Entrevistas

Entrevista otorgada a ADN 40 con Leonardo Curzio

Pregunta: Aquí en el estudio José Antonio Meade, bienvenido.

José Antonio Meade: Leonardo, encantado, me da mucho gusto de estar contigo y acompañarte hoy.

Pregunta: Cuéntanos ¿todavía se puede cambiar la historia electoral de este país?

José Antonio Meade: Yo creo que sí, con amplitud. Y déjame explicarte por qué: hay 193 países en el mundo, 194 según el departamento de Estado, y de esos 173 tienen elecciones.

Ninguno de los 173 países resuelve sus elecciones con encuestas, porque todos reconocen que las elecciones tienen tres momentos: un primero momento como éste, en donde hablamos, platicamos, discutimos, debatimos, lo hacemos en público, lo hacemos con amplitud, lo hacemos platicando con nuestros amigos, lo hacemos platicando en los debates, lo hacemos con un enorme afán, incluso, de publicidad.

Después, por ley, en todas las elecciones hay un momento en donde los políticos guardan silencio para dejar que los ciudadanos reflexionen. Y, finalmente, frente a la boleta, en la soledad de la boleta, en la intimidad de esa reflexión, por ley casi el único espacio donde tenemos que estar solos, vamos a tomar la definición de a quién le queremos encargar el destino de este país.

Son tres momentos difíciles, son tres momentos diferentes y el momento más importante, el momento cumbre, es cuando resolvemos frente a lo boleta. Y ahí lo vamos a hacer en un entorno en donde reflexionamos y en donde, además, tomamos una definición que es ya a conciencia y de corazón, por un lado.

Por otro lado, nosotros vemos países como España en donde las campañas duran 15 días.

Pregunta: 15 días.

José Antonio Meade: Eso quiere decir que en 15 días la elección sube o baja, regresa, repunta, cambia, le falta mucho a esta elección por ver, por oír, por reflexionar, por contrastar.

De hecho, en esta elección deberían de haber más de 18 mil candidatos, hay muchas campañas que todavía no empiezan: apenas están empezando las campañas de presidencias municipales, apenas los partidos están empezando a movilizar sus estructuras, apenas estamos logrando, por la vía de esas estructuras, salir a contactar y a convencer a una ciudadanía desde un punto de vista mucho más amplio.

Tienen su ritmo las campañas, van avanzando. Entonces querer adelantas vísperas, siempre es una mala idea.

Pregunta: Tú, por supuesto, vas a ir al debate que tendrá lugar en Tijuana, y el gran tema es el que hoy se convierte en la gran reflexión de este país: ¿qué hacemos con los Estados Unidos?

Claramente pues no habrá posibilidad de pactar un TLCAN, en este periodo legislativo y viene un periodo de incertidumbre, como de replanteamiento del país. Será, como digo, uno de los grandes temas del debate de Tijuana.

¿Tú por donde ves las cosas, José Antonio?

José Antonio Meade: Mira, la relación entre México y Estados Unidos es probablemente la más completa y de la más complejas del mundo, por donde lo veamos: por el comercio, por la migración, por la seguridad, por la energía, por el agua, por el medio ambiente, por la conectividad. Y es una relación que no es intensiva y que no descansa fundamentalmente en el Tratado.

Yo creo que ahí ha habido un cambio fundamental, cuando firmamos el Tratado de 1994, el Tratado detonó un proceso de integración. Hoy ese proceso de integración es lo que le da soporte a la relación, pero ahí están las carreteras, están los cruces fronterizos, están puertos, están los ductos, está toda una infraestructura real, todo un andamiaje de negocios, toda una historia de relaciones que le da soporte a la relación y le da soporte al Tratado.

Pregunta: Mil millones de dólares comerciamos diario, ¿no?

José Antonio Meade: Eso es lo que les vendemos, pero el volumen completo de ida y vuelta, entre los tres países, es de más de 2 billones de dólares todos los días. Son más de 1 millón de cruces legales fronterizos todos los días.

En lo que estamos platicando tú y yo, se comerciaron más de 1 millón de dólares por minuto, eso da una idea de la densidad de la relación.

Muchos países del mundo comercian con Estados Unidos sin tener un Tratado de Libre Comercio, ¿cuál debería de ser la llamada de atención para nosotros?

