Discursos

Encuentro del precandidato José Antonio Meade Kuribreña con la militancia del Partido Nueva Alianza

Pregunta: Doctor Meade una disculpa por la voz, pero sé que usted también trabajó en universidad.

Yo soy maestra, durante 23 años, en el nivel superior, actualmente laboro todavía en ello. Me gustaría saber, ¿qué relación estableció con sus alumnos en ese periodo? ¿Qué es lo que esperaba conseguir en ellos? Y, sin duda, si nos pudiera contar alguna anécdota, alguna experiencia valiosa que pudiera servir de marco en este momento, de ese tiempo que estuvo usted laborando en ese espacio.

Muchísimas gracias.

Pregunta: ¡Qué tal! Buenos días, mi nombre es José Sebastián Berrera. Pues algunos ya sabemos que usted es jugador de dominó, gran lector y pues que es admirador del séptimo arte mexicano, sobre todo.

Mi pregunta como joven es, ¿le gustan los videojuegos?

Pregunta: ¡Hola, Pepe Meade! Buenos días, yo soy Hortensia García Martínez, aliancista de corazón y orgullosamente del estado de Nayarit. Me da mucho gusto verlo, ¡arriba Nayarit!

Pepe, a mí me gustaría saber más de todo lo que ha servido, me gustaría saber si proviene de una familia numerosa, me gustaría saber cómo fue la relación con sus hermanos y, por qué no, que nos cuentes una anécdota de un momento maravillosa que hayas tenido con ellos.

José Antonio Meade Kuribreña: Muchas gracias. Primero, muy buenos días, estoy muy contento de estar con ustedes, de estar en este ejercicio de conversatorio que ha resultado para mi grato, que ha resultado inusual.

Casi siempre termina uno platicando de política pública, y para quienes hacemos vida de política pública luego es bien difícil platicar de temas que son, más bien, personales y familiares. Pero ha resultado refrescante y grato, y le agradezco yo mucho a Luis Castro y a Nueva Alianza el ejercicio y la oportunidad de haber venido a platicar como lo hemos venido haciendo.

Estoy muy contento, además, de reunirme con la 1ra Circunscripción, la Circunscripción de la Liga del Pacífico, la Circunscripción que hoy está siendo representada aquí en Jalisco por Sinaloa, por los tomateros. Pero que podía haber estado representada por cualquiera de los grandes equipos de los estados de esta Circunscripción; por Baja California, por Baja California Sur, por Nayarit, por Durango, por Sinaloa, por Sonora y, naturalmente, por nuestro anfitrión, por Jalisco, nuevo, por cierto, en la Liga del Pacífico con los charros de Jalisco.

Ayer nos tocó ver un gran juego, un juegazo que acabamos terminando por algunas carreras. Puerto Rico trae re buen equipo, pero vamos por la revancha en esta serie del Caribe y a México le va a acabar yendo, como siempre, muy bien.

Di clases, di clases algunos años en la universidad, di clases sobre todo en el ITAM, di clases en Economía Intermedia y un tiempo di clases de Análisis Económico del Derecho, habiendo estudiado las dos carreras.

La relación que se construye entre el alumno y el maestro es una relación especial. El alumno ve al maestro como mentor; y el maestro ve al alumno como una oportunidad de transformarle su horizonte de conocimiento.

Yo construí con mis maestros buena relación, varios de ellos fueron mis jefes, muchos de ellos o algunos de ellos fueron mis sinodales, alguno de ellos fue testigo, incluso, en mi boda. Y eso quiere decir que al maestro lo ve uno con aprecio, con afecto, le aprende, lo estimula, lo ilusiona, le ayuda a pensar muchas veces cómo querría uno ser de grande.

Yo estoy seguro que muchos de ustedes escogieron esta vocación porque tuvieron un maestro que los inspiró. Yo escogí la mía y mi profesión porque tuve muchos a los que les aprendí, en términos de su conocimiento pero, sobre todo, en términos de cómo veían la vida, de cómo veían al país y qué estaban dispuestos a hacer para transformarlo.

Nada tan importante como tener un buen maestro, y nada tan estimulante como tener buenos alumnos y sentir que uno les aportó, que les abrió un espacio en el aprendizaje de oportunidad.

Decía mi abuelo, y a mí me parecía siempre una muy buena frase, que uno tenía que tener vocaciones temporales y vocaciones definitivas. La de ustedes, la del magisterio, es una vocación definitiva. Ser maestro no es una profesión, ser maestro y transformar las vidas que tocan es, sin duda, una vocación.

Para mí fue más bien vocación temporal. Tuve oportunidad de hacerlo algún tiempo, me encantaba. Estoy seguro que dentro de siete años voy a volver a hacerlo y me va volver a encantar. Pero estoy cierto que los siguientes seis lo que podría hacer es ayudarlos a ustedes a que sigan transformando la vida de todos aquellos que tocan, por la vía de estimular una educación en México de excelencia.

Si uno se pone a pensar en los videojuegos, delata uno su edad. Y si vamos empezando casi por generación, yo nací en 1969 y si viera uno los videojuegos con los que nos entreteníamos, la verdad es que casi nos daría vergüenza.

¿Quiénes son más o menos de la década de los 70?

