Discursos

Mensaje de José Antonio Meade durante la 101 Asamblea General de Socios de American Chamber Mexico

Moderador: Candidato, buenas tardes.

Muchas gracias por acompañarnos.

José Antonio Meade: Muchas gracias y buenas tardes.

Moderador: Te han dado ya la bienvenida, a nombre de la American Chamber. Estamos muy contentos porque yo creo que hay un aglutinamiento ahí muy bueno de empresarios, por supuesto representados en esta 101 Asamblea de American Chamber en México y vamos a conocer un poco de tus perspectivas sobre, particularmente, cuatro temas que la American Chamber está pidiendo a los candidatos que puedan hacer explícitas sus propuestas, particularmente los cómo, la forma en que ustedes como candidatos, tú particularmente Pepe, la posibilidad de hablar de cuatro temas muy puntuales.

El primero es seguridad y Estado de Derecho, hablar de cómo se garantizaría bajo una Presidencia tuya el imperio de la ley en nuestro país.

En segundo lugar la relación bilateral México-Estados Unidos, que particularmente para los miembros de AMCHAM es algo muy relevante.

Tercer lugar la competitividad, detonar más negocios en México y, por supuesto, la relación bilateral en ese marco.

Y, cuarto, la agenda energética.

Entonces, abordaremos esos cuatro temas para homologar un poco la comprensión de parte de nuestra audiencia a ese respecto.

Voy a pedirle a la gente si nos hacen favor de ir escribiendo sus preguntas en los papelitos y que alguien por acá me los haga llegar para después plantear esto al candidato.

Después de estos cuatro temas, entonces tendré yo un par de preguntas y procedemos al diálogo con la gente a través de las preguntas que nos vayan enviando.

Entonces, en primer lugar, bueno, candidato, preguntarte, seguridad y Estado de Derecho creo que es algo que está en la mente de todos desde hace ya algún tiempo y cuál sería la estrategia que tú privilegiarías para incrementar totalmente la seguridad y el Estado de Derecho, el imperio de la ley en México.

José Antonio Meade: Primero, muchas gracias.

Muy buenos días. La verdad es que es un gusto estar de nuevo, aquí en el AMCHAM, en estos 101 años, no he estado yo, naturalmente, en todos, pero ya en una buena parte.

Ahorita que estábamos viendo las fotografías, yo recuerdo algunos de esos eventos y esos encuentros.

Muy contento de estar con Carlos Mota. Muy contento, además, de saber que es un tema que seguro nos había preocupado a todos, que su mamá está mejor, y se lo agradecemos y nos da mucho gusto.

El tema, yo casi empezaría al revés. El Estado de Derecho tiene muchos elementos, al final del día si uno quisiera encontrar un sólo elemento rector de lo que México tiene que hacer hacia adelante, es Estado de Derecho.

Cuando falla el Estado de Derecho, falla la seguridad, falla el tema de la corrupción y falla el tema también de pobreza.

Al final, ser un Estado de Derecho implica arreglar y enfrentar muchos de esos temas, y yo creo que el Estado de Derecho, como paraguas, engloba todos.

Seguridad es un reto que hemos tenido pero que ha venido variando.

De 1997 a la fecha, si vamos viendo un mapa de seguridad en el país, vemos diferentes momentos en México y diferentes espacios, además, en su geografía.

Del 97 al 2000, fueron años complicados; del 2000 al 2006, desde el punto de vista de seguridad, fueron buenos años para el país; del 2006 al 2011 hubo un incremento importante; del 11 al 15 una disminución y del 15 al 17 un incremento.

Eso quiero decir que para entender la seguridad en México tenemos que descomponerla regionalmente, y entender que sus causas son múltiples y que han cambiado en el tiempo.

Pongo sólo dos ejemplos: 11 y 17.

La inseguridad en el 11, concentrada sobre todo en el norte y en Guerrero.

La inseguridad en el 17, concentrada en el Pacífico y moviéndose hacia el sur, y de nuevo Guerrero.

Eso quiere decir que las causalidades son diferentes y que las estrategias que cada entidad ha seguido son también, distintas. Y debiéramos de entender unas y otras para poder diagnosticar de mejor manera qué debiéramos de hacer.

Pero yo creo que son cinco los elementos que tendrían que estar presentes en cualquier estrategia de seguridad. Uno primero es prevención, y la prevención tiene que verse en un sentido muy amplio, cada vez que el gobierno toca la vida de un ciudadano, hay espacio para reconstruir tejido social, desde la salud, desde la educación, desde el espacio público y es relevante.

Un tema central: armas y dinero. Tenemos que evitar que unas y otras lleguen a manos de la delincuencia, y en las dos tenemos fallas importantes. Se calcula que en México hay entre 500 mil y 1.5 millones de armas en manos de la delincuencia organizada.

500 mil es más o menos tres veces de lo que tiene el ejército guatemalteco; 1.5 es casi lo que tiene el ejército canadiense. De ahí la importancia de una política y un protocolo en materia de armas, sobre todo en nuestras aduanas.

El primero programa piloto en materia de armas se estableció en México apenas el año pasado, y es un tema que tendríamos que reforzar. Tenemos una Ley de Extinción de Dominios que lleva diez años en los libros y que no ha sido eficiente.

Hemos planteado, incluso ya como iniciativa, que la extinción de dominios, en lugar de ser la consecuencia de un proceso penal, sea el principio de un principio civil para que podamos ser más exitosos en quitarle recursos a la delincuencia organizada.

Naturalmente seguridad pasa por mejorar las capacidades de nuestros policías, tanto en número como en la forma en la que les pagamos. En general en el mundo se estima que un número adecuado de policías, por cada 100 mil habitantes, es de 1.8. Acá tenemos 1.8, tenemos menos policías, les pagamos menos, los capacitamos menos y, al final, es un elemento central de cualquier estrategia de seguridad.

