Discursos

Mensaje de José Antonio Meade durante el evento Creación de la Red por la Economía Familiar

José Antonio Meade: Muy buenos días. Estoy muy contento de estar con todas ustedes.

Y quiero preguntarles, ¿quién está lista para echarle ganas?

¿Quién mera está lista para echarle ganas?

Quiero preguntarles, ¿qué va a pasar el primero de julio?

¿Vamos a ganar?

¿Vamos a ganar?

Con toda seguridad, vamos a ganar.

Vamos a ganar yo mero y ustedes meras porque aquí están los candidatos y las candidatas que me van a acompañar y que, junto conmigo, van a ganar el primero de julio.

Muchas felicidades anticipadas.

Que se sepa en Durango que vamos a ganar.

Ustedes meras, con ellas meras, vamos a ganar.

Mujer: ¡Con Coco, también con usted, vamos a ganar!

José Antonio Meade: También, también con Coco vamos a ganar. ¡Listo!

A ver, no cabe duda que aquí estamos los que todos los días le echamos ganas. Le vamos a echar las mismas ganas para ganar que le echamos todos los días para sacar adelante a nuestras familias.

Yo les pregunto, ¿quiénes se levantan todos los días, echándole ganas, para que sus familias salgan adelante?

¿Y cuántas ganas le echamos?

¿Y estamos listos para que a nuestras familias les vaya bien?

¿Sí estamos listos?

¿Sí estamos listos?

A mí me han oído hablar de muchas cosas, me han oído hablar, ahí vieron en el video, de las cosas macro, de la importancia de la confianza.

Y la confianza es bien importante, es bien importante que en México tengamos seguridad, es bien importante que en México tengamos confianza, y es muy importante porque la confianza trae inversión, la inversión trae empleo y el empleo le ayuda a nuestras familias a salir adelante.

Antes de este evento dimos varias entrevistas y hablamos de cosas grandes e importantes para Durango, hablamos de las carreteras, hablamos de los puertos, hablamos del agua, hablamos del transporte público.

Pero, hoy aquí venimos a hablar de lo más importante en Durango, de sus mujeres y con sus mujeres.

Y si las mujeres están con Meade, ¿quién va a estar en contra de Meade?

Y por eso, vamos a ganar.

Y para ganar con las mujeres, lo primero que tenemos que hacer es escuchar.

Y de eso se trata este ejercicio, este ejercicio empieza por escuchar, escuchar qué necesitan las mujeres de Durango, escuchar qué necesitan para que sepan que tendrán un presidente, el presidente de las mujeres, que haga equipo con ustedes.

Hoy venimos aquí, primero que nada, a escuchar. Han hablado ya, se han apuntado para participar cuatro mujeres de Durango. Les agradezco yo que hayan aceptado, que participen aquí para decirnos qué se ocupa, qué se necesita y cómo, desde el gobierno, vamos a ayudarles a resolver sus problemas.

Démosle la bienvenida y escuchémoslas con atención.

¿Quién empieza?

Listo.

Señora: Buenos días, bienvenido, Pepe, a Durango, si había venido.

Mi nombre es Verónica Díaz Rojas, soy madre de tres hijos y soy abuela de una pequeña nieta.

En breve comentarle, mi hija de 26 años se fue fuera de aquí, a Torreón, a trabajar; tengo un chico de 23 años estudiando y trabajando, la universidad; y mi pequeña de 11 años estudiando en primaria.

Mi historia o lo que he pasado, no puedo apoyar a mis hijos económicamente por un trabajo, la edad que tengo pues no me la facilita, ¿verdad? Tengo 43 años, la mayor de los empleos es de 35 años, y un trabajo de medio tiempo pues tampoco se me facilita, porque mi hija entra a las 8:15 y sale a la 13:15. Y guardería, pues un preescolar para mi nieta, no hay de tiempo completo.

