Discursos

Mensaje de José Antonio Meade Kuribreña, durante la Convención Nacional de Delegados del PRI

Buenos días.

Hay momentos en la historia, en donde los pueblos se juegan su destino. Hoy es uno de esos momentos, por eso estamos aquí, por eso estamos aquí todos y cada uno de ustedes y yo.

Hace 77 días empezamos a caminar juntos para construir una candidatura, una candidatura con voluntad.

¿Y qué queremos decir con una candidatura con voluntad? Una candidatura con la voluntad con la que nos levantamos todas las mañanas y cuando escuchamos cuando alguien nos dice que es difícil, recordamos que lo que está de por medio es México y nos preguntamos, estando de por medio México, ¿quién es responsable de sacarlos adelante? Y cada uno en su corazón contesta: “Yo mero”.

Todos los días, de aquí a la elección, recordemos que la voluntad es decir: “Yo mero”, yo mero me hago cargo de que el país salga adelante, yo mero me hago cargo de convencer, de entusiasmar, de poner en juego lo mejor de todos y cada uno de nosotros para que a México le vaya bien.

Ha sido un caminar con alegría, la misma alegría que se ha sentido en esta Convención de Delegados, la misma que hemos sentido cada vez que nos encontramos, la misma de ver, ya desde ahorita, nuestra capacidad de triunfar y de conducir el destino de México, un caminar que ha estado cargado de entusiasmo, el mismo entusiasmo que hoy nos convoca, el mismo entusiasmo que aquí se palpa, el mismo entusiasmo con el que nos saludamos todos los días, en cada evento, en cada encuentro, firmando y convocando a voluntades por México.

Esa es la alegría, el entusiasmo y la voluntad.

Recorrí el país y con humildad les pedí a todos y cada uno de ustedes su apoyo. Hoy les agradezco su confianza, confianza que pedí viendo a los ojos, escuchando y estrechando la mano de todos y cada uno de ustedes, de los que están allá arriba en las gradas, de los que están allá al fondo, de los de la CROC que ahí están presentes, de los de Hidalgo, de los de Yucatán, de la FSTSE.

Caminamos y nos saludamos todos e hicimos una cita de estar aquí hoy con entusiasmo. Me tocó hacer lo que he hecho toda mi vida, toda mi trayectoria de sector público he hecho lo mismo: saludar, escuchar y preguntar cómo apoyo, cómo ayudo, cómo hacemos que México sea mejor.

En ese caminar saludé de mano a todos y cada uno de los trabajadores de la CTM que están aquí. Que sepan, los trabajadores de la CTM, y que le transmitan a Carlos Aceves del Olmo que estamos con él, que lo tenemos en el corazón y que estamos seguros de que se va a recuperar bien.

Saludamos a los trabajadores de la CROC que nos recibieron con entusiasmo en todos y cada uno de los estados, que nos recibieron con mariachis en Jalisco, que nos recibieron con entusiasmo en Colima, que se hicieron presentes con el ánimo de los trabajadores que llevan el sustento todos los días a su hogar.

Y saludamos a los petroleros, a los petroleros que estuvieron permanentemente presentes, los petroleros que nos entusiasmaron en Minatitlán, a los petroleros que, con su energía, nos recuerdan que están con nosotros.

Esos petroleros que son inconfundibles por su presencia y con su energía.

Trabajadores todos, que se esfuerzan para que no falte nada en el hogar, trabajadores que nos piden estabilidad, trabajadores que nos piden que cuidemos la confianza, que nos piden más empleos y mejor pagados. Y en eso vamos a trabajar junto con ustedes.

Me tocó saludar a los campesinos de México; yo me hice trabajando en el campo, me hice buscándolos y dando crédito.

Cada uno de nosotros, y éste es un tema importante, sabe qué lo tiene aquí; cada uno de nosotros sabe qué quiere cambiar de este país; cada uno de nosotros se acuerda de algún momento en donde dijo: “Éste no es México y queremos trabajar para que México sea mejor”.

A mí ese momento me tocó en el campo cuando visité a los jornaleros, cuando me tocó entregar un albergue, un albergue que entregamos atendiendo a una recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Un albergue en el que había muerto una niña, una niña que murió cuando fue por agua a una cisterna. Y tuvo que ir, esa niña, por agua a una cisterna porque en el albergue no se había instalado agua corriente.

