Discursos

Mensaje de José Antonio Meade durante el evento Emprendimiento: Factor de Desarrollo para el México de Hoy

José Antonio Meade: Muchas gracias.

Voces a coro: ¡Pepe presidente! ¡Pepe presidente!

José Antonio Meade: Muchas gracias.

Voces a coro: ¡Pepe presidente! ¡Pepe presidente!

José Antonio Meade: Muchas gracias.

Voces a coro: ¡Pepe presidente! ¡Pepe presidente!

José Antonio Meade: Muchas gracias.

Muy buenos días.

Estoy muy agradecido de la oportunidad de estar con ustedes hoy, de platicar sobre temas de gran relevancia: cuál pensamos que debe ser el modelo económico para este país.

Pero al hacerlo quiero reconocer la presencia de muchas amigas y de muchos amigos que trabajan todos los días haciendo esfuerzos para que a Nuevo León le vaya bien.

¡Muchas gracias a todos y muchas gracias todas por venir!

Quiero, en su presencia, aprovechar para agradecer a Benjamín Clariond que está coordinando aquí mi campaña. Le agradezco mucho Benjamín.

Y quiero agradecerle a Ivonne Álvarez, su presencia en la campaña le ha inyectado alegría y vitalidad. Muchas gracias Ivonne.

Voces a coro: ¡Ivonne! ¡Ivonne! ¡Ivonne!

José Antonio Meade: Pero, sobre todo, quiero agradecerles que estén aquí, me den la posibilidad de platicar, pero sobre todo la posibilidad de escucharlos.

Es bien importante en esta contienda, en esta campaña, en esta elección que entendamos lo que está en juego. Vamos a escoger a una persona, pero vamos a escoger también un proyecto y una visión de país, una visión de país que nos va a marcar rumbo por los siguientes años y es importante que al tiempo de escoger podamos contrastar, quiénes somos, qué hemos hecho, cuál es nuestra experiencia, cuál es la visión que tenemos del país y del mundo.

Y en este empeño, en este esfuerzo, una definición muy importante es qué pensamos del sector empresarial, qué pensamos del emprendedurismo, cómo pensamos que debemos de trabajar con los jóvenes, cómo podemos darles mejores instrumentos para que la tecnología, la innovación, los retos y las oportunidades las puedan aprovechar mejor.

Al centro de la visión del modelo económico, está una definición de cuáles son los derechos a los que tenemos que tener acceso.

México es un país profundamente desigual, México es un país en donde a diario millones luchan por salir a delante con los más básico.

México es un país en donde sigue siendo cierto que millones de mexicanos calientan su casa con leña, en México sigue siendo cierto que millones de mexicanos no tienen acceso a salud, no tienen acceso a educación.

En ese México, ¿qué se espera de su gobierno? Se espera que el gobierno sea capaz de platicar con cada mexicana y con cada mexicano, y ver qué es lo que se tiene que hacer para apoyarlos a tener acceso a esos derechos

Reconociendo que todos tenemos necesidades diferentes, que no hay una sola medida, que no hay un solo apoyo y que no hay más forma de salir adelante que definiendo un gobierno que no vaya de la oficina a la familia, sino de la familia al gobierno, exponiendo cuáles son los retos y esperando del gobierno resultados.

¿Qué quiere decir eso en particular? ¿Qué quiere decir para las mujeres? ¿Cuántas mujeres aquí le echan ganas todos los días?

Voces a coro: ¡Todas!

José Antonio Meade: ¿Nada más las de acá le echan ganas todos los días?

Las de acá son poquitas las que le echan ganas todos los días.

Voces a coro: ¡Todas!

José Antonio Meade: En México somos un país paritario, pero no igualitario.

Un país igualitario le ofrece a las mujeres un piso parejo, un país igualitario trabaja para que puedan acceder a sus derechos, un país igualitario valora la palabra de una mujer y su proyecto, para que sea la única garantía que tengan que ofrecer para poder recibir un crédito.