A ver, nos estrenamos con el Mesa Pong. Había dos palitos y una pelotita que iba de un lado al otro.

¿Cuántos acá jugaron Mesa Pong? Ya estamos grandes.

Luego, nos sentíamos súper sofisticados cuando jugábamos con la maquinitas de Mattel, fútbol americano y béisbol. Tres puntitos led que iban corriendo de un lado a otro, a los que estábamos dispuestos a dedicarle horas.

¿Quiénes jugaban con esas maquinitas de Mattel? Ya no son setentones, entrándole a los 80.

Luego nos llegó al Atari. ¿Quiénes son de la generación Atari? Ahí ya estamos más acompañados. Ahí ya le pegábamos al Atari Circus y ya le pegábamos a los decatlones. Y ya nos empezaban a llegar las computadoras y podíamos tener una mayor variedad de juegos.

Nos tocaba el Nintendo y discutíamos, cuando jugábamos con Nintendo, lo realista que nos parecía la pelotita que iba brincando de un lugar a otro para que la bateáramos, las bases que nos podíamos robar, y en ello encontramos gran espacio de entendimiento y de diversión.

Hoy los videojuegos son distintos, los videojuegos son espacio de entretenimiento, pero también son un espacio educativo.

¿Quién se acuerda de los primeros juegos que se jugaban en el iPad? Ese jueguito, ¿se acuerdan?, de los avioncitos que teníamos que aterrizar. Y que caía el avioncito y venía la pista, y venían más avioncitos y más avioncitos hasta que acabábamos chocando uno de ellos con otro.

Bueno, ahí ya empieza a haber impactos educativos. El que sabe jugar ese juego del avioncito para llevar cada uno a la pista, se acuerda que salía el helicóptero, luego la avioneta, luego el avión más rápido, y teníamos que administrar el tráfico aéreo.

Quienes aprendían a jugar ese jueguito, ya saben por qué no se puede cerrar el Aeropuerto de la Ciudad de México o construirlo en otro lugar. Si tenemos la pista de Santa Lucía y tenemos otra pista abajo, muy rápidamente nos damos cuenta, con sólo bajar esa aplicación, que no podemos tener dos pistas, y que las pistas que en tierra se ven separadas, en el aire empieza a interrumpir el tráfico aéreo.

Y si tenemos muchos avioncitos que queremos llevar a la misma pista, la otra nos estorba, y acabamos generando un problema de tráfico aéreo, de ahí la importancia de los videojuegos.

Luego a los papás y a las mamás no nos gusta ver a los hijos clavados en el videojuego, pero hay algunos que son didácticos, hay algunos que fomentan la capacidad de resolver problemas, hay algunos que nos ayudan a entender por qué en la Ciudad de México sólo se podría construir aeropuerto donde lo estamos haciendo.

Con sólo manejar el transporte aéreo, con sólo manejar ese tráfico, nos damos cuenta de qué se puede hacer y de qué no se puede hacer.

Y hoy, los videojuegos implican muchas veces comunicación, nos ayudan a resolver conflictos, nos ayudan a desarrollar estrategia, nos ayudan, incluso, a estar comunicados. Por lo menos, eso es lo que me dicen mis hijos porque yo ya no le entiendo a ninguno de los videojuegos que juegan ellos.

Y en el último planteamiento, el planteamiento que tiene que ver, no ya con el dominó sino con la familia. Déjenme decirles una de las razones por las que estoy absolutamente seguro de que vamos a ganar.

El abuelo de mi abuelo se casó y tuvo diez hijos, el papá de mi abuelo se casó y tuvo 13 hijos, de mi papá son ocho hermanos. Nosotros ya solamente somos cuatro pero, con que voten los primos, ya vamos bastante bien adelantados.

Y si eso no fuera suficiente, la mamá de Juana tiene nueve hermanas y con su mamá son diez, el papá de Juana tiene nueve hermanos y con él son diez. Si, además de votar mis primos, votan los de ella, vamos a ganar en olas.

Nosotros en casa somos cuatro hermanos, yo soy el hermano mayor, tengo tres hermanos menores. De hecho, Magdalena, mi hija, fue la primera mujer en la casa en dos generaciones, en una familia que había conocido solamente hombres y yo diría, pero no se lo voy a decir a ella, y no se lo digan ustedes, eso explica por qué Magdalena es la consentida de la familia.

Y en la relación entre los hermanos mayores y los hermanos menores hay temas muy interesantes. El hermano mayor lo único que tiene que hacer para llamar la atención de sus papás es nacer, a partir de entonces el hermano mayor no tiene pierde; si camina es súper emocionante, las primeras palabras son bien estimulantes, los primeros pasos se guardan en la memoria, los álbumes están llenos de fotografías del hermano mayor.

Para que al hermano menor le hagan caso, tiene que ser simpático, dicharachero, agradable, flexible y revolucionario.

Y si hacemos el ejercicio, ¿quiénes de aquí son hermanos mayores? Serios, responsables, buenos maestros.

Y ¿quiénes acá son hermanos menores? Talentosos, revolucionarios, estimulantes, creativos y simpáticos.

Muchas gracias.