Ése, para mí, fue un momento que me marcó; ése, para mí, es el momento que define por qué quiero ser servidor público; ése, para mí, es el momento que define por qué quiero ser presidente, porque esa realidad la tenemos que desterrar del país.

Y lo vamos a hacer con la emoción de todos y cada uno de ustedes, que los motivan momentos similares, y que saben que sólo nosotros seremos capaces de darle a México ese nuevo rostro.

Son esos campesinos, que con el sudor de sus frentes y, muchas veces, en muy malas condiciones, luchan por llevar comida a todos los hogares.

¿Y qué nos piden? Nos piden tranquilidad, nos piden que no les roben su cosecha o su ganado, nos piden seguridad social y nos piden precios justos.

En este caminar me tocó saludar de mano a quienes integran el sector popular, a la CNOP, a la FSTSE, a los empresarios y a los comerciantes.

A esa CNOP entusiasta, a esa CNOP que representa las causas populares, a esa CNOP que, en cada evento, nos pidió acompañáramos los esfuerzos que hacen los mexicanos todos los días y nos piden un desarrollo con mayor inclusión y con mayor equidad.

A esa CNOP, a ese sector popular, yo, hoy le agradezco, de nuevo, su confianza.

Me tocó caminar con el Movimiento Territorial, me tocó estar con quienes todos los días enfrentan el reto de la seguridad.

¿Qué nos piden? Nos piden que les quitemos las armas, el dinero y los bienes a los criminales y a los corruptos, y eso es justamente lo que vamos a hacer.

Saludé de mano a todos quienes integran la Unidad Revolucionaria, y junto con ellos, queremos agradecer el apoyo de nuestras Fuerzas Armadas; todos los días se esfuerzan, con ellos, a que alcancemos la seguridad.

Que, desde aquí, las Fuerzas Armadas sepan que aquí se les respeta, que aquí se les reconoce y que aquí se les agradece lo que hacen todos los días por México. Y nos emociona recordar lo que han hecho por los mexicanos que han enfrentado las consecuencias de los desastres naturales.

Ahí está la grandeza de México, ahí está la grandeza de nuestras Fuerzas Armadas y de los mexicanos. Y aquí está la expresión de agradecimiento de un partido en el que se les quiere y en donde se les guarda en el corazón.

Me tocó saludar a cientos de miles de jóvenes, a los jóvenes que integran la Red de Jóvenes x México, a los que están en el Instituto Reyes Heroles, al movimiento PRI MX, a los Chepes, a la Escuela de Cuadros, jóvenes que todos los días luchan por salir adelante.

Nunca en la historia del Partido habíamos ido a una elección con tantos jóvenes en la boleta.

Aquí están esos jóvenes que van a ser candidatos, aquí están estos jóvenes que lucharon todos los días por ser representados, por llevar a cada espacio su voz; jóvenes que pelearon por uno de tres, que hicieron de eso su grito de batalla.

Jóvenes que lo que quieren es apoyo para emprender y triunfar. Nunca en la historia van a ganar tantos jóvenes como los que van a ganar representando esta coalición. Que se vea claro que esa apuesta de uno de tres valió la pena, que esos jóvenes son capaces de triunfar y que cuando ganen nos van a ayudar a apoyar y a canalizar esa energía de participación para que se convierta en una energía que nos ayude a vivir mejor.

Uno de cada tres jóvenes; pero la mitad de las candidaturas van a ser para las mujeres.

Son mujeres que van a llevar su voz y sus propuestas, son mujeres que nada las detiene, son mujeres que encabezan la mitad de nuestras candidaturas, son mujeres que quieren más oportunidades para sacar adelante a sus familias, que quieren oportunidades para seguridad, empleo, salud y educación de excelencia, esas son las mujeres del ONMPRI.

En este caminar me tocó saludar de mano a cientos de líderes seccionales, líderes seccionales que son los primeros que reciben las demandas, los problemas, las inquietudes de su vivienda y su comunidad, líderes seccionales que son el corazón y la fuerza de su partido, líderes seccionales que nos van a llevar a ganar, líderes seccionales con los que vamos a ganar este primero de julio.