Y un tema del que se habla poco, pero que es muy importante, cuando nos debatimos sobre policías y ministerios públicos, pasamos por alto que México sigue siendo un país de fuero federal y de fuero común. Eso quiere decir que cada estado define los delitos como cada estado quiere y, por lo tanto, no tenemos escala en materia de seguridad.

Tendríamos que movernos a que el mismo crimen tenga el mismo castigo para lograr mejores resultados.

Y pongo sólo dos ejemplos: Nuevo León es la entidad en México donde la extorsión, la segunda entidad en México que tiene mayor incidencia, y la extorsión no está tipificada. Vemos más extorsión en Nuevo León, que en Tamaulipas o en Coahuila.

En Jalisco el robo a casa habitación tiene mucha mayor incidencia que la que tiene Nayarit o Zacatecas, y se castiga con mucha menos severidad.

Eso quiere decir que homologar los códigos penales, por lo menos en los delitos que generan violencia, sería un paso fundamental para que el resto de la estrategia, la de prevención, policía, armas y efectivo, tuvieran un mejor resultado.

Moderador: ¿Irías entonces por una reforma integral de todo el sistema?

José Antonio Meade: Empezando por el código penal único, ya tenemos un código de procesos penales únicos, ya tenemos un nuevo sistema de justicia penal, perfectible seguramente ambos, pero si tuviéramos una sola policía nacional y no se hablan la Ciudad de México y el Estado de México porque no definen los mismos delitos igual, no tendríamos manera de dar una capacitación nacional porque el lenguaje no es el mismo.

Tendríamos, por lo tanto, que empezar con un código penal único.

Insisto, no en todos los delitos, pero en los cinco o seis que traen aparejados mayor violencia, para que en esos cinco o seis la policía única o no única, coordinada en un solo marco, los ministerios públicos con una gestión homologada pudieran dar muchos mejores resultados.

Estos elementos funcionan en el resto del mundo, en el resto del mundo los delitos los investigan en función de cómo se cometen, no en función de dónde se cometen. Y ese es un paso que tendríamos que dar también.

Moderador: ¿En el Poder Judicial de la Federación ves un reto, dentro de este marco?

José Antonio Meade: Lo es sin duda. Yo creo que la impunidad es una raíz común que tienen la corrupción y la inseguridad.

Si nosotros revisamos lo que ha pasado en los últimos años, dos elementos llaman la atención: primero, estas fluctuaciones en violencia; pero, segundo, lo poco eficaces que hemos resultado en la adecuada judicialización de la violencia en México.

En el país el número de sentencias que hemos alcanzas, comparado con el número de homicidios que hemos enfrentado, es bajísimo. Y eso quiere decir que hay algo que fundamentalmente no está funcionando bien.

Pero la impunidad no es un tema de voluntad política, la impunidad es un tema de leyes y de instrumentos.

¿Por qué nos cuesta trabajo judicializar? Porque tenemos poca escala. ¿Por qué tenemos poca escala? Porque no definimos los delitos de la misma manera.

Si nosotros tuviéramos en todo el país la misma base de datos, la misma información, la misma capacidad de identificar, en México somos de los pocos países del G20 que no tenemos un sistema de identificación único, que no identificamos los vehículos o los teléfonos, y que no nos hablamos entre entidades.

Entonces eso nos plantea un enorme reto de seguridad y la posibilidad de dar mejores resultados.

Ahora, si lo hacemos, no hay ningún elemento estructural que nos impidiera alcanzar los mismos resultados que hemos visto en otras jurisdicciones, en donde estos cinco elementos están presentes, prevención, policía, armas, efectivo y, en términos generales, y aquí en la American Chamber es más o menos fácil de entender, porque todo mundo ve los programas de la Ley y el Orden y los programas en donde, cuando el crimen es complicado, pues llegan los FEDS, y es el mismo crimen.

Y es el mismo punto acá, un robo a casa habitación es estrictamente municipal. A veces un robo a casa habitación pues refleja un problema sistémico regional que tocaría, en competencia, a la Federación.

Acá hay que hacer lo mismo, ya no estamos en la época de Los Bandidos del Río Frío, y eso debiera de llevarnos a que definiéramos los delitos reconociendo que el delincuente no se acota por las fronteras entre los estados. Al revés, el delincuente, como el resto de los agentes económicos, delinque donde la probabilidad de que tenga consecuencias sea menor.

Y eso lo hacemos posible si no nos ponemos de acuerdo en un código penal único.

Moderador: José Antonio, candidato, el segundo pilar de la estrategia de la AMCHAM es la relación bilateral de México con Estados Unidos, particularmente la modernización del TLCAN.

Creo que hay un gran signo de interrogación sobre qué es lo que ocurrirá a ese respecto. ¿Cuál es tu perspectiva para el fortalecimiento de la relación bilateral? En el marco o no del TLCAN y la vinculación que esto tiene con temas, por ejemplo, de agenda fronteriza, seguridad binacional.

Mira, primero, y aprovechar la ocasión, está aquí Carla Hills y yo creo que todos debiéramos de reconocerle el talento y la gran creatividad, y la diferencia que hizo con ese compromiso en la relación entre México, Estados Unidos y Canadá, y el dinamismo que le dio a Norteamérica.

Cuando Carla negoció el tratado debe de haber sido más o menos el tratado número 46 o 47 en la historia del mundo, ahorita tenemos casi mil. Y ese tratado se firmó en 1994, pero se terminó la negociación por ahí de 1992.

México, la relación, el comercio y la mejor práctica en materia de tratados comerciales ha cambiado mucho, ha evolucionado mucho.

