Discursos

Mensaje de José Antonio Meade durante el 99 Aniversario Luctuoso del general Emiliano Zapata

José Antonio Meade: Buenos días en Cuautla.

¿Cómo están los que le echan ganas todos los días?

Voces a coro: ¡Bien!

José Antonio Meade: ¿Cómo están los que salen a sembrar la semilla del progreso?

Voces a coro: ¡Bien!

José Antonio Meade: ¿Cómo están los que honran el legado de Zapata?

Voces a coro: ¡Bien!

José Antonio Meade: Aquí estamos hoy para recordar a una de las grandes figuras de nuestra historia, y al hacerlo, expresamos nuestro compromiso con sus ideales. Eso dice mucho de quiénes somos y en qué creemos.

Hoy, la figura que recordamos es la de Emiliano Zapata, los ideales que reivindicamos son los de la justicia social y los de la integridad personal. Zapata es el héroe revolucionario que más luchó por hacer de México un país más justo, en especial, para las mujeres y los hombres del campo.

Hoy sabemos que para que la tierra implique libertad, necesitamos seguridad, inclusión, apoyos directos y oportunos, y precios justos.

La conducta personal de Zapata se convirtió, también, en un modelo de acción y de congruencia. El propio iniciador del movimiento revolucionario, Francisco I. Madero, reconoció la integridad y la autoridad moral del gran líder del sur.

Frente a él, de cara a su recuerdo, en el aniversario de su trágica muerte, debemos insistir en la vigencia de esos valores; el campo ha sido, es y siempre será la fuerza de México.

Por eso, me he comprometido a ser el mejor aliado de todos los mexicanos que viven y laboran en el campo, en especial de sus mujeres.

Con el trabajo de las mujeres del campo, hoy encontramos en ellas el mayor sostén y merecen el mayor reconocimiento y el apoyo.

Al logro zapatista de tierra y libertad, hoy debemos sumar apoyos que le permitan a nuestra gente ser más productivos y más prósperos. Por eso vengo comprometido a darles seguridad de todo tipo: frente a la violencia, frente a desastres naturales e incluso, con un seguro de vida, también, apoyos técnicos y financieros.

Queremos más producción para que todos generen.

El ejemplo de Zapata nos llama a actuar de frente a la sociedad y dar cuenta de lo que somos y de lo que hemos hecho.

Sólo desde la integridad y de la transparencia se puede aspirar legítimamente a pedir el apoyo de los ciudadanos, lo demás es simulación o incongruencia.

No puede promover la justicia social quien no ha sido íntegro en su conducta personal y su trayectoria política.

Por eso, en la vida política, en la vida pública, nadie debe escapar al examen detallado de su trayectoria, sus logros y su patrimonio personal.

He invitado a los otros candidatos y a la candidata presidencial a que revisemos a fondo el patrimonio de cada quien, a que exhibamos y analicemos la trayectoria de cada uno y la manera como cada quien ha construido su patrimonio. Reitero este llamado en la tierra de Zapata como muestra de respeto a su ejemplo y legado.

Quien no está dispuesto a transparentar, no merece gobernar.

Hoy recordamos 99 años de la trágica muerte de Zapata, aquí los espero el año que entra para recordarlo en sus 100 años.

Yo mero, con ustedes meros, ¡vamos a ganar la Presidencia!