A ver, que se oiga fuerte ¡con toda seguridad, vamos a ganar! Regresen y comenten en todas sus secciones que aquí quedó claro que vamos a ganar. Estemos seguros de que ese será el destino de esa elección, el destino será el triunfo y lo vamos a alcanzar juntos.

Quiero agradecerle mucho a la dirigencia del partido, quiero agradecerle mucho a Enrique Ochoa. Quiero agradecerle mucho su entusiasmo y su participación.

Y quiero agradecer de manera particular a Claudia Ruiz Massieu, ella se hizo cargo de este evento, ella se hizo cargo de que esta Convención saliera bien. A ella hay que agradecerle este entusiasmo y este foro. Muchas gracias, Claudia.

Hoy quiero reconocer que estoy acompañado de quienes fueron mis compañeros de gabinete, quiero agradecerles la oportunidad de vida de haber hecho equipo, y quiero reiterarles, hicimos equipo ayer, estamos haciendo equipo hoy y vamos a volver a hacer equipo mañana. Muchas gracias por estar hoy aquí.

En este evento están nuestras bancadas en el Congreso de la Unión, están representados quienes llevan nuestra voz en los Congresos locales. Están presentes los expresidentes del partido, expresidentes que hoy vibran con la emoción de ver a este priismo que los saluda. Muchas gracias a los expresidentes del partido por compartir aquí su emoción, por compartir aquí con el priismo esta Convención.

Saludo con especial aprecio a la gobernadora y a los gobernadores, su entusiasmo, su liderazgo, su trabajo y su ejemplo nos van a ayudar a inspirar este camino. Agradezco a los alcaldes, son la instancia más cercana y la que mejor nos acredita.

Rendí protesta como su candidato a la Presidencia de la República, es el mayor honor que he tenido en mi vida y me compromete a trabajar con todos para ganar.

Con toda seguridad les digo: junto con ustedes, ¡vamos a ganar!

Haber rendido protesta frente a todos ustedes me compromete y me emociona. Lo hice sabiendo que esa solicitud estaba amparada en una vida de entrega, lealtad y compromiso hacia México.

Estoy consciente de la naturaleza y de la transcendencia de este acto, lo estoy de mi decisión y las obligaciones que ésta implica. Va nuestra palabra de por medio, la de cada uno de los que participan en esta coalición, nos comprometemos con los principios del partido, con la ley, con la libertad, con la democracia, con la justicia social y el progreso.

Vamos a ir hacia adelante con quienes comparten esas convicciones, quienes no la compartan quedan libres de ir hacia atrás.

¡Sí se puede! ¡Sí se puede! ¡Sí se puede!

Hay que reconocer el avance de la nación en muchos espacios, ignorarlo sería injusto e ingrato con las generaciones que pusieron lo mejor de sí para alcanzar esos progresos. Ha habido contribuciones fundamentales para el futuro de México, transformaciones que nos dan cimientos para construir a partir de ellos un nuevo país.

Transformaciones que se concretaron bajo el liderazgo del presidente Enrique Peña Nieto, con el apoyo de todas y de todos ustedes.

Aquí está la emoción, la experiencia, el talento y el compromiso que dieron a México las instituciones que todos los días tocan la vida de los mexicanos. Aquí está la cuna de las instituciones, aquí está la cuna del IMSS, aquí está la cuna del ISSSTE, del INFONAVIT, del Politécnico, del Instituto Tecnológico de México, de la educación gratuita, del sistema de desarrollo social.

Todos los que estamos aquí hoy tenemos que decir fuerte, para que en todo el país se escuche y se entienda: nuestra única obligación, pacto y alianza es con México, sólo con México, todos con México.

¡México!  ¡México!  ¡México!

Todos nosotros hemos visto y escuchado el desaliento y el enojo de muchos mexicanos. No podemos desatender ni ignorar las exigencias de la sociedad, no podemos voltear la mirada y perder el oído a sus reclamos, tenemos que hacernos cargo de las expresiones de malestar y decepción.

Y para eso, tenemos que ver y tenemos que escuchar, ver y escuchar a quienes elevan su voz y expresan sus legítimas demandas sobre seguridad y justicia.