Y mi pregunta es para usted, cuando quede como nuestro presidente, ¿en qué nos puede apoyar, en qué nos va a ayudar a cientos de mujeres, a miles de mujeres que están en nuestra situación?

José Antonio Meade: Muchas gracias, Verónica.

Señora: Buenos días, Pepe. Me da mucho gusto que venga a visitarnos aquí a Durango, soy empleada doméstica y a mucha honra.

Soy voluntaria de una escuela donde tengo a mi hija, voy y reparto los desayunos, 8:30 de la mañana, 8:40 salgo; voy, desayuno a mi casa, me voy a mi trabajo, sigo mis jornadas laborales en mi trabajo, salgo a la 13:10 a recoger a mi hija, regreso nuevamente a mi trabajo, 15:00 de la tarde es mi hora de salida.

Quiero pedirte de favor en que nos puedas apoyar, a nosotras las empleadas domésticas, con un seguro social para que podamos cubrir nuestras enfermedades, algún accidente que nosotras tengamos, que el patrón nos apoye a nosotras también en algún accidente, en alguna enfermedad o algo, que no perdamos nuestros días de trabajo porque nos los descuentan, nos los descuentan y nadie nos los paga, nos enfermamos y es día perdido.

O sea, te pedimos, de favor, que por favor nos tomes en cuenta a nosotras las empleadas domésticas para tener apoyo de seguro social e ir generando nuestras cotizaciones para nuestra vivienda.

Señora: Sí, buenos días.

Bienvenido aquí a Durango, Pepe, mi nombre es Cristina Solís, tengo 44 años, una mujer casada con tres hermosas hijas, mi esposo trabaja en un taxi y tú sabes que no se completa muy bien con lo del taxi porque a veces hay, a veces no hay.

Y mi esposo y yo tratamos de poner un pequeño negocio para ayudarle a la economía de botanitas, dulcesitos y, gracias a Dios, pues ahí poquito nos va yendo mejor.

Mi hija va a la prepa, de hecho, mi hija me dijo que se quería salir de la prepa para podernos ayudar a nosotros a salir adelante en la economía, nosotros le dijimos que no, que no se saliera de estudiar para que siguiera adelante.

Y, gracias a ti, yo soy una mujer PROSPERA, y, gracias a ti también, tenemos Seguro Popular. Muchísimas gracias.

Y mi pregunta es, ¿cómo nos puedes ayudar tú para que los pequeños comercios sigan adelante y no nos quitemos de los negocios para seguir adelante?

Pregunta: Bienvenido a Durango, Pepe, soy Marta Lucía Rodríguez, estoy casada por casi 40 años, tengo dos hijos, soy profesionista.

José Antonio Meade: Alguien que está casado por 40 años, merece un gran aplauso.

Yo ya voy para 24 y ya casi la alcanzo.

Señora: Yo me enfrenté a lo que muchas mujeres se enfrentan cuando son profesionistas, cuando tienen a su primer bebé: dejar de trabajar para atenderlo, o bien, seguir laborando. Yo opté por quedarme a atender a mis hijos porque también creo que es muy importante crear familias, somos el núcleo de la familia y el eje de la sociedad, la familia. Entonces, tenemos que crear ciudadanos que vayan a contribuir, que engrandezcan a México. Desgraciadamente ahorita tenemos muchos problemas con nuestra sociedad.

Cuando mis hijos empezaron a crecer me sentí desesperada, quería volver a trabajar pero fue muy difícil el ambiente, primero, en el que me desenvolvía era muy machista y pues no me quisieron volver a contratar.

Inicié mi negocio de costura, un tallercito, me fui a preparar a Monterrey. Yo solito empecé a fabricar mi ropita y me fui a vender a las ciudades cercanas, tuve suerte, se vendió y ahí empecé a comprar mi primera máquina industrial y a contratar algo de personal.

El tallercito lo tenía en la casa, no podía crecer, no tenía ni recursos ni espacio, tuve que desaprovechar muchas oportunidades porque a veces o pagaba las colegiaturas o compraba una máquina, primero las colegiaturas sino a los chicos nos los iban a correr de la escuela.