Segunda Ronda de Preguntas

Pregunta: José Antonio, nosotros los maestros tenemos un problema muy fuerte en las escuelas que tiene que ver con el bullying, que es un tipo de discriminación, un tipo de violencia que se genera en las escuelas. Pero, de todas formas, en la sociedad estamos plagados de ello.

De manera personal, ¿tú has sufrido, en alguna ocasión, algún tipo de bullying? ¿Cómo lo has enfrentado? ¿Y qué propones para poder generar una sociedad libre de discriminación y libre de violencia?

Pregunta: Soy Fernando Bonilla de Durango, saludos Pepe Meade.

José Antonio Meade Kuribreña: Oye, Aristóteles, se me hace que Durango está más entusiasmado que Jalisco.

Sí nos sacamos la espina, ¿eh?

Ya se prendió la Liga del Pacífico, ahora sí.

Pregunta: A Pepe Meade preguntarle, ahorita escuchamos sobre la familia, sobre los hermanos. Y hay una parte importante de la agenda económica, de desigualdad, que creo que le debemos mucho a las niñas y a los niños del país.

Me gustaría preguntar qué podemos hacer en ese punto muy importante, que es para todos nuestros hijos.

Pregunta: Buenos días, soy Karla de la Vega, turquesa de corazón. De Jalisco.

José Antonio Meade Kuribreña: ¿Cuántas más turquesas de corazón hay aquí?

Pregunta: Una pregunta, conociendo, o desde tu punto de vista, la pirámide poblacional se estrecha en la base, ¿cuál es tu papel ante los adultos mayores? ¿Y cómo le harías para que las personas mayores de 40 años pudieran conseguir un trabajo?

José Antonio Meade Kuribreña: El bullying es uno de los temas más importantes que enfrentamos como sociedad, y el bullying tiene consecuencias reales, tiene consecuencias en la autoestima. Pero tiene, sobre todo, consecuencia en la construcción de una cultura de derecho.

A mí me dio vitíligo pero ya más grande, yo no fui objeto de bullying por el vitíligo porque me dio a partir de los 27 años. Es una enfermedad donde el pigmento, en donde la propia reacción inmunológica se va comiendo el pigmento y pues va uno perdiendo uno algo de coloración. O sea que muy en el fondo yo era blanco, pues.

Se exacerba con el estrés, entonces cada vez que yo iba cambiando de chamba, cada vez que me volvían a hacer secretario de Hacienda, le dábamos una escaladita ahí al tema del vitíligo.

Pero el bullying en la escuela, el bullying entre los adolescentes, el bullying, incluso, entre la política, la violencia política, tiene una raíz en la cultura del respeto que empieza en el hogar, tiene una raíz en la cultura del respeto que tenemos que establecer en las escuelas.

Cuando vemos diferentes fenómenos de violencia, cada uno de ellos tiene una explicación distinta, y cada una de ellas tenemos que entenderla. Tenemos que entender, por ejemplo, la delincuencia organizada, tenemos que entender por qué se nos movió del norte hacia el pacífico, tenemos que entender las rivalidades entre bandas delincuenciales, el impacto de las armas, el impacto del dinero.

Pero atrás de muchos fenómenos de violencia, empezando por el feminicidio, lo que hay es una raíz que tiene que ver con la ausencia de cultura de respeto en el hogar.

Ese es uno de los elementos en donde la intervención y la solución nos van a tomar más tiempo, porque tenemos que empezar, primero, reconociendo que, como padres de familia, en el hogar, tiene que haber una cultura de valores y de respeto; que, como padres de familia y como maestros, tenemos que cuidar que hay una cultura de respeto absoluto en el salón de clases; que luego ya como jefes, como trabajadores, tenemos que cuidar que haya una cultura de absoluto respeto en el trabajo.

Y esa cultura de respeto que pasa por combatir el bullying, que pasa, ahora que hablamos de videojuegos, por combatirlo, incluso en su expresión electrónica, es especialmente relevante.

Si nosotros queremos construir un entorno seguro y libre de violencia, tenemos que empezar construyéndolo en la casa y en la escuela. Y eso quiere decir que tenemos que enfrentar el problema del bullying como un problema serio, como un tema que no es anecdótico, como un tema que lesiona, como un tema que genera y auspicia violencia.

Y tenemos que ser, en consecuencia, muy cuidadosos de que el bullying no esté presente ni en lo digital ni en las escuelas ni en las casas, porque explica un germen de violencia en la pérdida del valor fundamental del respeto. Es muy importante que lo intentemos y que lo tratemos de manera clara y contundente.

El tema de la niñez y la pobreza. Decíamos, en algunos de los espacios que hemos tenido oportunidad de diálogo, que México sí puede aspirar a tener una generación de niños que nazcan lejos de la pobreza extrema.

Y la intuición es la siguiente: en México quien tiene pobreza extrema, en México quien sufre la pobreza extrema, tiene dos características: la primera de ellas, tiene un ingreso por debajo de la línea de bienestar mínima. Eso quiere decir que no tiene suficiente dinero para comprar una canasta básica alimentaria, pero tiene una característica adicional, tiene tres carencias o más.