Tenemos que ver y tenemos que escuchar su profundo malestar por actos de corrupción, que laceran la vida de México y ofenden la dignidad de los mexicanos; tenemos que ver y escuchar a las niñas y a los niños, millones de ellos que aguardan tener una vida mejor, no van a esperar en vano; ver y escuchar con atención y empatía, y con la absoluta decisión de atender y resolver.

Encabezaré nuestro esfuerzo con mi ejemplo y mi conducta, sometida cada día a la evaluación crítica y objetiva de los mexicanos. Seré implacable en el combate a la corrupción.

¡Duro! ¡Duro! ¡Duro!

En estos días han conocido a mi familia, han conocido a mis hijos, me han oído hablar de mis padres, de mis abuelas y de mis abuelos. Y me han oído hablar de mi esposa Juana, mi mejor amiga y compañera de vida, y como decimos los que le vamos a los Pumas: ¿Cómo no la voy a querer?

A mi familia les debo mi vida y les agradezco su amor de siempre, por eso saben todos ustedes, lo saben arriba, lo saben en Jalisco, en el PRI de en Chiapas, en Sonora, en Guanajuato, lo saben en Colima y en Tamaulipas, en Oaxaca y en Querétaro, en Nayarit y en la Ciudad de México, lo saben en Veracruz y en Coahuila, en Hidalgo y en Yucatán.

Saben qué es lo que me motiva para ser presidente: mi única motivación son las familias mexicanas.

Cuando cada familia encuentre el empleo que anhela y ofrezca a sus hijos la educación y el futuro que merecen, cuando el bienestar y la seguridad se instalen en cada hogar mexicano, entonces México será una potencia.

Quiero ser presidente para que México sea una potencia. Y para que lo logremos, el centro de mi gobierno, esfuerzo y pasión, serán tres grandes objetivos: el primero, México será la capital mundial del talento, haremos que en México se viva para triunfar, un país que se apoye en el talento de cada mexicano para desarrollarse al máximo con educación de excelencia, tendrán la preparación para competir y para ganar frente a los mejores del mundo.

Segundo, las familias y las mujeres serán primero, las familias son el corazón de México, para tener un México fuerte necesitamos familias fuertes, que vivan con tranquilidad y esperanza, que las mujeres puedan desarrollar plenamente sus capacidades. Un país en el que las familias mexicanas tengan seguridad, ganen más por su trabajo y sean felices.

Tercero, queremos un gobierno a la medida de cada quien, por ello la principal tarea de mi gobierno será que cada mexicano en lo individual pueda vivir en libertad y alcanzar sus metas. Por eso en mí gobierno cada quien va a tener el apoyo que necesita para que pueda cumplir esa meta, ese anhelo.

Mi compromiso es hacer realidad los sueños de los mexicanos. Todos los mexicanos somos iguales, pero necesitamos cosas diferentes, vamos a darle a cada mexicano una respuesta a la medida de sus necesidades, todo el apoyo a cada ciudadano para que con su talento y esfuerzo triunfe.

Es por eso que hoy les pido que vayamos a escuchar el anhelo de cada mexicano, para, juntos, hacerlo realidad.

Para ello vamos a hacer un cambio sin precedente en la política social: vamos a iniciar en esta campaña el primer registro nacional de necesidades de cada persona. En mi gobierno, ese registro se va a traducir en dar un apoyo real, a tiempo y transparente para que con él podamos cumplir sus sueños.

Por ejemplo, para quien su prioridad sea estudiar, tendrá su beca; para quien su prioridad sea poner un negocio, tendrá apoyo financiero; para quien su prioridad sea la movilidad, tendrá apoyo para su transporte; para quien tenga alguna discapacidad, tendrá accesibilidad e inclusión; para los pueblos indígenas habrá apoyo hacia la cultura milenaria y tradiciones; para los adultos mayores, cuya prioridad sea la salud, tendrán apoyo para sus medicinas.

Las necesidades son siempre personales, el apoyo del gobierno también lo será. Para llevar a cada mexicano no hay esfuerzo que escatimar, ni tiempo que perder.

