genéricos, con contenido institucional, sin la posibilidad de promocionar el voto. Ese era un periodo bautismal para que nada de lo que pasara en la precampaña, generara ventajas una vez empezada la campaña.

¿En las precampañas qué podíamos hacer? Acceder a tiempos de radio y televisión para dar a conocer ideas, propuestas y proyectos a los militantes y simpatizantes de sus partidos.

¿Y antes del 14 de Diciembre en teoría qué podíamos hacer? Nada. Lo único que podíamos hacer era garantizar el exceso legislativo de partidos, a radio y televisión, para tener participación democrática.

¿Qué sucedió antes del 14 de Diciembre? Dos actores interpretaron que garantizar el acceso equitativo para promover la participación democrática, les permitía utilizar ese recurso fiscal en especie para promover su persona.

3.7 millones de spots de Andrés Manuel, de a más o menos 3 mil pesos por spot, son más o menos son 11 mil millones de pesos invertidos en su marca.

Ricardo, 1.4 millones de spots, a 3 mil pesos por spot, son 4 mil 500 millones de pesos invertidos en su marca.

Meade, cero spots en radio y televisión. Y en el primero que hace sale con su esposa, que es bastante más encantadora que él, y se entusiasma tanto que sigue felicitando en Navidad, cuando ya era más o menos día de la Candelaria.

Esa es la falta de agilidad de trabajar en el gobierno, ya nos dimos cuenta, cuando estábamos en campaña, que tenemos que ser bastante más ágiles.

Pero eso es lo que estamos viendo ahorita, una campaña que todavía no importa, con marcas que aprovechar los recursos públicos en especie para darse a conocer.

Tercero, y muy importante, hay la percepción de que no importa lo que digan los políticos en campaña.

Aquí debe de haber más o menos unas tres mil personas, si eso es cierto, me están creyendo, según dicen los expertos 120 personas, todos los demás que me están escuchando no creen en lo que yo diga, es cierto.

Sólo el cuatro por ciento de los votantes cree que lo políticos van a cumplir las promesas de campaña, ese es un error, hay que poner atención en la campaña.

Porque si uno contrasta, los programas en campaña con los programas de gobierno, la verdad es que se parecen mucho. Los políticos buscan que sus promesas de campaña y sus programas de campaña, se conviertan en programas de gobierno.

Y por eso lo que dice Sergio, y la invitación a hacerlo es bien importante, hay que poner atención porque vamos a votar por personas y por proyectos. Y los proyectos que se nos presenten se van a convertir en programas de gobierno y van, por lo tanto, a definir el rumbo que tome el país hacia adelante.

Y las propuestas que hoy tenemos en la lista nos permiten empezar a hacer, o déjenme corregir, las agendas genéricas que tenemos a la vista que no alcanzan todavía a ser propuestas, empiezan a darnos algunos elementos en el contraste, que nos pueden ayudar a definir cuál sería el rumbo del país, en función de cada una de las diferentes alternativas.

Hay una alternativa de Andrés que le preocupan poco las instituciones, que en materia de corrupción, que es un tema que nos agobia a muchos, ha dicho que “es una moda” y que “él no tiene que legitimarse combatiendo la corrupción”.

Que en el reto de seguridad hace una propuesta concreta, combatirla por la vía de una amnistía y ofrecerle fuero a quienes están siendo perseguidos, incluyéndolos en su lista plurinominal.

¿Qué ha dicho en materia de conectividad? Que no conviene el Nuevo Aeropuerto y que, a diferencia de lo que yo creo, y a lo que Ildefonso le dedicó una vida, que la agenda exterior se puede ir muy lejos.

En el otro lado no sabemos, en el otro lado tenemos una alianza entre el PAN y el PRD y, por lo tanto, es bien difícil saber exactamente cuál es la propuesta.

La Reforma Energética, el PAN la votó a favor, el PRD la votó en contra; pues la congruencia entre lo que se gana y cómo se vive es un tema central para efectos de la corrupción.

Reforma Fiscal, el PAN la votó en contra, el PRD la votó a favor; el PRD piensa que debe haber más progresividad, el PAN piensa que debe de haber menos.

La Reforma Educativa, el PAN la votó a favor, el PRD la votó en contra.

La Reforma Laboral, el PAN la votó a favor y el PRD la votó en contra.

Revisar la plataforma del Frente no nos ayuda mucho a saber cuál es su programa de gobierno, y no nos ayuda mucho porque hay una tensión entre quienes hoy se acompañan en ese viaje sin haber podido conciliar el rumbo.

Y del otro lado, hay una propuesta de un gobierno a la medida, ser implacables contra la corrupción, un modelo que plantea esquemas que nos permiten resolver el reto de la seguridad, hacer de México una capital del talento y modernizar la infraestructura con contrataciones abiertas.

(PROYECCIÓN DE VIDEO)

Muchas gracias, buenas tardes.