Se necesitan las dos cosas para estar considerado como pobre extremo en México, se necesita tener menos dinero de lo indispensable para comprar esta canasta básica, y se necesita que estén ausentes tres de los siguientes derechos: educación, vivienda, por vivienda tendríamos materiales firmes, piso, muro, techo y que no tengamos condiciones de hacinamiento, se entiende que tengamos servicios a la vivienda: agua, luz y drenaje, se entiende que tengamos educación, se entiende que tengamos salud y se entiende que tengamos seguridad social.

¿Cuál es el planteamiento que hago de la niñez? Es un planteamiento enteramente factible, es un planteamiento que podemos instrumentar con una política pública bien focalizada. Y aquí pongo de relieve “bien focalizada”. La política pública y la pobreza no es entregar dinero, no es una renta básica, no es de darles a todos algo de dinero, es de resolver los problemas estructurales, es voltear a ver la vivienda y sus servicios, la salud y la seguridad social, enfrentar el reto nutricional.

Es perfectamente factible que cada niño que nazca en México a partir de hoy, seamos capaces de hacer un trabajo con los estados, con los municipios, para que quede en un entorno distinto.

Aquí lo hicimos en Jalisco. Jalisco en 2012, y yo creo que es algo que hay que reconocerle al gobernador Sandoval, Jalisco en 2012 tenía 440 mil jaliscienses que vivían el dolor de la pobreza extrema. Jalisco, este año que terminó, en 2016 cuando se volvió a hacer la evaluación, tenía 100 mil.

Eso quiere decir que en cuatro años de trabajo focalizado, 300 mil jaliscienses abandonaron la condición de pobreza extrema. Es algo que se puede hacer, que implica focalizar, que implica una política pública que corrija esos elementos estructurales.

Si en México nos levantamos buscando leña, si en México nos levantamos yendo por agua a un pozo, si en México cuando nos enfermamos no tenemos quién nos atienda, ese mexicano está condenado a tener una vida en pobreza. En cambio, si resolvemos ese problema desde la niñez, vamos a ser capaces de cambiar el entorno hacia adelante.

Qué implica, implica que el Fondo de Aportación de Infraestructura Social priorice la condición del recién nacido, que se haga una revisión en cada casa de quien está naciendo para empezar a corregir el flujo y que veamos que en esa casa esté presente lo que aquí acabamos de comentar, que nos demos cuenta si en la casa faltan servicios, y si hacen falta servicios, que los llevemos.

Que nos demos cuenta si en esa casa falta un cuarto adicional para combatir el hacinamiento y así combatir la violencia. Que nos demos cuenta si en esa casa esa familia está dada de alta en el Seguro Popular.

Que nos demos cuenta si en esa casa y para esa familia está cerca un espacio de educación para que podamos atender desde el preescolar, desde los tres años, y si no está cerca el espacio preescolar, que esté cerca la estancia o que esté cerca la guardería.

Que desde el principio revisemos peso, medida y talla de los niños que están naciendo, para que tengamos las intervenciones nutricionales que hagan falta para resolver los problemas de fondo. Que nos demos cuenta, también, si hay esos elementos, y si no, qué es lo que tenemos que hacer para resolverlos.

Se puede que construyamos un entorno en donde los mexicanos que nacen encuentren estos espacios de carencia resueltos, que sepa, cualquier familia en México, que la educación va a estar presente. Lo hicimos ya.

¿Quiénes acá son o están cerca de maestros de educación básica? O sea, podemos casi hasta hacer la ola.

Bueno, si logramos universalizar la educación básica en el país, podemos lograr universalizar la educación preescolar en el país. Y con eso asegurarnos de que esa carencia está ausente.

Si nosotros logramos ya electrificar prácticamente el 100 por ciento del país, podemos asegurarnos en una generación que no falte en ninguna vivienda, agua, luz y drenaje. Y con eso aseguramos ya que dos de las seis carencias, estén ausentes.

Con los fondos que hoy dedicamos a la infraestructura social, podemos asegurarnos que ningún mexicano nazca en una casa que tenga piso de tierra, en una casa que no tenga los materiales adecuados y con la firmeza suficiente para propiciar un buen espacio de alimento y de refugio. Que tengamos piso, muro y techo firme, y que tengamos el cuarto adicional para evitar el hacinamiento.

Esos tres elementos, por lo menos, los podemos resolver en esta generación, y con esto asegurar que ningún mexicano nazca en pobreza extrema.

Si, además, focalizamos los esfuerzos para que estemos ciertos de tener una intervención nutricional temprana, ahí va ya la cuarta carencia; si nos aseguramos que con el acta de nacimiento llegue el Seguro Popular, ahí va ya la quinta carencia.

Esto es, es perfectamente factible que nosotros tengamos un México en donde estas cinco carencias estén perfecta y universalmente resueltas.

Y si nosotros trabajamos con Nayarit, con Durango, con Baja California, con Baja California Sur y con Jalisco, podemos asegurarnos que en la siguiente generación, por lo menos, estas cinco carencias estén ausentes de la vida de cualquier gente que nazca en México.

Y si corregimos estas cinco carencias y aseguramos, para cada una de ellas, acceso universal, nadie en México nacerá enfrentando pobreza extrema.

El último planteamiento, primero preocupa de manera sustancial, yo vi cómo Luis se agobió cuando definimos adulto mayor como alguien que tiene más de 40 años.