El tratado no solamente es la parte arancelaria, pero nos ayuda el evaluar la parte arancelaria para darnos una visión de hacia dónde hay oportunidades para movernos. Una parte importante de nuestro comercio se da fuera de Estados Unidos, estamos más diversificados en importaciones que en exportaciones, pero en ambas hay una diversificación más allá de la región norteamericana.

Hay una parte muy importante del comercio con Estados Unidos que se da en fracciones arancelarias que no existían en 1994, hay una parte muy importante del comercio con Estados Unidos que se da en fracciones arancelarias que sí existían en 1994, pero que la cadena de valor implica que es más barato entrar a Estados Unidos vía OMC, que entrar vía NAFTA, eso nos deja un porcentaje en nuestro comercio que sí es contingente en NAFTA.

Y ese a su vez lo puede uno dividir en dos, entre aquél que tendría un impacto grande y aquél que tendría un impacto menor y, en todos los casos, podríamos revisar qué tendríamos que hacer en materia de competitividad para enfrentar la contingencia.

Pero, todo esto sirve, más bien, para que estemos optimistas de que sí hay manera de modernizar el tratado, hay manera de modernizar el tratado porque la distancia entre la Organización Mundial de Comercio y el tratado se fue haciendo pequeña, y porque el comercio ha venido evolucionando más allá de lo que se preveía en 1994, y porque la relación y lo que ustedes han venido haciendo, hoy le da un anclaje al comercio que no teníamos en 1994.

Si uno ve el libro de Parag Khanna, creo que es, Connectography se llama, la verdad es que cuesta ya a veces trabajo distinguir dónde está la frontera, porque carreteras, ferrocarriles, puertos, aeropuertos, líneas de transmisión, ductos, tienen una enfoque fundamentalmente norteamericano.

Lo que teníamos en 94 era un tratado que le dio anclaje a un proceso de integración, lo que tenemos hoy es un proceso de integración que le da anclaje a una relación comercial muy importante.

Debiéramos ser capaces de actualizar de forma tal que ganaran los tres países el tratado, pero debiéramos de hacernos cargo de un elemento adicional, frente a la incertidumbre, ¿qué le toca hacer a México? Muchos países comercian con éxito con Estados Unidos sin tratado.

En México tenemos una ventaja geográfica que ahí está, México tiene que consolidar sus propias ventajas aquí, ¿cuáles ventajas?, tendríamos que tener las mejores carreteras, los mejores puertos, los mejores aeropuertos, los cruces fronterizos más modernos, tendríamos que hacer vigente el predespacho que, además, ya normamos para hacerlo posible, tendríamos, además, que tener instituciones que fueran creíbles y reconocibles.

Y eso permitiría que, cuando y si se actualiza el tratado, a México le vaya muy bien, pero también permitiría que la ventaja competitiva de México estuviera fincada en sus propias decisiones, en el fortalecimiento de su competitividad y en la credibilidad de sus instituciones. Esto es, México, en independencia de lo que pase hacia adelante, tiene que hacer su tarea en infraestructura y en instituciones para que no tengamos que importar la credibilidad del tratado, sino que emane de nuestra propia convicción, decisiones e instituciones.

Moderador: ¿Tú crees que si el gobierno de Estados Unidos ya estuviera en este momento negociando contigo y con tu equipo económico, las cosas estarían siendo más fáciles?

José Antonio Meade: Mira, yo creo que, en términos generales, los lineamientos que se han planteado son lineamientos claros, y son lineamientos que, a mi juicio, son reconocidos como correctos.

México tiene un interés en la negociación del tratado, y en ese interés de la negociación del tratado, que debemos de buscar que sea compartido, es que Norteamérica como región sea muy competitiva y muy dinámica. Ese debiera ser el principio rector de la relación, en una relación que va mucho más allá de lo comercial.

Yo fui secretario de Relaciones Exteriores, y yo podría decir, y muy probablemente fuera cierto, que la relación bilateral con algunos países se manejaba en la Secretaría.

La relación bilateral con Estados Unidos no se maneja ni siquiera entre dos gobiernos, todos los días, entre México y Estados Unidos hay diálogo entre funcionarios de las administraciones federales, con gobernadores, con alcaldes, con (inaudible) y con la comunidad de negocios. Y pongo solamente un ejemplo, en términos de lo que pasa a diario en esa relación, pero esos ejemplos se podrían aquí multiplicar.

Cuando yo fui canciller, se inauguró un aeropuerto binacional entre Tijuana y San Diego, sin ninguna ambigüedad, ese era un tema trascendente, es un tema que le da competitividad al sur de Estados Unidos y al norte de México. En esa decisión y en esa definición, los gobiernos no fuimos parte, fue una definición que tomaron entre privados que cambia la dinámica de la frontera, que nos da mayor competitividad y que es solamente un ejemplo de lo que sucede todos los días.

México en la relación con Estados Unidos y en la definición comercial tiene que plantarse con dignidad, tiene que plantarse con claridad y tiene que plantarse con la certeza de que es una relación amplia, variada, profunda que se construye, que se defiende y que se define todos los días, y en donde hay muchos más actores que sólo las administraciones, de manera central, los que están aquí representados que tienen un interés, como nosotros, de que esa relación y la definición del tratado sea en beneficio de todos.

Moderador: ¿Estás en comunicación en este momento o tu equipo de campaña con el gobierno de Estados Unidos en los términos que nos estás explicando?

José Antonio Meade: Mira, nosotros hemos sido públicos en términos de nuestro posicionamiento, pero al que le toca conducir la relación, en lo formal, es a la administración y es al gobierno. México, como el resto del mundo, sobre todo en la época de campañas, pues toca ser respetuoso de quien institucionalmente lleva la relación.