Yo estoy seguro de que vamos a tener Tratado. A alguna altura, más allá de la incertidumbre de corto plazo, siempre negociar un tratado es difícil, pero si México se consolida como una plataforma logística, si tenemos los mejores puertos, los mejores aeropuertos, los mejores cruces fronterizos, las mejores instituciones y nos consolidamos como ese centro que logísticamente puede comerciar con Estados Unidos y con el mundo, el Tratado nos va a ayudar siempre, pero nos va a ayudar más el que tengamos esta modernidad en cada uno de los elementos de infraestructura que le dan apoyo al comercio.

Hay que hacer la tarea dentro, y eso nos va a dar una fortaleza cada vez que enfrentemos dudas o incertidumbres fuera, como las que estamos enfrentando ahorita.

Pregunta: Un tema central en la relación con Estados Unidos, ¿qué hacemos con ellos en materia de seguridad? Por supuesto está el tema de las drogas, está el tema de las armas, en el que tú has desarrollado una propuesta concreta. ¿Pero en qué tono y qué habría que decirle a los Estados Unidos en este tema que agobia tanto al país, José Antonio?

José Antonio Meade: Mira, con Estados Unidos hay que hablar con todas las instancias y de todos los temas.

No podemos dejar que la relación se nos vuelva una relación monotemática y es una relación como la que tiene uno en el matrimonio y en el día a día, si solamente hablamos de un tema en el matrimonio se nos acaba desgastando, hay que hablar de los hijos, de la escuela, de los proyectos.

Pregunta: Pero si estás casado con Trump, tu vida es un problema serio ¡eh!

José Antonio Meade: No, pero entonces hablas con los secretarios y hablas con los gobernadores, y hablas con los alcaldes, y hablas con la comunidad de negocios, y hablas con los empresarios, y hablas de fronteras, y hablas de agua, y hablas de seguridad, y hablas de migración y le das así una dimensión amplia a la relación, en donde vas encontrando en los diferentes elementos, a veces mejores momentos en unos temas que en otros, pero todo sobre la mesa.

¿Cuál debiera ser el principio rector? Qué le interesa a México.

¿Hablar de seguridad con Estados Unidos? Sí, sí a México le interesa y le sirve.

¿Hablar de migración con Estados Unidos? Siempre, si a México le interesa y le sirve, en qué temas, de qué tono y en qué manera. En una migración, además, que es un tema que va de ida y vuelta.

Hoy nosotros tenemos en México más o menos 500 o 600 mil niños americanos en nuestras escuelas públicas, resultado de la reunificación familiar con cargo a la política de deportación.

En Estados Unidos el migrante, que lo que quiere no es oír grandes discursos, quiere una licencia para manejar, quiere que sus hijos paguen la misma colegiatura que los residentes, quiere poder ejercer libremente su profesión, quiere cerrar la distancia entre los derechos que tiene el ciudadano y los derechos que tiene el migrante, y eso es parte de nuestro reto de todos los días.

México tiene que jugar en esta relación con inteligencia, con dignidad, con claros principios y limites, en términos de lo que quiere buscar en cada uno de los temas. Pero tenemos que lograr que el diálogo siempre sea un diálogo amplio, porque eso nos ayuda a balancear y a que la relación se aquilate en todas sus dimensiones.

Pregunta: A veces tengo la impresión, José Antonio, así son las elecciones, es la disputa por el poder, que nos desgastamos más en un interescuadras que en la competencia internacional que tenemos.

Me resulta desconcertante, no diré más, que la obra de infraestructura más importante de este país sea, efectivamente, hoy motivo de la campaña; que la Reforma Educativa, que se supone que va a proyectar a los chicos a un futuro mejor y que fue, de hecho, aplaudida por la OCDE, sea ahora objeto de disputa en las campañas, ¿no es paradójico esto?

José Antonio Meade: Sí, sí es paradójico, es bien importante y es bien preocupante. Y por eso es por lo que yo estoy seguro que yo voy a ganar y que le falta mucho a esta elección, por ir justamente digiriendo, en términos de lo que está en juego.

No está en juego quién es el presidente, está en juego cuál es el modelo de país, a dónde queremos ir hacia adelante, yo por eso presentó un poco mis presentaciones, y a veces parecen medio académicas, pero lo que está en juego es lo que tú dices.

Pregunta: Recomiendo mucho la lectura de tu libro.

José Antonio Meade: Muchas gracias.

Pregunta: Hablando de temas académicos y de rigor, un libro en el que expresa, por cierto un prólogo de Luis Rubio muy potente, que habla del cambio institucional y del liderazgo. Pero sigue, por favor.

