Discursos

Diálogo del precandidato del PRI a la Presidencia de la República, José Antonio Meade Kuribreña, con la militancia del Partido Nueva Alianza

Pregunta: Muy buenos días José Antonio, muy buenos días presidente. Primero que nada, me presento, soy Zalia Gutiérrez, soy maestra, soy activista y soy orgullosamente colimense.

Me es grato estar aquí en este escenario, en esta participación, en este encuentro de ciudadano a ciudadano.

Tuve la oportunidad de escucharlo hablar la semana pasada con nuestros compañeros de la 4ta Circunscripción. La verdad es que me conmovió tanto escucharlo hablar al expresarse de su señora madre, como educadora, como maestra.

A mí me gustaría que nos compartiera cómo fue, José Antonio, crecer en un hogar con una madre educadora. Muchas gracias.

Pregunta: Muy buenos días, José Antonio. Agradezco este espacio para conocer un poco más de tu persona.

Nuestro presidente Luis Castro nos ha comentado que eres un gran lector, por lo que ahí vienen mis inquietudes. Al igual que tú a mí también me gusta la lectura, es por ello que quisiera saber ¿qué leías tú cuando eras joven? Yo soy un joven maestro del estado de Colima y me gustaría conocerlo.

¿Qué libros recuerdas? Y de estos libros, ¿cuál ha sido el que más te ha gustado? Porque yo reconozco la importancia de la lectura, ya que al leer se activan los procesos cognitivos que enriquecen nuestra mente.

Es por ello que yo quisiera conocer qué es lo que lee el futuro presidente de nuestro país. Muchas gracias.

Pregunta: Pepe Meade, bienvenido a esta 5ta Circunscripción, qué gusto poderte saludar de manera personal.

Tu servidor, Irineo Heredia, es un orgulloso maestro jubilado del estado de Colima, del bellísimo estado de Colima, sin menospreciar a los hermanos estados de la Circunscripción.

Los hermanos, Pepe Meade, mexicanos, los colimenses y, por supuesto tu servidor, estamos muy atentos de escucharte. Nos interesa saber qué piensas y cómo piensas de cada uno de los tantos asuntos que tienen que ver con el país y con este gremio.

En ese sentido, te pediría nos hagas favor de platicarnos acerca de tus maestras y de tus maestros. Dinos, Pepe Meade, qué recuerdas, a quién recuerdas, en especial de estas personas a quienes les debes tu formación.

Gracias.

José Antonio Meade Kuribreña: Muchas gracias, muy buenos días.

Estoy muy contento de este ejercicio, estoy muy contento de estar con ustedes en Hidalgo, en esta circunscripción.

La verdad es que no me quedó claro quién estaba más entusiasmado el día de hoy. Tengo duda de si era Colima, o Michoacán, o el Estado de México, o Hidalgo. Pero en la duda me quedó claro que los que estaban más entusiasmados eran los de Nueva Alianza.

No le vamos a preguntar al gobernador Omar Fayad que nos diga él en su carácter de experto cuál de los estados era el más entusiasmado hoy en la mañana porque percibimos que estaría más sesgado hacia Hidalgo.

Me da mucho gusto, y le agradezco mucho a Luis Castro estar aquí.

¿Quién vio ayer Las Mangas del Chaleco? ¿No vieron Las Mangas del Chaleco? ¿No vieron quién era lo más bonito que había pasado por la Secretaría de Gobernación? ¿Quién era? El presidente Luis Castro, a quien le damos hoy aquí un aplauso muy cariñoso.

Mi mamá fue educadora, empezó a estudiar la carrera de educación especial después de haber tenido cuatro hijos, ya habíamos nacido los cuatro. Juan Pedro, mi hermano el más chico, usaba todavía pañales cuando empezó la carrera.

Y muchos de ustedes que han tenido esa experiencia saben lo difícil que es estudiar, estudiar y, además, tener en casa a cuatro hijos, a cuatro hijos hombres. Según reportaba entonces mi mamá, ninguno de los cuatro bien portados y eso implicaba un reto por sí mismo.

Estudió en la Universidad de las Américas, en esa época la primera universidad que tenía una especialidad en educación especial, la de ella fue en retos auditivos, en quienes tenían necesidad de educación especial por tener o por vivir con una discapacidad auditiva.

La tesis de mi mamá fue justamente en la necesidad de que en las escuelas hubiera una unidad especialmente encargada en hacerse responsable de la inclusión para que todas y todos los mexicanos pudieran tener un espacio de educación, de calidad, sin importar cuáles eran los retos y cuáles eran sus dificultades.

Una tesis que, en ese entonces, se escuchaba de vanguardia, y hoy un derecho sentido que tenemos que hacer vigente.