Así pasaron los años, empezamos a capacitarnos, porque también nos dimos cuenta de la importancia que tiene capacitarse para tener calidad, para mejor servicio. Nos certificamos en ISO, en el Sistema de Gestión y Calidad, ya tenemos ahorita en la actualidad, en nuestros negocios, más de 60 familias dependen de nosotros.

El 90 por ciento son mujeres que arduamente van día a día a trabajar para llevar el sustento, y que tienen que llegar a su casa a atender a sus hijos y, bueno, cada una a veces es un drama.

Nosotros, en lo personal yo quisiera pedirle que cuando usted sea presidente, que yo estoy segura que así va a ser porque es la mejor opción y está usted capacitado, se ve un hombre decente, sincero y creo que todos los mexicanos al final vamos a votar por eso.

Quiero pedirle que nos apoye, las mujeres somos bien luchonas, somos muy comprometidas, como eje de familia, alrededor de nosotros va a girar toda la sociedad. Si usted nos apuesta no lo vamos a defraudar porque somos, el otro día dijeron en Nafin que las mujeres no tienen casi cartera vencida, que somos muy buenas para pagar, ¿a poco no? ¡Buenas para pagar!

Pero necesitamos créditos blandos en donde también si pagamos a tiempo haya algo, un premio, una retribución.

Luego sacaba yo un prestamito y llegaba y: “Oiga, ¿me da el que sigue?”, “No, pues hasta que vuelva a haber un programa de gobierno”. Pues entonces ya no le da uno continuidad.

Y las que ya estamos, que ahorita pues gracias a Dios, yo me siento ya exitosa con nuestros hijos, buenos muchachos, profesionistas, que tuvieron que emigrar porque también aquí la situación está un poco difícil, pero las que estamos, todavía tenemos energías para seguir creciendo, en lo personal queremos exportar nuestra calidad ya está bien.

Y yo creo que, como yo, habemos muchas mujeres que todavía tenemos ganas, digo las que ya están de mi edad, pero las jóvenes que no tarden 30 años.

José Antonio Meade: Yo aquí veo puras mujeres que tienen ganas.

¿Tienen ganas? Tienen todas ganas. ¡Vamos a echarle juntos ganas!

Señora: Y que no tarden 30 años como yo, me costó ser exitosa, es muy difícil y encontrábamos muchas trabas en el camino.

José Antonio Meade: Yo quisiera platicarles de un ejercicio que empezamos a hacer el día de ayer. Empezamos a levantar una encuesta.

¿Con qué idea queremos levantar esta encuesta? Queremos saber qué es lo que cada uno de ustedes espera de su gobierno. El gobierno tiene muchos instrumentos, y cada uno de ustedes tiene una necesidad diferente.

Hoy encontramos algo en común, las cuatro mujeres que hablaron hoy le echan ganas, quieren salir adelante, están preocupadas por su familia y por su país, pero lo quieren de nosotros es que entendamos que cada una requiere del gobierno algo distinto.

Por eso les pedimos que hicieran un ejercicio, que llenarán en una encuesta cuál es el apoyo de los que puede el Gobierno dar que mejor les ayudaría.

Ustedes me dicen además que ya lo llenaron, ¿verdad?

Elí, ¿sí ya lo llenaron? Por cierto, un aplauso para Ivonne.

Y un aplauso para Elí, que viene aquí a entregarnos ya la encuesta que llenaron.

A ver Elí, dale a cada quién su encuesta ya, con sus resultados.

La idea de esta encuesta que les está repartiendo Elí, justamente es preguntar: qué puede hacer el gobierno para ayudar a que les vaya mejor, qué puede hacer el gobierno para que los esfuerzos que hacen todos los días den mejor resultado, y cada una de ustedes tiene una necesidad diferente.