Amigas y amigos, esta elección es decisiva, de ella depende nuestro futuro, el de nuestros jóvenes y el de las próximas generaciones, no lo podemos arriesgar.

Se trata de una elección entre ir hacia adelante o ir hacia atrás, vamos hacia atrás cuando se ataca la libertad de expresión; vamos hacia adelante cuando respetamos la crítica y las diferencias.

Vamos hacia atrás cuando entra la corrupción en la política; y vamos hacia adelante asegurando que no haya un peso al margen de la ley y ningún privilegio más que el de ser mexicano.

Vamos hacia atrás cuando se agrede a las instituciones; y vamos hacia adelante cuando se respeta la división de poderes.

Vamos hacia atrás cuando se cancela la educación de excelencia para nuestros hijos; vamos hacia adelante cuando hagamos del conocimiento la fuerza de México.

Vamos hacia atrás cuando se ofrece impunidad a los criminales; y vamos hacia adelante cuando se aplica la ley y se castiga a quienes han causado tanto daño a las familias mexicanas.

Por eso les digo: Vamos hacia adelante.

Les pido que se queden de pie porque así los necesita México; nos necesita de pie, listos para la batalla. Cada vez que el país nos ha necesitado, el priismo ha estado presto a dar la batalla.

Hoy nos estamos jugando el futuro de México; de ustedes depende el futuro de nuestros hijos y de los hijos de todos los mexicanos.

Estamos frente a una de las batallas más difíciles de nuestra historia. Cuentan conmigo y yo sé que cuento con ustedes.

Juntos, ganamos cualquier batalla; juntos, vamos a ganar. Vamos a ganar porque hacemos equipo con los trabajadores, con los campesinos, con los maestros, con el sector popular, con el Movimiento Territorial, la Unidad Revolucionaria, con los jóvenes y con el ONMPRI y las mujeres.

Cuando regresen a Guanajuato, díganles que vamos a ganar y que vamos a ganar con Gerardo; cuando regresen a Jalisco, díganles que vamos a ganar y que vamos a ganar con Miguel Castro; cuando regresen a Tabasco, avísenles que vamos a ganar con Gina Trujillo; cuando estén de vuelta en Puebla, que quede claro que vamos a ganar con Enrique Doger; cuando regresen a Chiapas, avísenle a quien los escuche, que vamos a ganar con Roberto Albores; cuando regresen a Morelos, que además les queda aquí más cerca, que van a ganar con Jorge Meade, por cierto, mi tocayo, no mi pariente; cuando regresen a Veracruz, en Veracruz se las pusimos fácil: en Veracruz puro Pepe, Pepe Yunes y Pepe Meade.

Que los escuchen en Yucatán, llegar entusiasmados, sabiendo que vamos a ganar con Mauricio Sahuí y en la Ciudad de México, que tengan toda la seguridad de que vamos a ganar con Mikel Arriola.

Regresen confiados, regresen entusiasmados, ustedes meros en el Estado de México, ustedes meros en Michoacán, ustedes meros en Durango, ustedes meras en Querétaro, en Coahuila y en Colima, todos meros en Baja California y en Sinaloa, cada uno de ustedes meros en Aguascalientes y en Campeche, en Zacatecas y en Chihuahua, ustedes meros en Tlaxcala, ustedes meros en Oaxaca, en Baja California Sur, en Guerrero, en Nayarit, en Quintana Roo.

En Tamaulipas, cuando les digan: “¿Qué van a decir los Meade?”, que se los digan en San Luis Potosí y que sepan que los Meade dicen que vamos a ganar, que lo sepan en Nuevo León.

Regresen con la frente en alto, tengan toda la seguridad de que juntos vamos a ganar, vamos a ganar porque tenemos una coalición fuerte, vamos a ganar porque tenemos una coalición unida, vamos a ganar porque tenemos las mejores propuestas, vamos a ganar porque nos mueve el amor a México, vamos a ganar porque México merece ir adelante.

Vamos a ganar ustedes meros, ustedes meras, vamos a ganar yo mero y todos juntos, juntos a todos los mexicanos, en un solo corazón y en un solo grito. Juntos todos por México, vamos a ganar.

¡Que viva México! ¡Que viva México! ¡Que viva México!