La educación en México tiene que ser una educación incluyente, en nuestras escuelas tienen que encontrar espacios todos y tenemos que hacer un esfuerzo para que, desde la infraestructura hasta la capacitación de los maestros permita efectivamente esa inclusión por la que entonces gente como mi mamá peleó y propugnó.

Hoy un espacio cada vez más vigente, pero un reto, sin ninguna duda, importante.

Y una madre educadora se impone y empieza desde el hogar, educa todos los días con amor y con pasión. Y nos fue dejando varias lecciones, la más importante, la que a mí más me marcó: mi mamá siempre nos dijo que lo más que podía pasar en que nos dijeran que no, que saliéramos y preguntáramos y que, al preguntar y manejar las tensiones, nos íbamos a encontrar con muchos más “sí” que “no”. Nos íbamos a encontrar con muchos más “sí se puede”, que “no se puede”.

Y hoy que recuerdo ese consejo de mi mamá, les pregunto a ustedes: ¿Sí se puede? ¿Van a haber más sí que no?

No cabe duda que mi mamá cuando escuche esto se va a sentir reivindicada y, yo espero también, orgullosa de que haya yo seguido su consejo y que hoy esté, como entonces, pidiendo apoyo, preguntando si sí y no conformándome con el no.

Y en ese empeño, estar hoy cerca y pidiendo el sí a Nueva Alianza me llena de orgullo y de satisfacción.

En este repaso que se le pide que haga de los maestros o las maestras que más le marcaron, pasa, seguramente como a todos ustedes, que tienen en mente uno o dos que fueron especiales, tienen en mente una materia por la que un maestro les despertó interés, tienen pendiente una vocación que seguramente tiene a muchos de ustedes aquí.

Ser maestro no es una profesión, ser maestro es una vocación de vida. Y los más probable es que muchos quienes aquí están, están aquí porque a su vez los inspiró otro maestro a seguir su ejemplo, a seguir su empeño y a poder, por esta vía, satisfacer esa vocación.

En mi caso también fueron muchos, en algunos casos maestros y en otros casos quienes dirigían e integraban la plantilla de esos maestros.

En la escuela que estudié llamaba ciertamente la atención la directora de la escuela, la directora que tenía como función integrar el elenco de maestros, construir de la mano de las autoridades administrativas un currículum, buscar en México y el mundo los mejores elementos de aprendizaje, a los mejores maestros, los mejores materiales didácticos.

Si tiene uno un maestro a quién agradecer, las más de las veces es porque tiene uno un director con quien esos maestros hicieron equipo. Y yo en ese papel recuerdo, y recuerdo con cariño, a Tere Carrera quien fuera directora de mi escuela.

Y como ella recuerdo y hoy reconozco a muchos de quienes tienen esa labor, que son a su vez a quienes inspiran a los maestros, quienes con ellos hacen equipo, quienes buscan que no falte en la escuela lo necesario para que esos maestros puedan inspirar y puedan abrirles espacios en la imaginación de muchos de sus estudiantes, recuerdo en preparatoria a quien me dio clases de Derecho. En esa época y hoy se elegían por ramas en la preparatoria y quienes estábamos en el CCH.

A mí me tocó la rama que implicaba estudios de Derecho, y Juan Carlos Rebolledo marcó en mucho mi definición por el Derecho como un instrumento para cambiar vidas.

Recuerdo a quien me enseñó a sumar, a restar, a dividir, a multiplicar, a Martina García Franco. Y hoy en política debo de reconocer que, de eso que me enseñó, me quedo con la suma y con la multiplicación, hoy sin duda mucho más útil que la resta y que la división.

Y había maestros que nos enseñaban a respetarlos por su conocimiento, por el dominio de la materia y a mí me tocó tanto en economía como en derecho maestros espectaculares por lo que conocían y por lo que transmitían.

También me tocaron maestros espectaculares por lo que hacían, no necesariamente el manejo técnico, no necesariamente su calidad docente, pero sí en lo que se habían desempeñado que nos movía a pensar que la vocación que estábamos escogiendo era la correcta.

A mí en el ITAM me dio clases Arturo Fernández. Arturo Fernández me dio clases de Economía VI. Uno en Economía VI, entre otras muchas cosas, tenía que aprender a despejar, primero a construir, después a despejar la Ecuación de Slutsky, Arturo siempre decía que eso era pura intuición.

La verdad es que después de cuatro o cinco clases de intentarlo, ni él ni nosotros sabíamos cómo despejar la Ecuación de Slutsky, pero Arturo encabezaba entonces la unidad de regulación económica y lo que estaba haciendo por el país, por la vía de la desregulación, nos motivaba a nosotros, estudiantes de Economía, a saber que no importando si podíamos o no despejar esa ecuación queríamos, por la vía de la economía, transformar a México como veíamos a él transformarlo.