Nuestros posicionamientos han sido claros, nuestra presencia, en términos de lo que pensamos, también lo ha venido siendo, pero la relación formal e institucional de allá hacia las campañas y de las campañas hacia la relación con la administración debiera ser una en donde se privilegiaran los canales institucionales, y así lo estamos haciendo nosotros.

Moderador: Candidato, hay un tercer pilar de la Agenda Estratégica de la AMCHAM que es la competitividad, cómo se fortalecerá la Agenda Nacional de Inclusión Financiera, la bancarización, las inversiones en ciencia y tecnología, el marco fiscal para dar formalidad cada vez más a las empresas, la inclusión de las PYMES, en fin, lo que tiene que ver con el desarrollo futuro, económico y la vía de las empresas en México.

José Antonio Meade: Mira, el desarrollo hacia adelante, de nuevo nos regresa al tema de Estado de Derecho.

Si nosotros revisamos nuestro marco constitucional, es un marco constitucional que descansa en buena medida en reconocerle a los mexicanos un conjunto de derechos y el reconocer que el gobierno tiene un conjunto de instrumentos, y que en los instrumentos o entre los instrumentos y los derechos, hay un México profundamente desigual del que tenemos que hacernos cargo.

Y la mejor forma de hacernos cargo de esa desigualdad es generar condiciones de estabilidad, de certidumbre, porque la certidumbre y la estabilidad se traduce en inversión, y cuando tenemos inversión, se traduce en empleo, y cuando hay empleo, se combate la pobreza, de ahí que una primicia central de la competitividad es la confianza, la confianza que descansar en el buen manejo y en la buena conducción de la economía.

Ahora, este buen manejo y esta buena conducción no son suficientes por sí mismos, ni es objetivo por sí mismo, además de la buena conducción y, además de la confianza que ésta genere, hay que revisar dónde están nuestras brechas de competitividad.

En México creamos una Ley de Zonas Económicas Especiales, lo que llama la atención de esa ley es qué definimos como especial de esas zonas, definimos como especial de las zonas que tengamos una ventanilla única, eso debiéramos de tener para todos y no en las zonas económicas especiales; definimos como especial que tengamos predios que estén libres de conflictividad social, eso debiéramos de tener en todos y cada uno de los predios; definimos como una zona económica especial a aquella que tenga en su perímetro garantizada la seguridad para quien en ellas ahí se establezcan, esa, de nuevo, debiera ser la normalidad.

¿Qué tenemos que hacer? Incrementar la inversión en infraestructura, con una ventaja muy importante que está en juego en esta elección, parte de lo que se buscó hacer en México era ampliar para que en esos procesos de inversión participaran un número mayor de actores.

Por muchos años México tuvo y tiene un discurso amable respecto de la inversión privada, extranjera y nacional, pero un conjunto de regulación que la hacían prácticamente imposible.

No teníamos un sector eléctrico, teníamos una empresa dominante en el sector eléctrico; no teníamos un sector energético, teníamos un monopolio de Estado en el sector energético; teníamos rigideces para invertir en el sector de telecomunicaciones; teníamos un marco de competencia débil.

¿Cuál es la definición estructural y de fondo? La definición de fondo es que la competitividad descansa en la mayor participación del mayor número de actores que nos aseguren capital y tecnología.

Eso, de nuevo, nos regresa al Estado de Derecho, pero esa apertura es la que hoy nos permite haber enfrentado un contexto económico bien complicado.

El contexto económico que hemos sufrido en los últimos dos o tres años, es muy parecido al que sufrió América Latina y entró en recesión, es muy parecido al que sufrió México en los 80´s y entró en recesión.

México lleva ocho años de crecimiento en todos los trimestres, somos uno de tan sólo ocho países que eso puede decir. Es un crecimiento que ha sido robusto, incluyente y balanceado.

Claramente debiéramos aspirar a un crecimiento mayor, y debiéramos de hacerlo sobre la vía de incrementar la productividad, pero los retos que hemos enfrentado y los vientos en contra que hemos tenido, los hemos podido enfrentar porque nos hemos venido abriendo, porque hemos venido haciendo nuestra tarea, porque hemos venido convocando a muchos de quienes aquí están a que participen.

Y lo que tenemos que hacer es, a quienes están participando, dar certeza, acompañamiento, profundizar en estos espacios de mayor participación y hacerlo generando los mayores elementos de confianza y de estabilidad posibles.

Moderador: No habría una brecha de talento en México a ese respecto. Te lo pregunto particularmente porque además Mónica, que es directora de Manpower y presidenta de AMCHAM.

Y, bueno, todos nuestros amigos yo creo están particularmente interesados en resolver un tema de, digo, vas a la frontera y de pronto hay carteles de que hay vacantes y no hay gente suficiente, gente talentosa, capacitada, para resolverlo. ¿Cuál sería un marco puntual para resolverlo?

José Antonio Meade: Mira, nosotros nos hemos planteado el convertir a México en un país de preparatoria que garantice a todos los mexicanos acceso a la educación superior.

Déjame poner en perspectiva el tamaño de ese reto porque tiene que ver con el planteamiento que tú haces y tiene que ver con México, como capital de talento.

Terminar la preparatoria hace una enorme diferencia, y Mónica nos lo podría decir, la diferencia entre tener acceso a empleo formal y no tenerlo, en muchas ocasiones es el certificado de preparatoria.

En México hay, más o menos, 82 millones de mexicanos de más de 18 años. De esos, 34 terminaron la preparatoria, para esos 34 el reto es internet, inglés, matemáticas, un lenguaje que les permita incorporarse adecuadamente a los temas que aquí se están haciendo, a los sectores de alta productividad.