¿Cuántos adultos mayores habremos aquí que tengamos más de 40 años?

¿Cuántos jóvenes que tengas menos de 40 años?

Pues preocúpense si ya van a cumplir 40.

Exactamente la misma definición que hicimos para los niños tenemos que hacerla para los adultos. Cuando en México hablamos de acceso a los derechos, hablamos de que este acceso tiene que ser para todos, para los niños, para las mujeres, para los indígenas, para los hombres, para los adultos mayores.

Y eso implica una política pública mucho más agresiva de la que hemos seguido a la fecha, una política pública que reconozca que el adulto mayor tiene necesidades de salud diferentes, una política que reconozca que para el adulto mayor el piso, muro y el techo firme no son suficientes para ser compatible a los retos de discapacidad que acompañan el envejecimiento natural.

Una política pública que reconozca y que aproveche el talento del adulto mayor con un empleo bien remunerado y con la posibilidad de que esa experiencia de vida siga siendo, no solamente aprovechada sino que inspire a otros que no han tenido esa experiencia.

Eso es, en México lo que tenemos que lograr es plenitud en la inclusión, y plenitud en la inclusión implica que definamos la política pública en defensoría de cada grupo, que convirtamos al INAPAM en una instancia que pelee por los derechos de los adultos mayores, que pelee por definir, qué son los servicios que el adulto mayor requiere en su hogar.

Así como nos hemos preocupado por tener una generación de estancias y de guarderías, nos vamos a tener que preocupar por tener una generación de casas de día que le den esparcimiento y que le permitan aprovechar de manera puntual al adulto mayor las muchas capacidades que todavía tiene.

México no se puede dar el lujo de desperdiciar el talento de sus adultos mayores y la preocupación de inclusión tiene que estar al centro de la agenda que construyamos con ellos.

Muchas gracias.

Tercera Ronda de Preguntas

Pregunta: Mi nombre es José Alberto del estado de Nayarit. ¡Arriba Nayarit! ¡Bravo!

Pepe, una pregunta, y algo que como joven me preocupa, es sobre el cambio climático. Hoy en día hay políticos que asumen, que no le dan la importancia al cambio climático. Y hay quienes realmente sí lo asumen con responsabilidad y de alguna manera toman acuerdos a nivel internacional. Me gustaría saber, como joven, ¿en dónde te ubicas?

Así como también sobre el desarrollo sustentable, ¿cuál es tu propuesta?

Y, por cierto, nos gustaría saber lo que hablaste con el Nobel Mario Molina.

Gracias.

Pregunta: María Luisa Gutiérrez de Baja California.

Hay demasiadas noticias falsas en este momento y una enorme falta de credibilidad en las instituciones. Y en mucho se le echa la culpa a las redes sociales, Facebook y Twitter, y me gustaría saber qué opinas de las redes sociales en este sentido.

Gracias.

Pregunta: Muy buenos días, vengo representando al corazón turquesa de la mujer sinaloense. ¡Arriba Sinaloa! ¡Sinaloa con Pepe Meade!

En reciente spot de Nueva Alianza, en donde sale usted con varios niños, en donde se le siembra la esperanza, la ilusión de seguirse preparando, de seguir soñando, de tener la esperanza, ¿qué opina usted de esos empleos que aún no se han realizado, que aún no se han concretado? Pero que están en la mente de muchos niños que ya nacieron con un chip integrado.

Y, ¿qué opina usted precisamente de la robótica, de la inteligencia, de la innovación? ¿Qué impacto tendría para el mercado nacional e internacional? E, igualmente, recordando que la India le ha apostado a la innovación, ha sido un nicho informático.

Y, por supuesto, ¿qué nos espera si México también tiene una apuesta hacia la tecnología, la innovación y la ciencia?

Muchas gracias.

José Antonio Meade Kuribreña: Hay que reconocer que hay presencia de los tomateros hoy acá, ¿eh?

El cambio climático es una agenda absolutamente fundamental por varias razones. El cambio climático implica tres elementos en la agenda que hay que reconocer y que hay que enfrentar.

Un primer elemento en la agenda tiene que ver con las consecuencias del cambio climático. Sin ninguna ambigüedad el clima está cambiando, y eso para México que tiende a ubicarse probablemente como uno de los países del mundo que más ha sido afectado por el cambio climático.

Hemos visto como nunca fenómenos climáticos extremos. Hemos tenido años en donde hemos sufrido las peores inundaciones y las peores sequías al mismo tiempo.

Los de Durango que están aquí. ¿Cómo nos fue de sequía hace cinco, seis años? Fue una sequía crónica, brutalmente severa por su impacto. ¿Y cómo nos fue, por ejemplo, en Baja California Sur en la temporada de huracanes?

Bueno eso quiere decir que México tiene que prepararse para enfrentar las consecuencias del cambio climático, un cambio que va traer consigo consecuencias cada vez más severas en el clima.

Toda nuestra infraestructura, en consecuencia, tiene que diseñarse pensando en que vamos a ver cada vez más de esos fenómenos climáticos y que la infraestructura tiene que generar capacidad de blindaje (inaudible) y consecuencias. Ese es un elemento en la agenda.

