Discursos

Mensaje de José Antonio Meade durante el evento Avanzar Contigo: Apoyo a Migrantes

José Antonio Meade: Muchas gracias.

Voces a coro: ¡Pepe presidente!

¡Pepe presidente!

José Antonio Meade: Muchas gracias y muy buenas tardes.

Muy contento de estar en Michoacán y muy contento de hablar duro y fuerte, como vamos a caminar de aquí al primero de julio.

Hoy en Michoacán tocando un tema de gran relevancia, el tema de la migración.

¿Dónde están esos migrantes que todos los días le echan ganas?

Que todos los días se esfuerzan, que todos los días corren riesgos y que nunca se les olvida la cercanía con el México que quieren.

Un saludo a todos esos migrantes.

Y además un saludo con gratitud a todos los que, junto conmigo, habremos de ser candidatos en esta elección, que vamos a salir a caminar, a convencer todos los días hasta ganar. Y que vamos a comprometer, como parte de nuestra agenda, una agenda de compromiso con los migrantes.

Muchas gracias a todos los que me habrán de acompañar como candidato.

Voces a coro: ¡Pepe presidente!

¡Pepe presidente!

¡Pepe presidente!

José Antonio Meade: Hoy quiero agradecerle mucho a quien fuera secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu y yo tuvimos la misma oportunidad de vida, a Claudia y a mí nos tocó trabajar muy cerca de las comunidades de inmigrantes, a Claudia y a mí nos tocó coordinar el grueso de los consulados de México.

La red consular más importante, más vigorosa y más presente que tiene un país del mundo en otro país del mundo.

Nuestra presencia consular en Estados Unidos es tan importante como lo es la contribución de los migrantes en ese país.

Claudia se hizo cargo con una gran dignidad, con una gran enjundia, del trabajo de Relaciones Exteriores, y hoy trabaja de manera decidida en esta campaña por que la voz de los migrantes se escuche.

Muchas gracias a Claudia Ruíz Massieu.

El trabajo con las comunidades migrantes, el trabajo con sus clubs, el trabajo con todos y cada uno de ustedes era un trabajo que tenía objetivos muy precisos en la vida de las comunidades y de los migrantes.

Los temas que hay que resolver son temas que aquí damos por sentado, y que allá hacen una enorme diferencia. Son temas que tienen que ver con licencias de manejar, son temas que tienen que ver con la posibilidad de identificarse, son temas que tienen que ver con las colegiaturas que pagan los hijos para que sean las mismas que pagan los residentes, son temas que tienen que ver con el libre ejercicio de la profesión.

Y en ese trabajo en donde todos los días buscábamos acercar los derechos de los migrantes a los que tenían los ciudadanos allá, que es lo que con más emoción y con más gratitud me llevo en el corazón del tiempo que estuve en Relaciones Exteriores.

El ejemplo de vida, de enjundia, de compromiso y la capacidad de enfrentar retos y hacerlo con éxito, de los migrantes mexicanos, es, sin duda…

Voces a coro: ¡Pepe presidente!

¡Pepe presidente!

¡Pepe presidente!

José Antonio Meade: En esta campaña no queremos solamente hablar, queremos también escuchar, porque solamente el que sabe escuchar puede, después, atender y resolver. Las propuestas de esta campaña surgen de las emociones, de las experiencias de vida de quienes esperan más de su gobierno, de quienes quieren sentir que el gobierno está cerca, que los escucha y que les resuelve, que los acompaña y que les ayuda.

Hoy queremos escuchar tres historias de vida de tres migrantes mexicanos, que esperan de su gobierno un mejor resultado y un mejor servicio. Justamente para hacer esos compromisos, queremos escuchar primero.

Yo les pido que reciban con un aplauso y que escuchen con respeto a Baldemar, a Peggy y a Eduardo, cada uno con un testimonio de vida que quieren compartir con nosotros.

Eduardo Castillo Granados: Buenas tardes a todos, mi nombre es Eduardo Castillo Granados, yo soy un inmigrante en retorno del estado de Hidalgo. Pero más importante, yo soy un estudiante DACA. Yo me fui de México, de aquí de Hidalgo, a los cuatro años, viví allá 19 años, tengo ahorita 23.