Ahí en esos sectores se han generado dos terceras partes de los nuevos puestos de trabajo en México en los últimos años.

Pero tenemos 48 millones de mexicanos que no terminaron la preparatoria, esos mexicanos que no terminaron la preparatoria van a vivir cinco años menos que los que sí la terminaron, van a ganar 41 por ciento menos de los que sí la terminaron.

Cuando revisamos la pobreza extrema en México, 9 de cada 10 mexicanos en pobreza extrema no terminaron la preparatoria; 7 de cada 10 mexicanos que no tienen seguridad social no terminaron la preparatoria; 8 de cada 10 mexicanos que habitan en una casa a la que no le llegan los servicios, no terminaron la preparatoria.

Esta apuesta de talento tiene que reconocer esos dos Méxicos, el México que hoy está abriendo espacios de participación y que tiene que asegurarse que no haya un solo joven que abandone los estudios, antes de tener la oportunidad de acceder a la educación superior.

Pero tenemos que hacernos cargo de que hay 48 millones de mexicanos a los que hay que ir a buscar para certificar y para dar los elementos que le permitan participar de mejor manera, en una economía mucho más incluyente.

¿Cuál es nuestra reforma pendiente más importante? La de la pobreza.

Si nosotros logramos cerrar la brecha entre norte y sur, si logramos cerrar la brecha en la participación de la mujer, si logramos cerrar la brecha entre quien tiene educación, salud, alimentación, vivienda y servicios en la vivienda, y quien no lo tiene, la plataforma de crecimiento y desarrollo en México va a ser infinitamente superior. Y eso es lo que está al centro en la agenda de gobierno y de las propuestas que estamos haciendo en campaña.

Moderador: El cuarto pilar candidato es la agenda energética, y básicamente la pregunta es cómo consolidar el nuevo modelo energético de México, las licitaciones, avanzar en el fortalecimiento energético, que es lo que la AMCHAM también quiere saber.

José Antonio Meade: Nosotros planteamos como país, y nos lo imaginábamos, implementando las reformas en un contexto bien diferente. Nosotros nos imaginamos, cuando las reformas se plantearon, cuando se empezó a buscar que se hicieran, porque la verdad es que México tenía claridad absoluta, o muchos en México teníamos claridad absoluta de que tenía que cambiar, que un esquema en donde nuestro sector energético no pudiera contratar, no pudiera traer capital, no pudiera asociarse con otros para su desarrollo, pues no permitía que se convirtiera en una plataforma de crecimiento.

Pero cuando la plataforma es 3.3 millones de barriles diarios, y el precio del petróleo está arriba del 100, pues la verdad es que daba la impresión de que podíamos esperar.

Decía, creo que era J. P. Morgan, que el negocio más rentable del mundo, era una petrolera bien manejada. Y el segundo negocio más rentable del mundo era una petrolera mal manejada.

Bueno, eso se puede cuando el precio del petróleo está en 100, cuando el precio del petróleo cae a 18, ahí se ve el verdadero valor de la Reforma Energética.

Sí bien nos hubiera encantado una Reforma Energética con un precio del barril arriba de 100 dólares y que hubiera generado una enorme inversión, con cargo tan sólo al precio y la oportunidad geológica que ofrecía México, hubiera sido muy positivo.

Pero el valor de la Reforma Energética se acredita ahorita, cuando tuvimos un precio del petróleo en 18 y vimos a Pemex reestructurarse exitosamente.

Y hoy vemos a Pemex convertirse en el principal promotor de la reforma, en el que está más convencido de que la reforma le permitió modernizarse, de que la reforma le dio alternativa, de que la reforma le permitió mejorar su tecnología y de que la reforma le permite ser vigente.

Eso quiere decir que hacia adelante lo que nosotros debiéramos de buscar, en el sector energético y otros, es más capital, más tecnología, más certeza porque, con cargo a ello, habrá más empleo, más crecimiento y más inclusión.

Y aquí la puesta es clara, hay dos modelos del país en juego: un modelo de país que le apuesta a la apertura, al Estado de Derecho, a la participación, cada vez más amplia del sector privado, nacional y extranjero, a movilizar recursos domésticos para desarrollar cada vez más sectores y hacerlo con una visión clara de seguridad.

Y un modelo económico que plantea regresarle el control al Estado, cerrar esos espacios de libertad, cancelar la oportunidad de que el desarrollo lo construyamos en equipo y centrar la estrategia de seguridad en una amnistía.

Entre esos dos modelos, yo no tengo ninguna duda de que México va a escoger bien.

Moderador: Candidato, hay algunas preguntas que llegan de la gente, yo tengo una particular y voy a dar paso después a las que nos están llegando, si nos gustan hacer llegar sus papeles por favor con más preguntas.

Presentaste hace unos días esta Declaración 7 de 7, versus lo que habíamos escuchado antes de 3 de 3. Si nos puedes explicar la diferencia fundamental entre las dos.

José Antonio Meade: Yo creo que como nunca antes en nuestra historia, esta elección versa sobre el carácter de quienes aspiramos a ser presidentes, versa sobre nuestra honorabilidad y versa sobre la capacidad que tengamos, en consecuencia, de hacerle frente a un reto que mina el Estado de Derecho, que es el de la corrupción.

Nosotros hemos planteado como iniciativa, y además con convicción de vida, que quien aspire a liderar este país tiene que ser una gente que pueda acreditar una historia de vida congruente y honorable. Parte de eso implica que transitemos de la Declaración Patrimonial a la congruencia patrimonial.

La Declaración 3 de 3, que fue un esfuerzo y una convocatoria ciudadana muy valiosa, implicaba que hicieran públicos los ingresos, implicaba que se hiciera público que se había entregado la Declaración Patrimonial y que se hiciera público que se habían pagado impuestos.