José Antonio Meade: Buenos, uno puede revisar y, de hecho, es lo que yo he tratado de hacer en esta parte propositiva de la campaña, cómo ha venido evolucionando el mundo en los últimos cien años, de 1910 a la fecha

¿Qué es lo que vemos? El mundo en 1910 vivía poco y vivía mal, la gente ganaba en promedio menos de 2 mil dólares al año y la gente vivía menos de 34 años en promedio en el mundo. De entonces para acá, hemos visto un mundo que evoluciona, y que evoluciona de manera muy importante y, de suerte tal, que hoy hay países que viven muy bien y que ganan mucho, y países que siguen viviendo como en 1910.

Y podemos ver qué es lo que distingue a un país al que le ha ido bien de un país al que le ha ido mal. Y podemos, en consecuencia, entender qué es lo que está proponiendo cada candidato y ver cuáles serían las consecuencias

¿A qué países les ha ido bien? Le ha ido bien a un país que tiene un buen Estado de Derecho, le ha ido bien a un país que tiene seguridad, le ha ido bien a un país que combate efectivamente la pobreza, le ha ido bien a una país que pone al centro un esfuerzo educativo, le ha ido bien a un país que resuelve el reto de darle a sus ciudadanos acceso a la salud.

¿Qué está en juego hoy en la elección? Todo eso.

Si vamos revisando las propuestas, podremos ver si esas propuestas nos acercan o no a que al país le vaya mejor.

Un país que cancela proyectos de infraestructura importantes como el del aeropuerto, es un país que no va a tener un impulso al crecimiento por la vía de conectividad.

Pregunta: Y le da marcha atrás a la Reforma Educativa.

José Antonio Meade: Es un país que no va a tener la posibilidad de darle a sus hijos y a sus hijas, el mejor futuro y las mejores herramientas.

Entonces, lo que podemos hacer es, con mucha, sí emoción, porque este es un tema racional, luego la gente dice “es que no hay que ser tan racional en las propuestas”, hay que ser racional en el debate, porque la emoción de lo que está en juego es nuestro futuro, y podemos ver si en nuestro futuro y el de nuestro hijos, sería mejor en función de lo que cada candidato está proponiendo.

¿Qué creo yo? Que si tenemos una mejor política educativa, si le apostamos a los maestros, si los capacitamos, si como gobierno nos obligamos a que los maestros tengan siempre los mejores elemento pedagógicos de infraestructura, de capacitación y de sueldo, les va a ir mejor a nuestros hijos, si revisamos que no haya ningún interés en nuestro sistema educativo más que los hijos, o los niños, las niñas, al centro, pues le va a ir mejor al país porque les vamos a dar mejores elementos.

Y si así revisamos cada propuesta, la pregunta que tenemos que hacernos es: ¿esta propuesta nos mueve para adelante o para atrás? Y, ¿qué es lo que deberíamos de hacer en la elección? Votar por el candidato que nos presenten un conjunto de iniciativas que le ayuden al país a moverse hacia adelante.

Y yo por eso le apuesto mucho a que en el espacio de reflexión, mientras más vayamos conociendo de los candidatos y de sus propuestas, esta elección es una elección en donde vamos a escoger entre futuro y pasado, entre certidumbre y riesgo, y México va a acabar apostándole a la certidumbre y al futuro, y por eso estoy cierto que voy a ganar.

Pregunta: Te pregunto porque hay una narrativa, hay un relato que ha ido ganado espacio, ayer oí a un rector de una universidad privada diciendo que este país está como al borde del colapso, que estamos efectivamente muy mal y que, por lo tanto, pues ocurra lo que ocurra, de todas maneras, no podemos estar peor.

Esta idea se ha consolidado en un sector amplio de la población, y uno dice “bueno, sí tenemos pleno empleo, sí hay, efectivamente, muchas cosas que han ocurrido en este país, aunque hay otras que siguen pendientes”, yo cosecho de tu libro esta idea de que una burocracia profesional, tú lo pones en la lucha contra la corrupción, yo tengo la impresión de que una reforma administrativa, es decir, este país está muy mal en muchos temas, pero sigue teniendo un sistema de administración pública muy ineficiente, particularmente en seguridad, ¿no? Y procuración de justicia, ¿no habría que empezar por ahí, José Antonio?