Un país igualitario trabaja para reconocer que al mismo esfuerzo de la mujer, corresponde el mismo salario, un país igualitario trabaja para que, en el caso de Nuevo León y del país, no se tolere a quien le falte el respeto a una mujer.

En Nuevo León podemos hacer algo que no se puede hacer en todo el país: podemos abatir la pobreza extrema, y tenemos que empezar por la primera infancia. Y eso quiere decir que estemos seguros de que en la primera infancia haya alimentación, salud, educación y dignidad en la vivienda.

Eso es lo menos que debiéramos de esperar en un país si queremos, de verdad, vencer la desigualdad, asegurar un piso parejo para todos aquellos que empiezan su vida, y que deben de empezarla en un país y un estado que les dé certeza de futuro.

A eso debemos de comprometernos en Nuevo león y en el país, y Nuevo León tiene que poner el ejemplo.

Tenemos que ser, además, un estado y un país que le apueste a la educación. Eso quiere decir guarderías de tiempo completo y con alimentación, preescolar y primaria de tiempo completo y con alimentación.

Y quiere decir que Nuevo León sea un estado en donde a lo menos que aspiremos es que todos terminen la preparatoria, y los que no la terminaron que los vayamos a buscar y que les demos los elementos para que puedan insertarse de lleno en las oportunidades que les ofrece Nuevo León. Ese es el cambio fundamental.

En Nuevo León, el que no termina la preparatoria va a vivir 5 años menos que el que sí la termina; en Nuevo León, el que no termina la preparatoria va a ganar 41 por ciento menos que el que sí la termina.

Si de este espacio de diálogo se llevan ustedes solamente dos cosas, habrá hecho una gran diferencia.

La primera, muy importante y fundamental: voten por mí el primero de julio.

Voces a coro: ¡Pepe presidente!

¡Pepe presidente!

¡Pepe presidente!

José Antonio Meade: Y la segunda: trabajemos sin fatiga para asegurarnos alcanzar en Nuevo León universalidad en la preparatoria y garantizar espacios de educación superior. Ese derecho y ese acceso le cambian la vida a los jóvenes y el rostro y el futuro a Nuevo León.

Pero hoy venimos, no solamente a que me escuchen, hoy venimos aquí también a escuchar justamente las necesidades del emprendedor, las necesidades del que le apuesta todos los días a que en México tengamos mejores oportunidades.

Son diferentes, son distintas y obligan a un gobierno a que lo primero que haga sea darle certidumbre, a darles confianza, confianza que les permita invertir y emprender, confianza que les permita saber que esa apuesta les va a rendir mejores frutos.

Pero en ese empeño no todos somos iguales y no todos requerimos lo mismo. Y la oportunidad hoy de estar en Nuevo León nos permite escuchar, escuchar a pequeños emprendedores, a quienes están innovando y a quienes generan miles de empleos para saber qué esperan de su gobierno.

Y hoy me da mucho gusto, desde aquí, invitar a tres personas a que nos compartan una reflexión, sobre la base de lo cual podamos seguir construyendo un mejor proyecto de gobierno.

Y quisiera pedirle primero a Eduardo Garza T. si hiciera favor de compartirnos alguna reflexión.

Eduardo Garza: Bueno, pues yo me siento muy honrado y muy agradecido con nuestro amigo Pepe Meade, el que me permita esta tarde compartir con ustedes, brevemente, mi experiencia como emprendedor regiomontano.

Yo inicié Frisa hace casi 47 años y quisiera compartir con ustedes, primero, qué es Frisa, luego cómo empecé y luego cuáles han sido los problemas, mi aprendizaje durante estos años, casi 47 años, y luego cuál han sido mis retos, mis retos más importantes para poder llegar a donde estamos.