Yo soy el único hoy en la boleta que cumple con ese extremo, pues en toda la vida y en particular en los últimos 20 años. En los últimos 20 años mi ingreso ha sido público, en los últimos 20 años se acredita que he pagado impuestos y que he presentado mi declaración patrimonial.

Pero eso no es suficiente para estar ciertos de que entre esa Declaración Patrimonial y la realidad patrimonial haya congruencia.

La 7 de 7 implica cuatro elementos adicionales.

Uno primero, un dictamen de un contador de que la Declaración Patrimonial y la Declaración Fiscal son consistentes, y que la evolución del patrimonio es consistente con la historia de ingresos que he venido teniendo.

Un segundo elemento que es bastante sencillo y bastante elemental: que lo que yo dije que tenía en mi Declaración Patrimonial coincidiera con los registros públicos de la propiedad en mi caso y en el de mi esposa.

Un tercer elemento adicional, que el SAT validara que no hay una sola manifestación de riqueza que no estuviera revelada en mi Declaración Patrimonial.

Y un cuarto elemento, que nos lleva ya a los 7 que yo he sugerido se presenten, que es que todo eso que estemos diciendo esté validado como cierto por un notario público.

Me parece que lo menos que debiéramos de aspirar, quiénes queremos gobernar, es poder pararnos frente a ustedes, frente a los ciudadanos, en mi caso particular frente a mis hijos, y poderles acreditar que hemos sido honestos, que hemos sido consistentes, que hemos sido congruentes y que se puede hacer una trayectoria de servicio público, una trayectoria de vida en el servicio público, habiendo vivido siempre con nuestros ingresos y sin haber tenido nunca un peso al margen de la ley.

Yo creo que pasar de declarar a comprobar pues es un elemento importante, que sin duda abona en certeza y en confiabilidad en una elección en donde eso, en mucho, es lo que está en juego.

Moderador: Muy bien, gracias candidato.

Vamos a pasar a las preguntas de los agremiados de AMCHAM, hay algunas que de alguna suerte se repiten, voy a tratar de ser breve con cada una. Pero, bueno, nos dicen por ejemplo, ¿por qué aceptar ser representante de un partido corrupto?

Yo tenía alguna pregunta en ese sentido, pero diría, ¿cuál es la estrategia que tiene José Antonio Meade como candidato? Por lo que todos sabemos la marca del PRI es, probablemente, pues una marca que ha sufrido.

José Antonio Meade: Mira, no hay partidos corruptos, hay políticos corruptos.

Y yo creo que eso vale la pena distinguirlo, y vale la pena distinguirlo porque México necesita muchos servidores públicos.

Y México necesita que se haga buena política y México necesita que los malos políticos, del partido que fuera, estén enfrentando sus consecuencias y que estén en la cárcel.

Eso es lo que hemos planteado y lo hemos planteado además desde la tranquilidad de haber servido por años sin haber, en toda mi trayectoria, estar involucrado en ningún escándalo.

Pero a México no le sirven las etiquetas, en términos de partidos buenos o malos, le sirven, no las etiquetas, sino el deslinde de responsabilidades de políticos honestos y políticos que no lo son.

Yo soy un político honesto, y en mi trayectoria he conocido muchos. Con ellos he hecho equipo, con ellos haré equipo hacia adelante y voy a insistir en toda esta campaña en que vale la pena reivindicar al servicio público.

Y que vale la pena reivindicar, y ustedes conocen a muchos, a muchos servidores públicos de los que estoy seguro se sienten orgullosos, de los que estoy seguro pueden compartir una mesa, de los que estoy seguro pueden presentar en casa, sabiendo que en casa están invitando a una persona que fue honesta.

Aquí en el auditorio hay gente que se ha destacado en el servicio público por su honorabilidad, de esos necesitamos más y los que no sean de esos, los necesitamos fuera del gobierno.

Moderador: Muy bien, candidato.

Hago otra pregunta de la audiencia. ¿Cómo podría su gobierno impulsar la economía colaborativa, ya que cada vez más jóvenes utilizan las tecnologías para hacerse de oportunidades y generación de empleos y fuentes de ingreso?

José Antonio Meade: Yo creo que la pregunta es muy importante y pone de relieve un cambio en generaciones.

Lo que hoy quieren los jóvenes es muy distinto incluso, a lo que queríamos nosotros. Lo que hoy quieren los jóvenes es innovar, es emprender. Lo que hoy quieren los jóvenes es compartir y no necesariamente poseer, eso implica que vayamos generando un entorno que haga que eso sea posible.

Nos regresa un poco al tema de las preparatorias. Para que podamos construir ese país de jóvenes exitosos, necesitamos construir, primero, un país en donde seamos exitosos desde el punto de vista educativo.

Uno de los temas más importantes que se hicieron en los últimos años, fue crear un Instituto Tecnológico Nacional, 240 entidades, 650 mil estudiantes, 4 de cada 5 los primeros en la historia de su familia que tenían acceso a la educación superior y, en promedio, ganando tres veces después de terminarla, de lo que ganaban sus papás.

De ahí la importancia de poner al centro del esfuerzo del gobierno, la educación.

La educación que empieza en el preescolar, que termina con la educación superior, pero que luego continúa a lo largo de la vida para que esos elementos que está buscando el mercado, estén presentes no solamente en el recién egresado, sino en todos.

Mucho más acceso a la banda de internet, de ahí la importancia de la red compartida, mucho más acceso al mundo financiero. A veces damos por descontado la inclusión financiera que se planteaba como un tema.

Pero la sola posibilidad en México de poder mover el dinero entre geografías sin riesgo, de poder mover dinero en el tiempo sin riesgo, de poder mover el riesgo de quién lo enfrenta hoy para que lo enfrente una colectividad, hace una enorme diferencia.