Un segundo elemento en la agenda tiene que ver con qué hacer para combatir el cambio climático. Se estima que en el centro del cambio climático está el calentamiento global, y que en el centro del calentamiento global está la actividad humana.

La pregunta es ¿qué tenemos que cambiar en nuestra actividad humana para reducir la probabilidad de que se dé este cambio en la temperatura? Que trae consigo estos fenómenos climáticos adversos.

Y la pregunta parece bastante abstracta, la pregunta parece lejana, la pregunta parece académica, la pregunta parece acercarse más a relaciones exteriores que a un tema que nos importe hoy a los que estamos preocupados por sobrevivir el día a día; eso no es cierto.

Yo fui secretario de Energía y una de las agendas más fascinantes de la Secretaría de Energía era pensar cómo íbamos a consumir energía en el futuro, cómo íbamos a incorporar a nuestra matriz energética energía renovable, y cómo la energía que se generara, renovable o no, iba a ser aprovechada.

El cambio climático implica que pensemos cómo debían ser nuestras ciudades, que pensemos cómo deberíamos de construir nuestras viviendas, que pensemos cómo deberíamos de iluminar el hogar y nuestras calles, que pensemos cómo deberíamos de interactuar en el transporte público.

Niño: Yo soy un niño

José Antonio Meade Kuribreña: Oye, yo soy tu amigo, pero tú nos dices qué videojuego te gusta.

Niño: El Wii.

José Antonio Meade Kuribreña: ¿Cuál?

Niño: El de raqueta.

José Antonio Meade Kuribreña: ¿El de la cuál? ¡Ah, el de la raqueta! Ah, pues me da mucho gusto.

La agenda de cambio climático implica pensar en él, la agenda de cambio climático implica pensar cómo queremos que se construya su casa, con qué materiales, de qué manera, si la vamos o no a insular, si vamos a poner ventanas y de qué tamaño, de qué material vamos a construir nuestros vidrios, cómo le vamos a hacer para que la vivienda se comunique con el lugar de trabajo, cómo vamos a ver densidad a nuestro entramado urbano para que la casa esté cerca del trabajo.

Eso implica la agenda de cambio climático y es una agenda vigente hoy, es una agenda que genera empleos, y es una agenda que implica superar retos de pobreza, por ejemplo, y de manera muy concreta, en México, hoy, en México, hay 20 millones de personas que viven en casas que queman leña para calentar el (inaudible) para cocinar. 20 millones de familias están hoy cocinando con leña en el país.

11 mil mujeres mueren todos los años de un problema pulmonar, de enfisema pulmonar; de esas 11 mil muertes, 4 mil 500 tienen que ver con quemar leña. 4 mil 500 mujeres mueren en México hoy como consecuencia de que están cocinando con leña en su hogar. Eso es cambio climático.

Si nosotros logramos ampliar el acceso a una matriz energética limpia en el hogar, al Gas LP, o al gas natural, a la electricidad como principal insumo para efectos, incluso, de una labor como la cocina, vamos a combatir el cambio climático y vamos a combatir la pobreza.

En un tema que es muy vigente en Jalisco, en Guanajuato, en Sonora. En Sonora el 92 por ciento del agua se utiliza para la agricultura y el 30 por ciento de todos los alimentos que se generan en Sonora, se desperdician.

Eso quiere decir que en México estamos pagando 30 por ciento más de precio sobre los alimentos, con cargo a lo que se desperdicia y que 21 por ciento de toda el agua que se consume en el país, se está utilizando para producir un alimento que nadie se va a comer. Eso es cambio climático.

Y eso implica hoy una agenda que nos debe de llevar a combatir el desperdicio, acercar al productor y al consumidor, cambiar la forma como calentamos el hogar y erradicar la leña. Esto es, el cambio climático es una de las agendas más relevantes que tenemos en el corto plazo en el país.

No es un tema solamente de un acuerdo internacional, no es un tema que esté en la academia, es un tema que cambia la vida del mexicano hoy y que tenemos de enfrentar de manera distinta.

Y que gente como Mario Molina nos da la esperanza de hacerlo. Parte de lo que detecta Mario Molina, es que muchos de estos gases contaminantes generaban un hoyo en la atmósfera, y Mario Molina y su investigación fueron capaces de poner de acuerdo al mundo para cambiar la forma como se generaban esos gases y evitar, así, que la atmósfera se siguiera erosionando.

Hay confianza, en consecuencia, de que el mundo puede ponerse de acuerdo y hacer cosas buenas para que lo que crezcamos hoy no sea en detrimento del crecimiento que va a tener mi nuevo amigo.

Pero más allá de ese acuerdo internacional, el cambio climático, su impacto y tener una estrategia que combata pobreza, por la vía de ser armónico con el medio ambiente, es algo que, sin duda, tenemos que lograr.

El tema de redes nos ha movido a un mundo que era prácticamente imposible de imaginar: la cantidad de información, la manera que tenemos de comunicarnos, lo que hoy se puede hacer con un teléfono inteligente, en términos de educación, de salud, de información que sea relevante, es muy impresionante.