Por la política ahorita en los Estados Unidos elegí un retorno voluntario, o sea las cosas se complicaron ahí para mí, para mi familia, para mis conocidos. Ya no pudimos dormir como familia, o sea mis papás día a día piensan que ese día será su último día en Estados Unidos.

Y tengo dos hermanas menores, tienen nueve y diez años, que sufren por eso porque ellas no pueden estar a gusto. Tengo un hermano que tiene 18 años que sufre también porque algún día él va a despertar y sus papás no van a estar.

Regresé a México con las esperanzas de hacer algo, yo todavía aquí soy un soñador, yo tengo mis sueños, pero ahora estando en mi país ya quiero parar de soñar, yo ya quiero realizar, yo ya quiero hacer algo para mí, para mi familia, pero sobre todo para mi país, para México.

Entonces, ¿qué ocupo? ¿Qué ocupamos nosotros los estudiantes de DACA? Ocupamos apoyo, ocupamos cariño, aceptación, paciencia.

O sea, primeramente, la revalidación de nuestras materias para que todo lo que estudié allá no se pierda, un sistema de apoyo de confianza porque yo no tengo familia aquí, tengo familia de familia de familia, que yo nunca he conocido y gracias que me recibieron con manos abiertas.

O sea, pequeños detalles como comida para comer, un hogar dónde quedarme, cosas para integrarme a la sociedad mexicana. Si quiero buscar trabajo quién me va hacer una carta de recomendación, quién me va a dar ese beneficio de que sí lo puedo hacerlo, porque sí lo puedo hacer, todos lo podemos hacer, todos somos capaces de algo…

Entonces, yo confío en nuestro candidato Meade que cambiará las cosas para que más dreamers regresen, para que México sobresalga, todos juntos.

Voces a coro: ¡Pepe te va a ayudar!

¡Pepe te va a ayudar!

Eduardo Castillo Granados: Tengo la confianza de que nuestro candidato me va ayudar, me va a abrir las puertas.

Voces a coro: ¡Duro!

¡Duro!

¡Duro!

Eduardo Castillo Granados: Candidato Meade, mi futuro está en tus manos.

Voces a coro: ¡Vamos a ganar!

¡Vamos a ganar!

¡Vamos a ganar!

José Antonio Meade: Vamos a ganar el primero de julio, pero ahorita vamos a escuchar a Peggy

Peggy Cabrera Castillo: Buenos días a todos, mi nombre es Peggy Cabrera Castillo, yo soy oriunda de San Luis Potosí. Me fui en 1987 a Estados Unidos, llegué a trabajar a una fábrica de globos, lo cual yo no quería hacer, yo quería ser empresaria propia.

De ahí, a los 10 meses de estancia, inicié mi negocio de compra-venta de carros usados, el cual sostuve por 26 años con mucho triunfo.

Después se me solicitó por parte del gobierno de mi estado que viniera a apoyar a mi estado, y me regresé por compromiso con mi estado.

Nosotros en Estados Unidos, se dice aquí en México, ahorita me da tristeza la cantidad de votos que dicen el INE que van a obtener de nosotros, es una pena porque eso no es cierto. Nosotros somos alrededor de 36 millones de mexicanos en primera y segunda generación que pueden votar.

Yo tengo 471 INES, nada más de mi familia, que están listos para votar, ¿ok?

Tenemos que decirles a nuestros mexicanos, a nuestro candidato: candidato nos tiene que querernos un poquito más para que nosotros lo queramos, ¿sí?

Nosotros necesitamos de usted con urgencia, que todas esas mujeres que se quedan aquí porque sus esposos se tienen que ir a trabajar a Estados Unidos para sacar a su familia adelante, tengan un apoyo.

¿Por qué? Porque todos los niños adolescentes que se quedan ahí, al irse el papá, empieza la deserción escolar.

Y ustedes saben que muchos de nuestros niños, muchos de nuestros adolescentes, y lo digo con tristeza, ahora son nuestros “zetas”, porque no tienen otra cosa que hacer.

Necesitamos proyectos para las mujeres, necesitamos apoyo para todas esas campesinas que se quedan.

Y muchas veces no es por eso, nuestros hombres llegan allá y encuentran a una güerita de ojos azules, y se olvidan de que dejaron una familia acá.

No, no me digan que no, porque sí es cierto, ¿ok?

Voces a coro: ¡Mujeres!

¡Mujeres!

¡Mujeres!

Peggy Cabrera Castillo: Es la verdad.