José Antonio Meade: Sin duda. Sí, y ahí lo planteamos en el libro como diagnóstico. Dos reflexiones: una elección siempre es la oportunidad de hacer una evaluación de cómo vamos, y vamos a encontrar en una elección, y es muy importante reconocerlo, con autocritica, que hay muchas cosas que están funcionando mal, la seguridad está funcionando mal, hay un profundo enojo y coraje frente a la corrupción, hay mucha frustración frente a un reto de pobreza que no logramos superar, pero hay muchas cosas que están funcionando bien, también.

Pregunta: No ha estado (inaudible) para edificar infraestructura, socavones.

José Antonio Meade: Con un gasto que no funciona adecuadamente, con una infraestructura que no planeamos.

Parte del problema que tenemos hoy en el país es que tenemos muchos instrumentos financieros para hacer infraestructura y no tenemos proyectos, no tenemos visión de largo plazo, no planeamos nuestra infraestructura.

Hay muchas áreas de oportunidad para hacer las cosas mucho mejor, pero este es un país que ha tenido enormes retos que ha venido superando.

Para ver el tema educativo, estuvimos revisando mucha información. En 1960, que es un tema que nos obliga a todos en los que en México hemos tenido oportunidades, solamente el 0.3 de la población tenía educación superior, en 1960, sólo el 19 por ciento de la población tenía estudios de primaria, eso quiere decir que de 1960 para acá, la transformación a lo educativo ha sido profunda.

¿Qué necesitaba el país en 1960? Alfabetización. ¿Qué necesita el país hoy? Educación superior.

En 1994, el 40 por ciento de las viviendas no tenían drenaje, el 20 por ciento de las viviendas en México tenían piso de tierra, ¿qué se necesitaba entonces? Pues cambiar el piso de tierra por piso de cemento, llevar servicios básicos a la vivienda, electrificar. En 1994, 3 de cada 10 viviendas en Chiapas no estaban conectadas a la red eléctrica.

¿Qué quiere el país hoy? Ciudades bien trazadas y bien urbanizadas, un buen transporte público, dignidad no solamente en las viviendas, sino cercanía entre la vivienda y el espacio en donde estamos trabajando para que tengamos mejor calidad de vida.

Nos hemos vuelto correctamente más eficientes y los retos se han vuelto más complicados porque hemos venido caminando, cada vez hay que exigirle más al gobierno.

Hoy, en materia de seguridad ni las instituciones ni el esfuerzo, ni la escala del esfuerzo, han sido suficientes. Tenemos masivamente que prevenir, y eso implica un despliegue de todas las secretarías y de todos los niveles de gobierno para reconstituir el sentido de vecindad de nuestras comunidades.

Necesitamos masivamente disuadir, y eso implica cuidar nuestras fronteras de armas, evitar que le llegue el dinero a la delincuencia organizada, un transporte público moderno, eficiente y seguro, cámaras de video e inteligencia.

Y necesitamos masivamente hacer un esfuerzo para que en México, cuando violes la ley, haya consecuencias. Hoy en México sólo 3 de cada 100 delitos que se denuncian, tienen consecuencia.

Si no prevenimos, disuadimos y aseguramos que haya consecuencias, no vamos a resolver el problema de seguridad.

Pregunta: Uno de los sectores más irritados y que han perdido mucho el sentido de la esperanza de que este país mejore son los jóvenes. ¿Cómo te estás dirigiendo a ellos, José Antonio?

José Antonio Meade: Mira, la juventud en México tiene, y nosotros frente a ellos, un enorme reto y una gran responsabilidad. Tenemos que lograr que México sea un país de preparatorias, tenemos que lograr que en México los jóvenes terminen la preparatoria y que tengan garantizado un espacio en educación superior.

¿Qué tan importante es esto? Si en México tú terminas la preparatoria, vas a vivir 5 años más que si no la terminas; si en México terminas la preparatoria vas a ganar 41 por ciento más que si no la terminas.

Cuando revisamos la pobreza extrema en México, 9 de cada 10 personas que viven en pobreza extrema, no terminaron la preparatoria.

Para darles esperanza a los jóvenes, tenemos que darles instrumentos, el instrumento más importante es la educación, por eso tan relevante el debate de la Reforma Educativa, de nuestras políticas educativas y de qué vamos a hacer como país para que sí o sí los jóvenes terminen la preparatoria. Y los que no la terminaron, qué vamos a hacer para irlos a buscar y darles los mejores elementos para que puedan incorporarse al sector laboral formal o para que puedan emprender, o para que puedan poner un negocio.

Un país que incumple, desde el punto de vista educativo, es un país que no le está dando a la juventud instrumentos.

