Discursos

Mensaje de José Antonio Meade Kuribreña durante el evento Encuentro por la Inclusión

Yo igual que Cinthya me pongo nervioso, entonces me paro para poder platicar.

Sí quisiera empezar dándoles las gracias, la verdad es que muchos de nosotros tenemos muchos años de conocernos y algunos nos conocimos, sobre todo, en el esfuerzo de precampaña, en donde estuvieron prácticamente todos ustedes.

En donde nos saludamos con Jaso, para platicar de soluciones de sociedad incluyente; con Jorge Güereca, conocimos (inaudible); con Cynthia, que nos conocimos ayer; con Eduardo que estuvimos en Michoacán; no estuvimos en Yucatán, pero hoy nos da mucho gusto saludarlo; acá con Norma estuvimos prácticamente en todo el país, y se lo agradecemos.

Pero la verdad es que ha sido un privilegio de vida conocerlos y acompañarlos.

Para ganar esta elección, vamos a tener que hacer un esfuerzo extraordinario, y para hacer un esfuerzo extraordinario no podría yo tener mejores aliados, mejores amigas y mejores amigos que ustedes, y hoy se los agradezco de manera muy puntual y muy comedida.

Quiero, además, agradecerle a Enrique y a Claudia que estén aquí, y decirles que su liderazgo en el partido va a ser recordado por este esfuerzo que están haciendo en materia de inclusión, por haberle dado oportunidad a México de contar con representantes con talento, con emoción, con sensibilidad, con una gran elocuencia, con un gran compromiso y siendo grandes ejemplos de vida.

Las palabras importan, y hoy se han citado varias que son relevantes, nada de nosotros sin nosotros. Colosio decía, y vamos a estar cerca de celebrar su aniversario luctuoso, decía que la sociedad civil nunca más iba a caminar sola. Y esa sola frase dio lugar al Indesol y dio lugar a un trabajo de años, que se desprendía de ese compromiso.

Hoy nos quedaríamos incompletos si no recordáramos a María Angélica Luna Parra, que fue quien le dio contenido a esa expresión, que le dio emoción y espacio y caminó siempre de la mano de la sociedad civil, haciendo un enorme esfuerzo.

Las palabras cuentan en otro sentido, México fue pionero en materia de la Convención de Discapacidad, la llevamos a Naciones Unidas y la tradujimos aquí en legislación, la tradujo Yolanda, la tradujo Claudia, la tradujo Jesús.

¿Sí la tradujiste tú Jesús o no? No se oye Jesús, ¿sí o no?

Jesús Toledano, Claudia, Yolanda y muchos de los que están aquí.

Y esa Convención nos da agenda, y esa agenda implica compromiso y esos compromisos tenemos que cumplirlos. Y tenemos que cumplirlos porque esa Convención tiene una convicción, y una convicción que hoy nos recuerda Eduardo: que en México tenemos que tener derechos sin adjetivos, derechos sin calificativos.

Si en México vamos a tener educación, tiene que ser educación para todos; si en México vamos a tener movilidad, tiene que ser movilidad para todos; si en México queremos tener acceso a la salud, tiene que ser un acceso a la salud para todos.

Y eso obliga a un gobierno a que reconozca que, para que todos tengamos ese acceso, tenemos que estar a la altura de las necesidades de cada quien.

Y es bien interesante lo que hemos avanzado y bien interesante lo que nos falta. Apenas en esta administración, la comunicación por internet del Instituto Mexicano del Seguro Social se hizo incluyente.

Eso quiere decir que la forma en la que hoy nos comunicamos con el IMSS, está abierta para quien enfrente cualquier tipo de discapacidad. Era un paso que no habíamos dado.

Decía Eduardo y decía bien, salir a la calle, que la banqueta funcione, que no parezca una aventura, una carrera a campo traviesa, que funcione el transporte público. Ya habíamos nosotros, con la brutal insensibilidad hacendaria que nos caracteriza, quitado el Fondo de Apoyos para el (inaudible).