Tenemos dos mujeres que van a estar en la punta, dos mujeres que queremos comprometer ahorita y que queremos que se comprometan: a la licenciada Claudia Ruiz Massieu y a la licenciada Juana.

Queremos su compromiso como mujeres para nosotros, queremos su apoyo, queremos que por medio de todos…

Voces a coro: ¡Juana, primera dama!

¡Juana, primera dama!

¡Juana, primera dama!

Peggy Cabrera Castillo: Algo muy importante para terminar, es algo muy triste que todos nosotros sabemos, con nuestro gobierno anterior, el señor Obama, se creó la ley donde los niños, cuando sus padres están pasando por la deportación, ya no vayan a la cárcel con sus padres.

Ahora se les separa y están en cárceles fronterizas, están en jaulas como si fueran animales, se les entrega un sleeping bag, se les entrega una bacinica, se les mete y se les pone candado.

Esos niños ya no salen sanos de ese lugar, hay niños que están ahí 30 días, niños que tienen 7, 8, 9, 10, 11 años. Tenemos que luchar para que, todos los que tenemos la dicha de tener la doble ciudadanía, se hagan cuestiones públicas en México para que podamos luchar, exigir como ciudadanos americanos, un mejor trato para nuestra gente.

Y los únicos que lo podemos hacer, somos los que tenemos la doble ciudadanía porque tenemos el derecho, por ley, y eso todos lo sabemos.

Licenciado, por favor, una última petición. Nosotros tuvimos una promesa que no ha sido cumplida, se nos prometió tener una Secretaría Federal Migrante, se nos prometió recuperar el curul migrante que en una ocasión se tuvo con nuestra primera diputada migrante, que fue González Mendivil; después, “el rey del tomate”, que lo mataron siendo diputado, y ahí se acabó.

Merecemos un diputado que nos represente, merecemos un senador que nos represente, porque no son 29 mil millones de dólares los que se metieron el año pasado, todo lo que entra en la bolsa de cada uno de nosotros, todo lo que se mete con los más de 6 mil carteros que tenemos, que traen dinero en efectivo, nos suman el doble.

Entonces, pienso que si nosotros apoyamos para mantener a nuestro país de pie económicamente, necesitamos su apoyo.

En lo particular, estoy segura y le voy a apostar, que usted lo va a hacer. Y le voy a decir algo, usted no está corriendo una campaña, porque usted ya es presidente de México, usted ya ganó.

Voces a coro: ¡Pepe presidente!

¡Pepe presidente!

¡Pepe presidente!

Baldemar Pérez Rodríguez: Sí, buenas tardes, Doctor. Bienvenido a tierras michoacanas.

Quiero comenzar diciendo que la decisión que toma cada persona de dejar su propio país, es una mera necesidad. El día de hoy yo llegué a la conclusión de que esa necesidad, Doctor, yo la llamo “la matriz de toma de decisiones de un migrante”.

¿Por qué la llamo así? Porque cuando decidimos irnos al país vecino, es porque tenemos la necesidad de sacar a nuestra familia adelante, la necesidad, en ocasiones, de tener mejor empleo, la necesidad de simplemente salir adelante. Esas cuestiones son las que nos hacen tomar la decisión de, vaya, irnos de este país.

Mi nombre es Baldemar Pérez, oriundo de Nueva Italia, tierracalenteño de corazón. A la edad de 17 años yo tomé la decisión de irme a Estados Unidos, mis padres no podían costearme mis estudios, entonces, yo tomé la decisión, me fui al país vecino.

Mis planes eran estar uno o dos años, juntar un dinero y regresarme para terminar mi carrera, pero, la verdad, cuando estás en Estados Unidos las cosas no son como nosotros pensamos, se alargó y duré 20 años.

Los últimos 10 años estuve en la ciudad de San Antonio, Texas, la cual le mando un saludo, y ahí tuve la dicha de convertirme en subcontratista. Yo lo hice para tener, vaya, un mejor estatus de vida en el mismo país vecino.

Para mi suerte me dio para más, me hice de dos propiedades, me hice de un micro negocio, la verdad que me fue mejor de lo que yo esperaba. Yo trabajé duro sin descansar sábados, domingos, inclusive cuando caía nieve o hielo yo no me rajaba al trabajo, a eso iba.