Frisa es una empresa regiomontana, 100 por ciento mexicana, que fabrica partes de acero y metales súper aliados para la industria pesada y bienes de capital, exportamos más del 95 por ciento a todo el mundo, a más de 35 países.

Abastecemos industrias tan sofisticadas y tan exigentes como son la industria de gas y petróleo; la industria de generación de energía; la industria aeronáutica.

De manera que, cuando ustedes vuelan en un avión, moderno, de reciente creación, de los últimos 10 años, sus turbinas tienen partes de piezas fabricadas en Monterrey por regiomontanos, por mexicanos.

Y no se fabricó aquí la pieza que falló ayer en el avión, que iba volando de Estados Unidos. Lo hecho en México, está bien hecho.

Yo empecé en Frisa, cuando yo tenía 22 años, con un pequeño taller, éramos tres trabajadores y un servidor. Yo repartía, vendía, cobraba, trabajaba en las noches.

Y, ¿qué es lo que yo aprendí en esos momentos? Que había que entregarse con pasión, sacrificando lo que fuera necesario para sacar nuestro sueño adelante.

Creo que es importante que sepan, los que aquí nos acompañan, que tener la determinación que cuando uno se echa al agua, ya no hay regreso. Hay que luchar con pasión, hay que trabajar y hay que entregarse.

Años de esfuerzo, trabajo y, obviamente, con la colaboración de miles de compañeros, de colegas, fuimos saliendo adelante para llegar a lo que hoy es Frisa, una empresa orgullosamente regiomontana.

¿Qué he aprendido durante estos años? Bueno, creo que es muy importante tener la flexibilidad para irse adecuando a las cambiantes circunstancias que el mundo nos exige, el mercado, las circunstancias, la tecnología. Es muy importante saber que tenemos que ir ajustándonos a la realidad cambiante que nos presenta el mercado, que nos presenta la realidad.

Algo muy importante es saberse rodear de colaboradores capaces, que tengan el mismo sueño, que tengan la responsabilidad y que sepan compartir con nosotros la responsabilidad del trabajo.

Yo quisiera preguntarles, si alguno de ustedes quisiera contratar un socio, un director, un responsable de la empresa, ¿a quién de los candidatos ustedes contratarían?

Voces a coro: ¡A Pepe Meade!

Eduardo Garza: Por supuesto, yo no dudaría ni un segundo.

Su capacidad, su experiencia, su entrega, su responsabilidad, su honestidad está a prueba de cualquier duda.

No cabe duda que el puesto más importante que vamos a seleccionar el primero de julio, que es el de presidente de la República, más vale que no nos equivoquemos y escojamos al mejor, que es Pepe Meade.

Voces a coro: ¡Pepe presidente!

¡Pepe presidente!

¡Pepe presidente!

¡Pepe presidente!

Eduardo Garza: ¿Cuáles fueron los retos más grandes en los que en mi carrera profesional me he encontrado? Bueno, no cabe duda que los primeros años fueron los más difíciles: la falta de capital, la falta de crédito y, por qué no decirlo, la excesiva burocracia a la que nos enfrentamos.

Todavía recuerdo estar haciendo desesperadamente colas en Hacienda para ir a contestar un requerimiento, o en la CFE para poder conseguir una ampliación del contrato de energía, o un requerimiento que me hacía el municipio, en lugar de estar vendiendo, produciendo o cobrando.

Creo que la burocracia fue, también es un reto muy grande, que tenemos que ir resolviendo, simplificando la vida a los emprendedores, con crédito y con simplificación; hagámosle la vida fácil a los nuevos emprendedores.

Cuando uno, pasan los años, y la empresa se empieza a consolidar, no cabe duda que se presentan los retos más importantes. A mí me tocó iniciar Frisa en los 70’s, ahí me tocó vivir los 70’s, los 80’s, años de grandes crisis.