Hoy lo que tenemos que lograr es que esa tecnología y ese acceso transforme la vida del joven, que tenga mayores oportunidades y que por la vía de transformar a cada joven, transformemos el entorno del país, aprovechando ese talento, esa visión y esas ganas de emprender para que México sea mejor.

Moderador: ¿Tú crees que México está en la discusión correcta a nivel global en materia de tecnología, de tecnologías de la información?

José Antonio Meade: Mira, yo creo que México, incluso, está innovando y está haciendo algunas cosas que fueron interesantes con un sacrificio fiscal relevante.

En la mayor parte del mundo vimos el dividendo digital. Implicó que inmigrara la tecnología sobre todo en la televisión pública, del mundo analógico que con su enorme ancho de banda al mundo digital.

Eso liberó un espacio de ancho de banda, que en la mayor parte del mundo se licitó, para que por la vía de la licitación se regresara a la economía y se aprovechara, y se hablaba entonces del dividendo digital.

Un dividendo digital que tenía dos dimensiones: lo tenía para la empresa que adquiría el radio espectro y lo tenía para el país que cobraba por ello.

México tomó una alternativa que plasmó en su Constitución como agenda diferente. El dividendo digital lo invirtió en una red troncal, en una red troncal que va a implicar que para el final de la siguiente administración, la cobertura y el acceso de banda ancha pase a alcanzar pues prácticamente el 100 por ciento, el 92 o 93 por ciento.

No sólo entonces me parece que en la agenda digital estamos pasando de ser un país con muchos rezagos, a hoy ser un país en donde es emocionante estar participando en México, por la apertura que eso implica, a ser un país en donde México esté en frontera y sea potencia en lo digital.

Moderador: Hay muchas preguntas candidato en relación con el tema de la corrupción, las planteo como llegan aquí.

Siendo candidato del PRI, ¿cómo propone dar seguimiento a las denuncias de corrupción contra algunos funcionarios del partido que han formado parte de la actual administración?

Y otra, en el sentido que dice: ¿Cómo quitarse la losa de corrupción que todos conocemos?

José Antonio Meade: Mira, yo te diría empezando por la segunda y diciendo, además, que el tema de la corrupción, no es sólo un tema de voluntad política y no sólo en tema de ejemplo, en mi caso, voluntad política y ejemplo, que se puede acreditar que se puede ser honesto en el sector público y que se puede ser honesto no solamente lo declaro, sino porque lo compruebo.

Pero el combate a la corrupción implica algunas modificaciones que tampoco están lejos de lo que puede hacer México. Primero, hacer más fácil recuperar lo robado y ahí hay una vertiente común con la delincuencia organizada; segundo, y muy importante, darle autonomía al ministerio público.

Hoy, en Estados Unidos, estamos viendo que la gente está preocupada por lo que hace Mueller, porque está concentrada la atención en un ministerio público que tiene autonomía.

Yo voy a ser un presidente sin fuero y voy a ser un presidente que se tome en serio el que nadie está por encima de la ley. Cuando aquí escuchen a un candidato decir: “yo voy a meter a fulano o a zutano a la cárcel”, pues ese candidato cree que está por arriba de la ley, por arriba del ministerio público y no está dispuesto a sujetarse a esa autoridad.

Yo lo seré sin fuero, me sujetaré a esa autoridad y además, el Sistema Anticorrupción implica que la prescripción se amplíe de tres años a siete. Eso quiere decir que un ministerio público autónomo podrá llamar a rendir cuentas al que fuera, empezando, cuando sea Presidente, por Yo Mero.

Moderador: Muy bien. Pregunta la gente también: ¿qué piensas, candidato, de la gestión de Enrique Peña Nieto?

José Antonio Meade: Me parece que fue un presidente transformador.

Si uno revisa la agenda que tenía el país hace muchos años, era una agenda con grandes rezagos, con grandes pendientes, era una agenda en donde se decía que México estaba sobre diagnosticado, pero que ese diagnóstico no se había podido traducir en consensos y lo que vimos fueron consensos y reformas.

Una elección siempre es oportunidad de hacer un balance, y el balance implica reconocer lo que no está funcionando bien, y hoy hay muchas cosas que no están funcionando bien. Platicamos de seguridad, platicamos de corrupción y podíamos haberle dedicado mucho tiempo a platicar sobre los retos de pobreza y de inclusión, pero también hay muchas cosas que sociedad y gobierno han logrado consolidad y mover en una buena dirección.

A mí me parece que un discurso en donde el país se reinvente cada seis años, no le ayuda a los mexicanos; un discurso donde pensamos que todo lo que se hace no sirve y que solamente servirá lo que se haga después, no le ayuda a los mexicanos.

A los mexicanos lo que nos ayuda es darle punto de partida al cambio y decir con toda claridad, “no está jalando bien la seguridad”.

Nos preocupa el tema de la corrupción, queremos, por lo tanto, un presidente honesto, un presidente que pueda pararse y presentar su 7 de 7.

Queremos un México mucho más incluyente, claramente, esa es la agenda que tenemos que plantear hacia adelante, pero también tenemos que reconocer que este proceso de transformación hoy le da a quienes aquí están, un horizonte que no tenían hace 6 años y que eso hay que consolidarlo y hay que cuidarlo.

Moderador: De ganar la Presidencia, José Antonio Meade, ¿le pedirías a tu gabinete, a tus colaboradores, 7 de 7 como lo has planteado?

José Antonio Meade: Sin duda. Será un gabinete de doble tracción, poco más doble, a la 3 de 3 le sumamos la doble tracción del 4 de 4, para llegar a la 7 de 7.

Moderador: Bien.