Como también lo es la cantidad de desinformación que tenemos en las redes. Las redes implican hoy la gran oportunidad de comunicarnos, pero el gran reto es el comunicarnos bien, el gran reto de distinguir información de desinformación, el gran reto de distinguir lo que nos es útil y nos ayuda, de lo que solamente contamina y genera ruido.

Pero esa distinción va a ser complicada, es una distinción que tenemos que lograr en el respeto, es una distinción que tenemos que lograr sin censura, es una distinción que tenemos que lograr por la vía de la educación.

Tenemos que incorporar en nuestros programas elementos que hoy permitan reconocer que en las redes se nos abre un universo que nos tiene hoy a la mano de cualquier dato, el más remoto inclusive, pero también reconocer que en las redes hay elementos que nos van a plantear el reto de darle instrumentos al mexicano, desde la escuela, para empezar a distinguir y aprovechar las redes para bien, sin caer en los espacios de desinformación y de bullying electrónico que las redes a veces implican.

Es un mundo maravilloso el que nos permiten las redes, es un mundo maravilloso el que nos permite la tecnología y en muy pocos lugares se puede hablar de eso con cargo al planteamiento de cómo estamos modificando los negocios y el entorno que aquí en Jalisco, que aquí en Guadalajara.

La gran apuesta que se ha hecho en Jalisco es convertirlo en un centro de innovación en materia tecnológica. Y eso se construye, para que seamos exitosos en materia de tecnología tenemos que construir un marco en donde los jóvenes se sientan entusiasmados, en donde tengan acceso al internet, en donde tengan acceso a concursar, a platicar y a dialogar con otros jóvenes.

En los Campus Party que se hacen aquí en Jalisco, ¿más o menos cuantos jóvenes vienen?

25 mil jóvenes, albergados, por cierto, todos en tiendas de campaña aquí, aquí en este Centro de Convenciones.

Ese contacto entre jóvenes, que se sientan hablar de tecnología, que se sientan a ver cómo la tecnología puede enfrentar retos.

En la penúltima edición de ese Campus Party, el reto que les planteamos a los jóvenes, fue el reto de la pobreza. Hicimos series de Hackaton, que se llamaban, para ver cómo los jóvenes encontraban formas en cómo la tecnología pudieran a ayudarnos a enfrentar el reto de pobreza.

Es impresionante el universo que se nos abre en términos que hoy la tecnología nos permite, pero es impresionante también lo que tenemos que hacer para estar preparados.

Decía nuestra amiga de Sinaloa, y decía bien, los niños ya nacen con ese chip, los jóvenes hoy tienen ya esa inquietud. Nuestro reto es darles ese mismo chip a los adultos y que esta tecnología, que hoy abre nuevos universos, no implique para el adulto la imposibilidad aprovecharlas.

Eso quiere decir que la capacitación no puede terminar en la escuela, que el reentrenamiento tiene que ser un ejercicio que hagamos todos los días.

Si nosotros no le damos, a quienes ya terminaron su ciclo escolar, los elementos para aprovechar ese nuevo mundo, este mundo de la robótica, de la inteligencia artificial, este nuevo mundo que hoy le permita al joven ser su propio jefe y transformar su realidad, va a ser un mundo que distinga, que aliene a esos adultos, por los que nos preocupábamos en el bloque anterior, sino le damos la capacitación que le permita a enfrentar las nuevas oportunidades que ese mundo ofrece y que no corramos el riesgo de que lo dejemos fuera.

Si lo dejamos fuera por falta de capacitación, vamos a estar profundizando el reto de pobreza y el reto que enfrenta el adulto mayor. Si, por el contrario, lo incluimos, habrá de ser un nuevo agente de cambio que en mucho le ayude al país a ser cada vez mejor.

Muchas gracias.

Cuarta Ronda de Preguntas

Pregunta: Muy buenos días. Miguel Millán de Alianza Joven Sinaloa. ¡Sinaloa!

Es un placer estar aquí, de frente con el presidente, de frente con mi precandidato. Y a nombre de mi presidente, de mis líderes estatales, de frente y mirándole a los ojos y con el corazón turquesa en la mano le digo que no vamos a descansar hasta que Pepe Meade sea el próximo Presidente de la República.

¡Vamos, Nueva Alianza!

Pepe, sabemos que le apuestas a la educación como eje rector para combatir y transformar el país, combatir la corrupción, la falta de oportunidades. Y mi pregunta va en ese sentido, ¿cómo puedes garantizar la estabilidad laboral de los maestros para el desarrollo profesional y la transformación de México?

Pregunta: Muy buenas tardes a todos, con el gusto de saludarlos, Carlos Sosa Castañeda del estado de Sonora.

Pepe, Sonora te saluda y te respalda.

De ciudadano a ciudadano, Pepe Meade, cuando usted sea presidente, ¿cómo va a integrar su gabinete?

Sabemos que Fox en el 2000 buscó y realizó un trabajo con cazatalentos. En el caso de Calderón y Peña Nieto, ellos lo que hicieron fue privilegiar la confianza, la amistad, el compañerismo para integrar su gabinete.

Cuando Pepe Meade sea nuestro presidente turquesa, ¿cómo va integrar ese gabinete? ¿Cómo va seleccionar a las mujeres y los hombres para su equipo? Y por supuesto, me interesa mucho, como joven, saber si nos tiene contemplada a la participación de la juventud en los gabinetes.