Hoy tenemos en México 48 millones de ciudadanos que no terminaron la preparatoria, solamente 34 millones de mexicanos la han terminado, estos 48 millones enfrentan un México complicado, enfrentan dificultades para encontrar un empleo, enfrentan dificultades para emprender.

Dos acciones tendríamos que hacer: que los que estén ya en el sistema educativo no dejemos, por ninguna razón, que terminen o que deserten de sus estudios hasta terminar con la educación superior.

Y a quienes les fallamos como gobierno y como país, salir a buscarlos para darles elementos que les permitan emprender, poner un negocio o tener la posibilidad de reencontrarse con un espacio de educación formal de varias maneras, desde la educación dual, que combine el estudio con el trabajo, hasta la educación híbrida, que combine la presencia en las aulas con educación a distancia por la vía de mecanismos tecnológicos.

Pero nuestro gran reto es esa transformación, y si lo logramos, vamos a darle al país una mucho mejor plataforma.

Pregunta: Ayer me decía el embajador alemán: “México debe aprovechar su condición de país industrial para apostar más por esta educación dual”.

José Antonio Meade: Bueno, a mí me tocó visitar con el canciller alemán, hoy, de hecho, el presidente de Alemania, nos tocó visitar, para fortalecer el modelo de educación dual en Guanajuato.

Es una gran oportunidad, tenemos experiencias del mundo, tenemos flexibilidad para poderlo hacer.

Pregunta: Le cambias la vida a la gente. Oye, está esta tentación también, igual que está esta narrativa de que estamos al borde del desastre, esta tentación de la demagogia, es decir, a ver, el presidente puede controlar los precios, hoy tenemos el petróleo a 65.50 la mezcla mexicana, y el dólar rozando los 20.

Este asunto es la demagogia, decir “yo puedo controlar los precios y bajarlos”, ¿a ti qué opinión te merece, José Antonio?

José Antonio Meade: Me preocupa, y me preocupa mucho.

Mira, nosotros hemos visto dos experiencias en términos del ánimo que tú decías. Nos vamos a Argentina, hace algunos años, y la expresión política en Argentina era: “que se vayan todos, los políticos no sirve ninguno, que todos se vayan”, se fueron, llegaron los Kirchner y, hoy, puede uno afirmar, en el caso de Argentina, que prácticamente perdieron el siglo.

Argentina tenía más recursos y ocupaba un mejor lugar en el mundo a principios del siglo pasado, que hoy. Argentina es de los pocos países que estaban ya, prácticamente, considerado como un país desarrollado y que hoy está siendo un país, en vías, casi, de subdesarrollo, y todos los días, a pesar de los esfuerzos que están haciendo, enfrentan dificultades.

Venezuela, en Venezuela la expresión era exacta la que tú decías. En Venezuela el sentimiento social antes de la primera elección de Chávez es: no podemos estar peor, y sí podemos estar peor. ¿Cuándo podemos estar peor? Cuando regresamos a la tentación de un gobierno en donde no sólo no se reconocen las libertades, un gobierno en donde no se aceptan críticas, sino un gobierno que piensa que desde el gobierno se puede manejar la economía, que desde el gobierno se pueden controlar y fijar los precios.

La última vez que México trató de hacer eso, la última vez que oímos un discurso de política pública, en donde expresamente decíamos: “Vamos a cerrarnos al comercio, vamos a ser autosuficientes, vamos a tener precios de garantía”, fue en los 80, antes de la crisis más profunda que México ha tenido, fue la crisis de 81- 82, una crisis en donde recuperar los niveles de vida que teníamos a finales de los 70´s, comparados con los que teníamos o los que pedimos en 80-81, nos tomó 20 años.

Claramente cuando caemos en la tentación de pensar que la economía debe manejarse desde Los Pinos por una burocracia o por un gobierno, ponemos al país en riesgo.

Y yo, de nuevo, estoy seguro que en este espacio de reflexión y en este espacio de intimidad, México no le va a apostar al riesgo, México no le va a apostar a la división, México no le va a apostar al encono.

México le va a apostar a la certidumbre, le va a apostar a la unidad, le va a apostar al futuro y le va a apostar a las libertades, las libertades de emprender, las libertades de trabajar, las libertades de que sea la sociedad la que tenga control y dominio de nuestro futuro y no un gobierno que pretenda decirte cuándo sí y cuándo no, en dónde sí y en dónde no.

Pregunta: Candidato Meade, un placer tenerte con nosotros.

José Antonio Meade: Leonardo, me da mucho gusto saludarte.

Pregunta: Muchas gracias.