Tuve muchas experiencias buenas, la mayoría malas, la verdad, pero hay una que nunca se me olvida, una donde me decía un “gringo”, como decimos allá, o técnicamente anglosajón, siempre me llegó a decir: “Ustedes los mexicanos son wetback, espaldas mojadas”.

Y yo siempre le contestaba con ironía: “I feel proud to be ilegal, que significa me siento orgulloso de ser ilegal”.

La verdad lo hacía en ese tiempo como por defensa, pero realmente lo hacía porque me daba valor a mí mismo, coraje, valentía de salir adelante en el país donde ni ellos mismos salen adelante como sale un mexicano o un latino.

Hoy le quiero hacer tres propuestas, Doctor Meade: una, que el programa 3 x 1, nacido hace 32 años, no quiero decir que es obsoleto, pero sí se debe de reformar. Ya no cumple con las necesidades que un migrante hoy en la actualidad necesita.

Dos, en la Facultad de Economía de la Michoacana, que por aquí hay bastante gente, que es bien recibido, puros colegas de usted, surgió un pequeño programa que nosotros llamamos 6 x 1.

Ese programa a mí y a mis compañeros nos gustaría llamarlo así porque quisiéramos ser donde se creen proyectos de producción y de inversión, donde la Federación pudiera poner tres pesos, el estado dos, el migrante uno, con la condición de que se generen cinco empleos locales. Es decir, que se pueda, vaya, apoyar a cinco familias locales más la del migrante, con la condición, simplemente, que sea para la localidad de donde procede cada migrante.

El último y que, la verdad, a mí me tocó en carne propia, es un buen programa de reintegración al país. Nosotros los migrantes no nada más sufrimos en la mera entrada, desde cuando te empiezan a pedir la mordida y, discúlpenme que sea directo, pero en la frontera, aunque pagues los impuestos de tus cosas, en la Garita 26 te vuelven a pedir más dinero.

Eso duele, Doctor, duele porque llegas a tu país y es donde, a veces, más te friegan. Esa sería la que yo viví.

En el programa que le comentaba en la tercera pauta, de que si se hiciera un buen programa de reintegración, no sólo en el mercado laboral, se lo pido en el mercado de vivienda, porque yo cuando llegué aquí quise comprar una casa.

Yo tuve o tenía el 90 por ciento de ésta, sin embargo, me dijeron en los bancos: “No te puedo financiar 20 mil pesos porque tú no existes aquí, porque tú no tienes crédito”. Eso también duele. Simplemente eran 20 mil pesos, cuando tienes el 90 por ciento de una casa.

Le aseguro que si pudiéramos hacer eso, o si pudiera, en sus manos está, inclusive estando el migrante en Estados Unidos, muchos podrían dejar a su familia con casa porque varios de los migrantes que están aquí saben que se van, dejan a su familia en la casa del papá o en la casa del hermano porque no tienen casa. El sueño de ellos es irse por una casa.

Sin embargo, si llegáramos a hacer eso, créame que las cosas cambiarían sin contar que tuviera una inversión a la iniciativa de vivienda.

Por último, quiero mandarles un mensaje, si me lo permiten, a mis hermanos migrantes. De hecho, me han preguntado siempre cuál es la clave de mi éxito, porque yo no me quejo de Estados Unidos la verdad, yo no vine a quejarme, vine a exponer lo que soy, vine a exponer que tuve el coraje y la valentía de doblar todas las barreras que esos pinches gringos nos ponen.

La clave del éxito -yo les contesto a todos mis compañeros, hermanos migrantes si me están viendo- la clave del éxito es no pierdan su objetivo, ni pierdan los planes que hicieron desde la vez que dejaron o decidieron dejar su país, porque cuando estamos allá, es como dice la señora, es cierto, es fácil cambiar a una mujer por otra, pero la verdad, para mí, como las mexicanas no hay dos, para acabar pronto.

Voces a coro: ¡México chingón!

¡México chingón!

¡México chingón!

Baldemar Pérez Rodríguez: Sí, retomando con eso, esa es la clave de mi éxito. Y eso es lo que le digo a mis compatriotas, a mis hermanos migrantes, no pierdan de objetivo su meta, porque ganan en dólares y gastan de dólares. Y lo peor aún, le dan los beneficios al mismo país por el cual a veces no estamos agusto.