Gracias.

Pregunta: Muy buenos días a todos. Víctor Hugo García, orgullosamente de Durango, orgullosamente profesor y orgullosamente activista de Nueva Alianza.

Pepe Meade, no se nos olvida que eres el único precandidato ciudadano sin militancia partidista. Pepe Meade, de ciudadano a ciudadano, ¿por qué te gusta Nueva Alianza? ¿Por qué quieres ser nuestro candidato? Pero, sobre todo, ¿qué harás a favor del magisterio nacional? Gracias.

José Antonio Meade Kuribreña: Cada pregunta que se me hizo el día de hoy tenía como una vertiente importante el tema de la educación.

La educación es la columna vertebral que le da al país un horizonte diferente de desarrollo, y en la educación el elemento más importante es el maestro.

Si nosotros revisamos cualquier modelo educativo en el mundo, la educación implica varios elementos, implica tecnología, implica que tengamos buenas instalaciones, implica que acompañemos a la educación de otros elementos, de transporte público, de seguridad, de becas, de alimentación.

Implica que tengamos buen material didáctico, implica que tengamos espacios de capacitación pertinentes y vigentes, pero al final del día, sin un buen maestro, ninguno de esos esfuerzos hace sentido. Y en cambio, una buena maestra y un buen maestro es capaz de sufrir cualquiera de esas deficiencias.

Uno puede tener la mejor tecnología, uno puede tener los mejores instrumentos, uno puede tener el mejor entorno, pero si no tiene una buena maestra, con vocación y con emoción enfrente de los niños, ninguna política educativa funciona.

¿Qué tenemos que hacer? Tenemos, en materia educativa, que reconocer su importancia, y reconocer una importancia cada vez mayor en temas que ya hemos venido enfrentando.

México empezó siendo un país que combatía el analfabetismo, pronto se planteó como reto dar cobertura universal en preescolar. Hoy nos planteamos como reto tener cobertura universal en la preparatoria.

Ese es el gran parteaguas que tenemos que alcanzar en México. Si nosotros aseguramos que México sea un país en donde las niñas y los niños terminen su ciclo de preparatoria, México va a ser un país diferente y podrá ser un país que ambicione a que tengamos universalidad también en educación superior.

En estos espacios de diálogo, de lo más gratificante ha sido platicar con rectores, platicar con quienes son responsables de la educación superior. Y encontrar lo que están haciendo, con quién están hablando, de qué temas, de la robótica, de la inteligencia artificial.

Hoy en Sonora, justamente en Sonora, se habla de cómo y bajo qué entorno podría colonizarse Marte. Y en la Reserva del Pinacate se hacen estudios entre Sonora y Arizona, justamente para evaluar las características que podría tener una misión de ese tipo.

De ese es el tamaño de nuestra misión, de ese es el tamaño de lo que podemos hacer en un México en donde los mexicanos son tan buenos como el mejor en un mal día, y en un buen día mucho mejores que el mejor.

Pero eso pasa por esa política educativa que empieza en el preescolar, en donde pasamos de un año a dos obligatorios y en donde hoy tenemos un reto, y que termina en la educación superior.

Una educación superior en donde cada año bajemos los índices de deserción, una educación superior que acerque el transporte, que lo acerque de manera segura, que acerque las ventas, que mejore las instalaciones, que le dé esperanza a nuestros jóvenes de que ese camino de educación es lo que les va a permitir transformar su entorno y su vida.

Y en ese espacio, en ese análisis, podemos revisar cada una de las brechas que tenemos. Si nos faltan espacios en el preescolar, hay que trabajar para lograrlos, aprovechando estancias, aprovechando guarderías y aprovechando nuestras instalaciones físicas.

Si nos faltan instancias en la educación superior, hay que construirlas, sí estamos cortos en el transporte público, hay que buscar la manera de acercarlo. Y en un tema absolutamente fundamental, es un ámbito que hemos platicado en cada uno de estos foros, uno de los temas que tenemos que corregir es la brecha salarial.

La brecha salarial que hoy todavía existe entre los maestros mexicanos que tienen la mayor emoción y la mejor vocación, los maestros mexicanos que superan faltas en la infraestructura y faltas en equipamiento, los maestros mexicanos que inspiran a todas las generaciones. Esos maestros mexicanos merecen de su gobierno el mismo esfuerzo significativo y real que se les ha pedido o respondido con un esfuerzo significativo y real en sus percepciones.

Con un ingreso significativo y real en sus sueldos que permita cerrar la distancia entre estos maestros que son los mejores del mundo y los niveles de remuneración que vemos fuera.

Vamos, pues, por ese incremento significativo y real de los sueldos base de los maestros y de las maestras mexicanas.

Muchas gracias a Nueva Alianza por este ejercicio extraordinario.

Gracias a esta Circunscripción del Pacífico.

Gracias a Baja California, gracias a Baja California Sur, a Sinaloa, a Sonora, a Durango, a Nayarit, a Jalisco.

Muchas gracias, Nueva Alianza. Muchas gracias por ese corazón turquesa que me hace suyo y con quien hoy estoy haciendo equipo. Muchas gracias.

Y muchas gracias a Juana por acompañarme.