No tienen ustedes una idea de lo que era para un nuevo emprendedor el no poder conseguir un teléfono, el tener que andar buscando al camioncito de Telmex para que nos dieran un teléfono, el no conseguir contrato de agua, el que nos emplazaran a huelga antes de empezar el negocio, a mí, cuando todavía no había contratado un solo trabajador, recibí un emplazamiento a huelga; lo que era no tener gas.

Cuando yo lo comento con mis hijos las vicisitudes que en los 70’s y los 80’s pasamos los emprendedores, no me lo creen, porque han vivido los últimos 25 años en un proceso de crecimiento económico, de paz, de desarrollo.

A mí me pone muy preocupado cuando alguno de los candidatos tienen tesis que nos van a regresar a los 70’s, creo que, realmente, sería darnos un tiro en el pie todos los mexicanos. Créanmelo, los emprendedores, las nuevas generaciones, los nuevos emprendedores no tienen idea lo que es regresarnos a los 70’s y a los 80’s.

Yo quisiera decirle al candidato, pedirle al candidato, y futuro presidente de la República, José Antonio Meade…

Voces a coro: ¡Pepe presidente! ¡Pepe presidente!

Eduardo Garza: Que los empresarios regiomontanos no queremos que nos den, queremos estabilidad económica, queremos seguridad, queremos paz social y que nos dejen trabajar.

¡Gracias!

¡Felicidades!

José Antonio Meade: Catalina, que hoy se toma un rato de estar emprendiendo para venir a platicar con nosotros, y que se lo agradecemos.

Y sí quiero agradecerle a Eduardo por su testimonio.

Me tocó estar aquí, el año pasado, cuando se le reconoció, enfrente de todos ustedes, toda una vida de trabajo, de emprendedurismo, toda una vida de compromiso por Nuevo León y por México.

Y hoy me siento muy agradecido y muy honrado de ser considerado como su amigo.

Muchas gracias a Eduardo García T.

Catalina.

Catalina Domínguez: Muchas gracias señor candidato.

Mi nombre es Catalina Domínguez y tengo dos hijos. Y, bueno, pasé por un proceso de divorcio, lo cual me convirtió en jefa de familia, era empleada en su momento y pues tuve que renunciar por acoso

Esto me lleva a pensar qué voy a hacer para salir adelante a mis hijos, y busco información, investigo. Sí lloré un poco, o un mucho. Abrazo a mis hijos y lo que hago es emprender una pequeña florería.

Eso fue en el año 2000. Sigue vigente, sigue en pie esa florería, todavía existe.

Pero esa fue mi plataforma: emprender para que yo pudiera ser presidenta y directora de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño.

Estando en Canacope Monterrey, durante mi gestión logramos un tercer lugar a nivel nacional en proyector aprobados por INADEM, favoreciendo al pequeño comercio de Nuevo León.

Ya con este conocimiento, en cuanto a programas, en cuanto a proyectos, pues pude obtener algunos apoyos y abrí también una papelería, la cual ahora ya está generando empleos.

Soy fundadora del Instituto de Talentos Femeninos, que es una asociación donde capacitamos emocional y profesionalmente a las mujeres para que puedan emprender y sacar adelante a sus familias.

Gracias.

Pero también tuve la oportunidad, como iniciativa personal, de escribir un libro. Este libro, pues es un manual para desarrollar emprendedores y emprendedoras, a este libro yo le puse “Emprende a la mexicana”.

Pero como usted me está mirando de una manera que me inspira mucha confianza, pues le quiero pedir un permiso, ojalá me lo dé.

Yo a este libro le quiero poner “Emprende con Meade”. ¿Me da permiso?

José Antonio Meade: ¡Sí!

Catalina Domínguez: ¿Quiere saber por qué Emprende con Meade?

José Antonio Meade: ¡Sí!

Catalina Domínguez: Papá, ¿me das el libro, por favor?

Emprende con Meade: Mi Empresa Abierta con Dinero y Exitosa.

Gracias por su permiso.