¿Y sabe qué es lo peor del paso, Doctor? Y eso muchos me lo van a decir o me lo van a negar, o no sé, pero yo les aprendí eso a mis propios compatriotas, yo les llegué a preguntar a varios: “¿Y por qué no mandas dinero a tu casa?” Y me decían: “Es que no me alcanza”.

“¿Y por qué no le mandas dinero a tu esposa?” “Es que no me alcanza”.

“¿Por qué no ahorras?” “Es que no me alcanza”.

La realidad es que, hermanos migrantes, pierden el objetivo, pierden su meta y todo su dinero nomás se queda en Estados Unidos y, la neta, eso no se vale.

Ya por último, sólo quiero decir: trabajen, trabajen duro, muy duro, trabajen lo doble como yo lo hice, para que pronto regresen a casa y vean a sus familiares.

Y más que nada para que hagan realidad sus sueños. Les desea de todo corazón un migrante.

¡Viva México!

Voces a coro: ¡Viva!

Baldemar Pérez Rodríguez: ¡Viva México!

Voces a coro: ¡Viva!

Baldemar Pérez Rodríguez: ¡Viva México!

Voces a coro: ¡Viva!

Baldemar Pérez Rodríguez: ¡Viva México!

Voces a coro: ¡Viva!

Baldemar Pérez Rodríguez: ¡Viva Michoacán!

Voces a coro: ¡Viva!

Baldemar Pérez Rodríguez: ¡Viva el PRI!

Voces a coro: ¡Viva!

Baldemar Pérez Rodríguez: ¡Viva Meade!

Voces a coro: ¡Viva!

Baldemar Pérez Rodríguez: ¡Viva Meade!

Voces a coro: ¡Viva!

Baldemar Pérez Rodríguez: ¡Viva Meade!

Voces a coro: ¡Viva!

Baldemar Pérez Rodríguez: ¡Viva Meade!

Voces a coro: ¡Viva!

Baldemar Pérez Rodríguez: Gracias.

Voces a coro: ¡Pepe presidente!

¡Pepe presidente!

¡Pepe presidente!

José Antonio Meade: Yo les pregunto, ¿vale o no vale la pena escuchar?

Voces a coro: ¡Sí!

José Antonio Meade: ¿Nos quedamos emocionados, orgullosos y comprometidos?

Voces a coro: ¡Sí!

José Antonio Meade: ¿Sí o no?

Voces a coro: ¡Sí!

José Antonio Meade: Nos quedamos inspirados por el esfuerzo de nuestros migrantes, ¿sí o no?

Voces a coro: ¡Sí!

José Antonio Meade: Y hay que aprender de lo que nos dijeron, nos dijeron que no se nos olviden nuestras metas, y nos dijeron que trabajemos duro.

¿Cuál es nuestra meta de aquí al primero de julio?

Voces a coro: ¡Ganar!

José Antonio Meade: Y para hacerlo, vamos a doblar todos los obstáculos. Y lo vamos a hacer inspirados por nuestros migrantes y motivados por el compromiso que podemos hacer por ellos.

Lo primero que tenemos que comprometer es que sepan, nuestros migrantes, que donde vean ondear la bandera de México, habrá la protección y la defensa decidida de sus intereses; cada consulado estará equipado para que no les falte respuesta y solución a sus problemas.

Tendremos la red consular más fuerte y mejor preparada para atenderlos, nunca vamos a bajar la guardia en la defensa y la protección de los mexicanos en el extranjero.

Voces a coro: ¡Los jóvenes queremos un México chingón!

¡Los jóvenes queremos un México chingón!

¡Los jóvenes queremos un México chingón!

José Antonio Meade: Dice Chon que los viejos también, que nosotros también.

Y aquí hay que recordar algo que siempre se dice en Michoacán: “Es mucho mejor con chon que sin chon”.

Segundo, un vínculo fundamental entre el migrante y su comunidad son las remesas, tenemos que trabajar para que ese circuito de remesas sea seguro, sea eficiente, sea barato, llegue a tiempo y este bien cuidado, que tengamos la certeza, aquí y allá, de que las mejores condiciones financieras serán las que trabajemos para que las remesas lleguen bien y lleguen a tiempo.

Y vamos a convertir el programa 3×1 en 6×1, con tres pesos de la Federación para asegurar esa generación de empleo.

Voces a coro: ¡Pepe presidente!