En algunos casos, la necesidad es Seguro Social para el trabajo doméstico, en algunos casos la necesidad es un crédito para emprender, en algunos casos la necesidad es una beca para que nuestros hijos no abandonen la escuela. Y lo que queremos saber es exactamente cuál de esos instrumentos es el que más ayuda, porque lo que queremos hacer es avanzar con cada una de ustedes.

Yo les agradezco mucho el testimonio, el esfuerzo y me comprometo a Avanzar Contigo, contigo, contigo y contigo.

Y que juntos les demos resultados y que desde el primer día empecemos a trabajar.

Quisiera, para terminar este evento y para terminar este encuentro, hay algunas cosas que hemos escuchado que se necesitan siempre, que permanentemente nos han dicho que tenemos que completar desde el gobierno y que son temas en donde no hemos hecho justicia a las mujeres que trabajan a diario.

Nos han dicho que tenemos que hacer justicia al trabajo doméstico, al trabajo en el hogar y que la mejor forma de hacerlo es con seguridad social.

¿Y por qué con seguridad social? Porque seguridad social implica ahorro para el retiro; seguridad social implica salud, salud también para nuestros hijos; seguridad social también implica crédito para la vivienda; y seguridad social implica protección frente a los riesgos de trabajo y riesgos de incapacidad.

Por eso hemos planteado que la mejor forma de hacer justicia al trabajo doméstico es asegurar que tengan acceso a la seguridad social. Y conmigo lo van a tener.

Yo trabajé mucho tiempo en la Financiera Rural, me tocó recorrer Durango y recorrerlo de la mano de sus productores. Y algo que era muy importante, cada vez que le dábamos un crédito a la mujer el crédito se recuperaba, y se recuperaba siempre.

Tenemos que reconocer que la palabra de la mujer y su proyecto debieran ser suficientes para tener ese crédito que aquí nos han pedido.

Y por eso hemos propuesto que las mujeres que tengan un proyecto cuenten con un crédito accesible, que no haya más garantía que su palabra y así lo vamos a hacer.

Voces a coro: Por eso te queremos, por respetuoso.

José Antonio Meade: Por respetuoso y decente.

Nos han pedido también un tema que es muy importante, que las guarderías sean de tiempo completo, que las guarderías incluyan horario nocturno, que en las guarderías tengamos, no solamente cuidado y alimentación, sino también educación, y eso también lo hemos propuesto y lo vamos a hacer realidad.

Las guarderías serán de tiempo completo, tendrán educación y tendremos guarderías con horario nocturno.

Voces a coro: ¡Mujeres con Meade!

¡Mujeres con Meade!

¡Mujeres con Meade!

José Antonio Meade: Un tema de elemental justicia, un tema en donde no puede haber ningún regateo es que para trabajo igual, corresponde salario igual.

Hoy sigue siendo cierto que el trabajo de la mujer recibe solamente el 70 por ciento de lo del hombre, eso no es compatible con el México que debemos ser y lo vamos a cambiar.

¡El trabajo igual tendrá salario igual!

Vamos, además, a acompañar a la mujer con becas de superación. Muchos de nuestros hijos, los que aquí escuchamos, están en la escuela, le están echando ganas, le estamos cumpliendo para hacer realidad que México tiene que ser una escuela de preparatorias, una escuela donde todos los jóvenes tengan acceso y esté garantizada la educación superior.

Pero la mujer también tiene que terminar ese ciclo y tenemos que acompañarla para cumplir donde el gobierno le falló. Por eso habrá también becas de superación para quien quera regresar a terminar su ciclo escolar, y que lo pueda hacer con un apoyo decidido.

Y finalmente, y para terminar, en México, en el México cuyo gobierno yo presida no habrá ninguna tolerancia a quien le falte el respeto a una mujer.

¡Vamos para adelante! ¡Y vamos para ganar!

Muchas gracias. Muy buenas tardes.

¡Qué viva Durango y qué vivan las mujeres de Durango!