Pero bueno, señor candidato, yo le agradezco ese permiso, pero a lo mejor yo le puedo platicar mucho de mí o le puedo platicar más cosas, y sé que soy un caso de éxito, porque me siento una mujer exitosa. Sin embargo, yo sé que muchas personas de aquí o que están afuera, no han tenido el acceso a los programas, a los apoyos y tienen muchos sueños por cumplir.

Y no hablo nada más de las madres jefas de familia, de las mujeres emprendedoras, hablo también de los jóvenes, donde ellos también pueden tener un espacio para tener un acceso más fácil.

A mí me gustaría que se pudieran revisar, evaluar, un poco más las reglas de operación, que fueran más fáciles, que fueran de mayor acceso y que los sistemas fueran más amigables para que seamos mucho más emprendedores y exitosos en el país, empezando por Nuevo León.

Entonces, pues yo le pediría que las mujeres emprendedoras tengamos mayor acceso a la seguridad social.

Sé que lo tiene contemplado, pero que se enmarque más la seguridad para los comerciantes, bueno, también para los hombres, que se enmarque más la seguridad social.

Y que esto nos dé la certeza que nuestros hijos y nuestras familias van a estar bien mientras nosotras estamos en los negocios, que nos garanticen la seguridad en los negocios, que nos hace mucha falta.

Y, bueno, yo también quiero agregar algo importante, porque me llama mucho la atención que usted dice: “Voy a ser el presidente de las mujeres”. ¿O no dice?

Nada más que yo me quedo pensando: “Pues el 52 por ciento de la población somos mujeres”. Así que somos las mujeres las que lo vamos a hacer presidente, ¿o no?

Mire, el resto de la población, pues nació de una mujer.

Sí, el resto de la población nació de una mujer, y como la mujer, pues como somos el pilar, nos van a seguir.

Muchas gracias.

José Antonio Meade: Un espacio especialmente retante. A ver, debo de confesar que mi apellido se ha prestado para muchos tipos de abusos, pero pocas veces se ha usado con tanta gracia, y yo lo agradezco mucho.

Yo voy a pedir permiso de que ahora usemos el título del libro en los siguientes eventos de campaña.

Emprender, casi siempre, quiere decir innovar, innovar en México es complicado, no es sencillo, y Daniel nos puede dar algunos ejemplos de eso. Daniel, muchas gracias.

Daniel: Bueno, muchas gracias por la invitación y la oportunidad.

Primero, te platico y les platico a todos un poco de quién soy, de mi historia y luego lo que estoy haciendo ahorita y, básicamente, los retos a los que me he enfrentado yo, que creo pudieran ser también retos de otros emprendedores. Y, vamos, que ayuden a la economía a crecer.

Yo empecé estudiando medicina por tres años y después me di cuenta que me gustaba más el área de negocios, entonces, me cambié a Economía.

José Antonio Meade: Ese, ya fue un buen cambio.

Daniel: Ya en Economía, pues yo tenía la idea, desde un inicio, de emprender algo

Por todos lados me han dicho, “Bueno, o sea, puedes emprender siendo médico y no tienes que estudiar nada de negocios para ser médico” Y pues sí, digo, tienen razón.

Pero, bueno, yo desde un principio inicié tratando de hacer una aplicación de nutrición, me topé con muchas cosas mucho más allá de mis capacidades, especialmente tecnológicas; después, trate de hacer una empresa de barras de proteína en base de grillos, y ahí, casi me corren de mi casa por los grillos que tenía en mi casa.

José Antonio Meade: Así me pasa a mí pero por otras razones.

Daniel: Finalmente, ahí pues tampoco tuve la capacidad culinaria, ¿no?, de llegar al sabor que quería. Entonces, me voy de intercambio, me voy a Oslo, Noruega, me voy un semestre, y al final del semestre mi hermano me habla, él tiene un comercio electrónico, (inaudible) de regalos personalizados.