Esos maestros nos inspiraban por lo que nos enseñaron, pero nos inspiraban también, como muchos de ustedes, por su ejemplo de vida, por el ejemplo que nos daban en el salón de clases, pero por el ejemplo que nos daban fuera del salón de clases, en términos de lo que hacían de cómo transformar su comunidad. Y hoy de cómo participan más allá de la docencia, muchos, para, por la vía política, transformar su comunidad por municipios, estado y su país.

Y tiene razón Luis, ya en esta etapa cuando nos juntamos a platicar de esta posibilidad, cuando nos acercamos a conversar sobre cómo podríamos hacer juntos equipo Nueva Alianza y yo, cómo podríamos participar en este diálogo de ciudadano a ciudadano, escogió que lo hiciéramos en una librería. Ahí rodeados de libros, rodeados de experiencias que en los libros encontramos y aprendemos, empezamos a trazar lo que hoy nos tiene aquí: la oportunidad de juntos empezar a escribir nuevos capítulos y nuestros propios libros en la historia de la trasformación del país.

De joven y de adulto efectivamente un lector voraz, un lector de absolutamente tolo lo que me pusieran en frente, desde las cosas más sublimes hasta las cosas más prosaicas, siempre una vida de lectura y siempre una vida de lectura que conectaban neuronas, conectaban experiencias y nos derivaban espacios de aprendizaje, desde la novela histórica hasta los clásicos de la literatura mexicana, pasando por la novelas de detectives que leía todo mundo proclive en esa edad.

En esa época, estando yo en preparatoria, nos tocó leer los clásicos, nos tocó leer, “El Llano en llamas”, “Pedro Páramo”, “La sombra del caudillo”, que nos inspiraban y nos hacían reconocer, desde el realismo mágico, la historia de nuestro país.

Nos tocó la serie de “Los Reyes Malditos”, que leíamos sobre la historia de Francia, nos tocaba leer sobre grandes descubrimientos, “El Nilo Azul”, que escribió Moorehead, sobre los orígenes de ese río.

Hoy sorprendería a cualquiera saber que se ocupaba de grandes aventureros para descubrir en dónde estaba el origen de un río y que no era suficiente con Google Maps para poderlo ubicar.

Un libro más reciente sobre la búsqueda en Honduras de una ciudad perdida y la tecnología que eso implicaba, “La ciudad perdida del dios Chango”, se llamaría el libro. Hablaba sobre la tecnología lidar: cómo desde el aire, con tecnología láser, podía uno detectar estructuras que subyacían a pocos metros de la superficie terrestre.

Ese libro puso a Pemex a buscar esa tecnología, para detectar los ductos, al amparo de los cuales se robaba hidrocarburos por los huachicoleros.

Eso quiere decir que no importa cuál sea la conexión, hay un aprendizaje de vida y de memoria.

Hoy fanático yo de Harry Potter. Entonces en la prepa, de hecho en la secundaria, fanático de Lloyd Alexander y “Las Crónicas de Prydain”, encontrando desde la ficción hasta la historia, desde la biografía hasta los libros técnicos, espacios en los libros de convivencia, de aprendizaje, de la capacidad de construir, de la capacidad de tener hoy con quién hablar con nuestros hijos.

Y en cada una de esas experiencias de un buen libro, no solamente la oportunidad de una conversación sabrosa alrededor de su contenido, sino la posibilidad de un ejemplo que sigue vigente, en la experiencia de alguien que lo testimonió con la calidad de su escritura.

Muchas gracias por las preguntas.

Segundo bloque

Pregunta: Buenos días a todos. Pepe Meade, con el gusto de saludarte. Es un honor para mí poder compartir este diálogo de ciudadana a ciudadano.

Bueno, he visto que en esta precampaña has recorrido el país con nosotros en Guerrero, y ahora aquí en Hidalgo.

Yo quiero saber, ¿qué es lo que la gente te dice? ¿Qué propuestas te hace? ¿Qué es lo que te están pidiendo?

Para mí es muy importante esta parte porque, como activista de Nueva Alianza, vemos cómo la gente está enfadada.

¿Tú y tu equipo cómo hacen para procesar todo lo que escuchan? Y, a su vez, ¿cómo lo formulan para las propuestas de campaña? Muchas gracias.

Pregunta: Hola, ¡qué tal! Mi nombre es Ámbar Bejarano, soy originaria del Estado de México, docente por vocación y por profesión.

Pepe Meade, es un gusto poder estar aquí y me gustaría que nos dijeras a nosotros los jóvenes, precandidato, ¿cómo es que nosotros podemos enfrentar los retos que tenemos en la actualidad? ¿Cómo, nosotros como jóvenes, podemos empaparnos ante estas nuevas tecnologías? Que, a pesar de que están vigentes hoy, todavía nos enfrentamos a ciertos retos en cuanto a educación, en cuanto a empleo, en cuanto a esparcimiento.