¡Pepe presidente!

¡Pepe presidente!

José Antonio Meade: Y vamos a reforzar, como tercer punto, nuestra presencia cultural allá, que los mexicanos sientan cerca su cultura, sus tradiciones, que se sientan cerca a su arte, que sientan cerca a su país, que se sientan orgullosos de un gobierno que va a trabajar por ellos para lograr que de México se distinga lo mejor, lo más importante.

No hay un sólo espacio de diálogo, no hay un sólo espacio en la ciencia y en las artes en donde México no está presente, y vamos a trabajar para recordarle eso al mundo y a los Estados Unidos todos los días.

Voces a coro: ¡Yo sí voto, voto por Meade!

¡Yo sí voto, voto por Meade!

¡Yo sí voto, voto por Meade!

José Antonio Meade: Con esos votos

Voces a coro: ¡Yo sí voto, voto por Meade!

¡Yo sí voto, voto por Meade!

¡Yo sí voto, voto por Meade!

José Antonio Meade: Con esos votos y los de la familia de Peggy, ¡vamos a ganar esta elección en julio!

Para quien regrese, va a encontrar una ventanilla única que le acerque programas y crédito.

Voces a coro: ¡Que sube, que baja, Pepe sí trabaja!

¡Que sube, que baja, Pepe sí trabaja!

José Antonio Meade: Vamos a trabajar en esta ventanilla única para que los apoyos a la reintegración, desde el crédito a la vivienda hasta el negocio para emprender, hasta la beca para regresar a la escuela, pasando por el reconocimiento de estudios siempre esté presente, y se va a castigar con especial severidad al que abuse de un migrante en su retorno.

Voces a coro: ¡No somos uno, no somos diez; somos un chingo y cuéntennos bien!

¡Pepe! ¡Pepe! ¡Pepe!

José Antonio Meade: Y vamos a trabajar con las familias aquí, con las familias aquí para que no les falte nada, para que esté presente la guardería, la estancia, la escuela de tiempo completo, para que esté pendiente y presente la beca de educación.

Vamos a trabajar con esas mujeres que están a cargo de sus hijos para asegurarnos Sí o Sí, que terminen su ciclo escolar, no les va a faltar el apoyo de mi gobierno.

Voces a coro: ¡Que sí, que no, que cómo chingados no!

¡Que sí, que no, que cómo chingados no!

¡Que sí, que no, que cómo chingados no!

José Antonio Meade: Esta es la elección más importante de nuestra vida, es una elección en donde se va a definir el destino del país, y los migrantes saben bien lo que pasa cuando optamos mal en una elección.

En esta elección vamos a escoger bien, en esta elección hay que darle el voto al que vaya a construir por México, al que vaya a hacer equipo con los migrantes, al que le dé al país certeza y rumbo, y esa alternativa, ¡soy Yo mero!

¿Quién dice “yo mero” para ayudarme a ganar esta elección?

Voces a coro: ¡Yo mero!

José Antonio Meade: ¿Cuento con ustedes meros?

Voces a coro: ¡Sí!

José Antonio Meade: ¿Cuento con ustedes meros?

Voces a coro: ¡Sí!

José Antonio Meade: Que nos cuenten bien, porque somos muchos, y somos más los que de aquí al primero de julio, ¡vamos a caminar para ganar!

Voces a coro: ¡No somos uno, no somos diez; somos un chingo y cuéntennos bien!

¡No somos uno, no somos diez; somos un chingo y cuéntennos bien!

José Antonio Meade: ¡Que vivan nuestros migrantes!

Voces a coro: ¡Viva!

José Antonio Meade: ¡Que vivan nuestros migrantes!

Voces a coro: ¡Viva!

José Antonio Meade: ¡Que viva Michoacán!

Voces a coro: ¡Viva!

José Antonio Meade: ¡Que viva Michoacán!

Voces a coro: ¡Viva!

José Antonio Meade: ¡Que viva México, por todos los que están aquí que no son de Michoacán!

Voces a coro: ¡Viva!

José Antonio Meade: ¡Que viva México!

Voces a coro: ¡Viva!

José Antonio Meade: ¡Que viva México!

Voces a coro: ¡Viva!

José Antonio Meade: Y, ¡que viva México!

Voces a coro: ¡Viva!

José Antonio Meade: ¡Vamos a ganar el primero de julio!