Entonces me habla, él ya había sufrido un fraude que lo había dejado en ceros, entonces me dice: “Estoy batallando mucho, cuando regreses qué tal si trabajas conmigo”. Regreso, trabajamos todo el 2017, pues rascando lo que podíamos, sin salarios y haciendo sobrevivir la empresa.

Finalmente, en septiembre del año pasado es que empezamos o arrancamos la operación, por así decirlo, del comercio en el que estamos ahorita, canvaslab.mx.

Entonces, básicamente una página donde tú eliges el material que quieres para un cuadro, y puedes subir una foto de tu familia, que sé que es importante para ti o, por ejemplo, para tu esposa alguna una obra de arte, ¿no? Y, pues ahí la pides, se te imprime en alta definición en canvas, acrílico, aluminio, etcétera, y te llega a tu casa.

Yo creo que algo que puede llevar a avanzar mucho en la economía mexicana, claro, el comercio electrónico, pero, en general a la economía, es incentivar la disponibilidad y especialmente el uso de las tarjetas de crédito.

A mí se me hace sorprendente que amigos que llevan dos, tres años de gravado, apenas están sacando su primer tarjeta de crédito, cuando ya llevan historial, ganando su salario por varios meses.

Y se me hace increíble, pues, digo, como comercio electrónico obviamente es una barrera en la persona a la hora de comprar, pero sí pueden ir a comprar a Oxxo, Seven, lo que sea, pero la tarjeta lo facilita mucho. Pero, fuera de eso, creo que beneficia a la economía, uno, formalizándola, que es, digo, vamos, ha sido todo un reto de este sexenio y de México en su historia y, bueno, formalizas a la economía; cuando tus clientes te quieren pagar con tarjeta de crédito y no los dejas, bueno, la competencia que sí lo acepta va a ir ganando.

Y a fin de cuentas, todo ese dinero se empieza a bancarizar y ya no hay cómo no pagar IVA, ISR, etc. Eso se me hace algo maravilloso, es algo que vi en Noruega, en todos lados, todo, absolutamente todo, hasta el camión se podía pagar con tarjeta de crédito y se nota el efecto que tiene sobre la economía. Vamos, ya no hay ninguna barrera para realmente hacer una transacción económica.

Y, tercero, bueno, el dinamismo que crea la misma economía, ¿no? Al estar bancarizando el dinero, entra al sistema financiero que, a fin de cuentas, el dinero que yo te doy a ti, tú lo usas para comprarle a ella y ella a él, y se va haciendo que, de mis 100 pesos que te di, terminan siendo 800 pesos para la economía.

Entonces, digo, todo esto yo creo que es, vamos, el camino hacia adelante, lo vemos en muchos países más desarrollados y realmente yo quiero que ese sea el camino de México, ¿no?

Mi papá es de Venezuela, creció allá, tengo familia allá todavía, y veo y he visto, obviamente un poco más de cerca, lo que es ir por ese camino. Y digo, claro que no, yo no he vivido toda la historia de lo que ha sido el declive de Venezuela, pero he vivido lo más reciente y estoy seguro que no quiero ir para allá.

Entonces, aquí el punto es, ¿qué es lo que harías tú como futuro presidente de México para llevarnos a un panorama económico más fértil, para realmente el crecimiento de los empresarios, de emprendedores?

José Antonio Meade: Muchas gracias.

La verdad es que este ejercicio de escuchar está funcionando muy bien. Nos da ideas, nos da estímulos y nos permite escuchar de primera mano testimonios e historias de vida que nos entusiasman y nos hacen sentir profundamente orgullosos de estar el día de hoy en Nuevo León.

Y nos permite anticipar cuál es nuestra visión para ese México potencia, ese México que, sin duda, tiene la posibilidad de convertirse en un hub regional de emprendimiento.