¿Y cómo nos fue cuando platicamos con Yolanda y con Claudia? Con absoluta claridad meridiana, nos explicaron que ese Fondo iba a estar en el presupuesto y que iba a contar con más recursos, y que si queríamos tener un presupuesto aprobado, teníamos que empezar por ahí. Y así fue.

Yo quiero agradecerle, además, a Claudia, nadie me ha defendido más en el Congreso que ella. Miembra de la Comisión de Hacienda y de Presupuesto, le tocó acompañarme en todas mis comparecencias y cada vez que alguien quería hablar de mí, Claudia lo volteaba a ver y con eso era suficiente para que se le acabarán esas malas intenciones.

Y cada vez que quería yo tomar una mala decisión, me volteaba a ver a mí igual y con eso era suficiente para que nos orientara.

Nos da mucho gusto que el espacio y la voz que hoy tiene Yolanda en el Senado, una voz importante, una voz enjundiosa, una voz comprometida, vaya a seguir estando presente. Y quiero agradecerle a Yolanda que haya aceptado mi invitación para ser mi vínculo con la sociedad civil.

Muchas gracias Yolanda, me prestigia y me honra.

Pero, sobre todo, quiero hacer con ustedes un compromiso, todas las palabras que hoy se escucharon, todos los ejemplos que hoy se dieron, tienen que ser realidad en México.

Decía Cynthia y ella lo fue logrando sector por sector, supermercado, el escalón universal, eso tiene que ser nuestra realidad cotidiana, nuestra realidad cotidiana tiene que ser la de la inclusión sin regateo, sin titubeos, con absoluto compromiso, sin apellidos.

Eso es lo que tiene que hacer un gobierno que funciona, un gobierno que reconozca y que tenga al centro la inclusión como prioridad, y que la tenga al centro porque nuestros derechos y nuestra Constitución, como decía Jorge, no tienen apellidos. No distinguen, no se dice, que estas funcionen para los que sean más ágiles; no dice que el supermercado sea accesible para los que sean más altos; no dice que la educación funcione, pero que sea diferente en términos de espacios.

Yo soy hijo de una educadora, mi mamá estudió Educación Especial y se especializó en dar terapias auditivas, y escribió su tesis en los setentas diciendo exactamente lo mismo que dice Claudia, que la inclusión en la educación era el principio de una sociedad exitosa, de una sociedad que ofrecía los mismos espacios a todos, en beneficio de todos, en beneficio de quien tiene una discapacidad, de quien vive con una discapacidad y en beneficio de quien aprende de ese ejemplo de vida cómo superarla y cómo enfrentarla desde diferentes alternativas y con una perspectiva distinta.

Ese compromiso, y no está él hoy aquí pero quisiera reconocerlo en su ausencia, ese programa de educación incluyente es resultado de una decisión de Aurelio Nuño. Yo con Aurelio tengo enorme espacio de gratitud y de admiración, pero, entre otras, cuando se le planteó la necesidad de empezar un programa de educación incluyente no titubeó, no regateo, no le habló al Secretario de Hacienda para ver si había presupuesto.

Se saltó absolutamente todos los espacios que tenía que haber hecho para asegurar el recurso presupuestal y dijo que sí, que México tenía que tener una educación incluyente, y esa, la vamos a hacer realidad en la siguiente administración.

Quiero terminar diciendo que uno guarda en el corazón diferentes espacios y encuentros, en una precampaña y en una campaña, y que éste guarda en mi corazón un lugar muy especial.

Estoy absolutamente seguro que con el esfuerzo de ustedes, que con el esfuerzo de Juana, que con el esfuerzo mío, que con la enjundia de Ivonne, el talento de Yolanda, el compromiso de Eruviel, la vocación de inclusión de Claudia, de Enrique, pero, sobre todo, con el esfuerzo de todas y todos ustedes, vamos a dar una gran batalla, vamos a ganar en julio y vamos a encabezar un gobierno incluyente.

Muchas gracias, muchas gracias.