Nos preguntan, también. De concluir el TLCAN, ¿qué estrategia de política de comercio exterior se implantaría para blindar las inversiones con Canadá y Estados Unidos, además de las cadenas productivas en Norteamérica?

José Antonio Meade: Mira, yo te diría dos elementos muy importantes.

Primero, México es un país que tiene probablemente en el mundo las mayores pertenencias; las mayores pertenencias geográficas y la mayor oportunidad de convertir esas pertenencias en oportunidades.

Somos norteamericanos, somos caribeños y tenemos acceso a un gran recurso turístico; somos centroamericanos y podemos cambiar el rostro el país y de Centroamérica modernizando la matriz energética del sur – sureste de nuestro país.

Somos latinoamericanos, y si sumamos la Alianza del Pacífico a lo que está haciendo con Brasil y Argentina, seríamos la cuarta región económica más importante del mundo; somos parte de Asia – Pacífico y eso nos ubica dentro de un región competitiva y dinámica y tenemos pertenencias económicas y culturales con el G20 y con Europa, y eso nos abre un nuevo entorno de oportunidad.

Pero cuando hablábamos del Tratado, hablábamos de logística y de instituciones. ¿Qué tenemos que hacer? Fortalecer ambas. Tendríamos que fortalecer logística e instituciones para que este proceso de integración norteamericana que hoy no depende del Tratado, continúe.

Hoy México lo que tendría que hacer es doblar su apuesta. Doblar su apuesta en términos de apertura, doblar su apuesta en términos de inversión en logística, doblar su apuesta en términos de modernidad de cruces, doblar su apuesta en términos de darle vigencia al pre despacho y doblar su apuesta en términos de convertir, de manera decidida sus pertenencias en oportunidades.

Moderador: Candidato, bueno, tengo otra pregunta aquí, que es la última, si hay alguna más, por favor, háganmela llegar.

¿Cómo explicas el incremento en la recaudación por lavado de dinero? Y las recomendaciones que se realizan a México a ese respecto, lavado de dinero.

José Antonio Meade: Mira, probablemente la mayor transformación que se dio en el Sistema de Administración Tributaria fue la digitalización, y la Secretaría de Hacienda vivía en papel y con cinco años de rezago. Cualquiera de ustedes que haya recibido la amable invitación del SAT a establecer un proceso de diálogo cercano y afectivo, con calidez y con calidad, seguramente fue invitado a platicar de lo que pasó cinco años atrás de cuando llegó la invitación.

¿Cuál es la gran oportunidad de revolución en lo fiscal? El mundo digital. Hoy el SAT tiene capacidad de procesar 200 facturas cada segundo, son casi 4,700 millones de operaciones cada año.

Esa migración de un SAT que abandona el papel y se mueve a lo digital, que abandona los cinco años de rezago y que empieza a moverse en tiempo real, explica buena parte de la recaudación adicional, y explica buena parte del papel que el SAT puede empezar a jugar en combatir la corrupción y en blindar la economía real de la economía criminal.

Cuando el SAT veía solamente, con cinco años de rezago, su participación en corrupción y su participación en blindar la economía real, era una participación que estaba muy acotada, estaba viendo la economía real a través de un espejo retrovisor que te llevaba a lo que había sucedido cinco años antes.

Un SAT digital y un SAT en tiempo real no solamente te asegura que se amplíe la base de contribuyentes, sino que, además, en tiempo real puede y debe ayudar a blindar nuestra economía, a generar más espacio de formalidad, a ser un actor más relevante en el combate a la corrupción y a ser un actor mucho más fundamental e importante en blindar a la economía del lavado de dinero.

Esa transformación explica parte del incremento en la recaudación y esa transformación explica por qué, hacia adelante, debiéramos de tener autoridades financieras mucho más involucradas en dar certeza a la economía, en generar mayores condiciones de equidad en la recaudación, y en jugar un papel mucho más relevante en que la economía real mexicana estuviera cada vez más lejos de la economía criminal y cada vez más lejos de la informalidad.

Moderador: Pepe, hablábamos hace un mes tú y yo, te preguntaba si había o no una plataforma que permitiera a muchos ciudadanos que te quieren ver como presidente sumarse a tu campaña, particularmente también de liderazgos del sector cultural, del sector deportivo, en fin.

No sé si esa plataforma ya está lista, y te lo pregunto en función de la evolución que tú quieres ver de tu campaña de aquí al primero de julio. ¿Qué estaremos viendo los ciudadanos mexicanos de lo que, quienes quieren votar por ti, pues observar una ruta de ascenso para ganar?

José Antonio Meade: Mira, yo diría un elemento muy importante, las elecciones se ganan en la campaña, esta campaña tiene seis días, está campaña esté empezando. El contraste de perfiles y propuestas, por primera vez, constitucionalmente, se da ahorita.

En México tenemos un marco constitucional que legalmente nos impedía hacer propuestas antes de este domingo, que legalmente, en teoría, nos impedía decir siquiera que teníamos una aspiración hasta antes del 14 de diciembre.

Hoy estamos arrancado una campaña que estamos seguros, cuando implique y permita la comparación de propuestas, la comparación de visión de país, la comparación de perfiles, la alternativa clara entre un país unido que avance en paz, que avance con certeza, que avance con estabilidad, nos va a permitir que en julio ganemos. Y ya, en la etapa de la campaña, hoy se vuelca al ciudadano.

Lo que queremos ser, el presidente de todos los mexicanos, y eso quiere decir que queremos sumar al PRI, al Verde, a Nueva Alianza, pero queremos sumar a una ciudadanía que se involucre en esa transformación.

La plataforma ya está, es Yo Por Meade, y ahí los espero para que ustedes meros y yo mero ganemos la Presidencia en julio.

Muchas gracias.