No hay nada que impida que ese entorno que vemos, desde Silicon Valley hasta Noruega, lo encontremos también en México trabajando con las universidades, trabajando con los centros tecnológicos, trabajando con el sector privado, trabajando con los jóvenes y con los emprendedores para crear un entorno en donde podamos ser exitosos con nuevas ideas, en donde podamos traducir la tecnología en alternativas que a lo mejor nunca nos habíamos imaginado.

Con cargo a lo que dice Catalina, para poder hacer que el talento de los mexicanos tenga las oportunidades, que podamos lograr con el esfuerzo de la gente transformar, tendríamos que triplicar el presupuesto de apoyo a emprendedores, más y nuevos esquemas de financiamiento público y privado, para que sean más las mujeres que, como Catalina, puedan emprender con éxito, bien acompañadas y bien apoyadas.

Decía Daniel que él pasó de la Medicina a la Economía, el emprendimiento exige un capital humano específico y puntual. Y, por lo tanto, tendríamos que impulsar como alternativas de educación superior, educación también que nos capaciten para emprender.

No es lo mismo lo que se aprende en las carreras tradicionales, que los elementos necesarios para emprender con éxito. Y tendríamos que actualizar nuestros programas para que en la educación en la superior tengamos también esas alternativas.

Decía Eduardo, y decía muy bien, hablaba de una Secretaría de Hacienda en donde yo no estaba, porque la Secretaría de Haciendo que a mí me tocó era súper servicial, cálida, cercana.

Tenemos una ley, una Ley de Zonas Económicas Especiales, y algo de lo que por ley hacemos en las Zonas Económicas Especiales es una ventanilla única. Las ventanillas únicas no debieran de tener nada de especial, debiera ser cierto en México que hiciéramos una mejora regulatoria de fondo para simplificar los procesos de apertura de las micro, pequeñas y medianas empresas.

Quitar de encima a los burócratas de los emprendedores. Dicho en buen español: “mucho ayuda el que no estorba”.

Y tenemos que tener una red de incubadoras, una red de startups de los estudiantes que fomenten la investigación y esquemas especiales de financiamiento para el emprendedurismo, que las universidades públicas se conviertan en centros de innovación y en centros de negocio, que las oportunidades que nos ofrezcan nos den mejores elementos para emprender y emprender con éxito.

Y tenemos, además, para ayudarles a empezar, que darle preferencia en la adquisición y ejecución de bienes y servicios a la pequeña y mediana empresa mexicana para que el gasto de gobierno sirva como un impulso definitivo ayudándoles a salir adelante.

Al final, ¿qué quiere decir el modelo económico en el que estamos pensando? El modelo económico quiere decir decirle sí al respeto a la ley; decirle sí al respeto a las instituciones; decirle sí al respeto a derechos humanos y sociales; decirle sí al respeto a las personas con discapacidad; decirle sí a reducir la deuda; decirle sí al gasto público eficiente y transparente; decirle sí a un sistema eficiente de pagos que funcione, como lo planteó Daniel; decirle sí a castigar desvío; decirle sí al Sistema Nacional de Anticorrupción; decirle sí a la 7 de 7 para que estemos seguros que los funcionarios públicos son honestos; decirle sí al Nuevo Aeropuerto; decirle sí a Avanzar Contigo.

Y, a la pregunta de si vamos a ganar, decirle ¡sí, también!

Termino pidiéndoles su confianza, termino pidiéndoles su voto.

Hace algunos días un amigo mío, literalmente, amigo de primaria, de secundaria, que después se vino a Monterrey, me enseñó que aquí en Monterrey y aquí en Nuevo León, los norteños son muy directos.

Y después de oírme hablar largo tiempo de cómo armábamos la campaña, de qué queríamos hacer con las propuestas, me decía: “Bueno, al final ¿qué ocupas?”. Ocupo que voten por mí.

Se los agradezco y les pido que me ayuden a convencer a más gente.

Digámosle sí a la victoria; sí al entusiasmo y salgamos convencidos de que ¡vamos a ganar!