Nosotros los jóvenes, Pepe Meade, queremos trabajar, queremos estudiar y queremos seguir comportándonos como jóvenes.

Gracias.

Pregunta: Hola, buenos días. Mi nombre es Víctor Trejo, soy representante popular de Nueva Alianza. Como muchos jóvenes, hemos encontrado en Nueva Alianza el camino para dignificar la política.

Yo quiero preguntarle a nombre de los jóvenes de la 5ta Circunscripción y a nombre de los jóvenes de Hidalgo, al futuro presidente de México, ¿qué propuestas tiene? ¿Qué propuestas de gobierno? ¿Cuál sería la política pública de su gobierno enfocada a los jóvenes?

Y, ¿cómo debemos transformar las propuestas de Pepe Meade a un lenguaje de jóvenes? Porque somos el grupo poblacional más grande que va a participar en las elecciones de este año.

Entonces, ¿cómo transformar tu propuesta en factor de convencimiento para los jóvenes? Y, ¿cuál sería la política de tu gobierno enfocada para nosotros?

José Antonio Meade Kuribreña: Muchas gracias.

Lo que plantea Diana me permite hacer varias reflexiones.

En estos encuentros con la gente, en esta salida a caminar y dialogar, lo primero que pasa no es lo que la gente pida; lo primero que pasa es que la gente ofrece. Y ofrece en varios sentidos: ofrece entusiasmo, ofrece liderazgo, ofrece ideas y ofrece propuestas. También plantea lo que le duele, lo que le lastima, lo que quisiera ver diferente.

Pero si yo dijera lo primero que me dicen cuando nos encontramos y nos saludamos, es: ¡Ánimo! ¡Vamos a ganar!

Y ésta es una reflexión de esperanza, de confianza, de entusiasmo que, sin ninguna ambigüedad, contagia, estimula y nos hace sentir que este esfuerzo en el que estamos, es un esfuerzo de ánimo y es un esfuerzo en donde muchos ven reflejadas esperanzas y alternativas de futuro.

Lo segundo, ofrecen oraciones y buena vida, ofrecen deseos de que nos vaya bien. Y eso pone de relieve que este es un país generoso, que este es un país en donde lo primero que hacemos es poner por delante lo que necesitan los demás: sus emociones, sus anhelos, sus sueños.

Y que estamos siempre dispuestos a sumarnos a ser parte de una transformación que permita que quien tenemos cerca, viva mejor.

Ciertamente, los anhelos se pueden resumir en tres, que son las respuestas que se esperan de nosotros.

Lo primero que nos piden es seguridad. Lo primero que nos piden es la posibilidad de vivir tranquilos, de vivir en paz.

Lo primero que nos piden es que tengas certeza en el transporte público, que tengan certeza cuando caminan por su ciudad, que tengan la seguridad de que sus hijos van a estar bien en casa, que tengan la tranquilidad de que sus hijos y sus hijas van a estar bien en la escuela.

El primer reclamo, el principal reclamo, el reclamo más sentido es que quieren, y queremos todos, un México más seguro, un México en el que estemos tranquilos, y un México en el que estemos en paz.

Lo segundo, un México que genere empleos; seguridad y empleos. Queremos encontrar en México oportunidades para desarrollarlos, oportunidades para un empleo que nos dignifique. Oportunidades para un empleo que nos haga sentir que estamos cumpliendo con nuestra vocación, que nos estamos desarrollando haciendo lo que nos gusta, que nos estamos desarrollando haciendo aquello para lo que nos preparamos y donde encontramos sentido de vida.

Tercero, servicios. La gente quiere tranquilidad, quiere empleos y quiere tener a la mano buenos servicios, buenos servicios de agua.

Ayer estuvimos en la Ciudad de México en una vivienda que no tenía ni agua, ni drenaje, en una ciudad que es Metrópoli, es una ciudad que es grande, son muchos millones los que no tienen acceso a los servicios más fundamentales.

Y cuando recorremos el país seguimos viendo a muchos mexicanos que, en términos de servicios, se levantan en las mañanas buscando leña, para calentar su hogar.

Hay tres estados del país en donde la mitad de las viviendas se calientan todavía con leña, hay un número muy importante de viviendas que no están conectadas al drenaje, hay un número muy importante de viviendas que están lejos de los lugares donde trabajan y que no tienen acceso a un buen servicio público.

Si uno quisiera resumir en solamente tres, ¿cuáles son las principales preocupaciones y cuáles los principales anhelos? Es un país seguro, un país con empleo y un país con mejores servicios.

Y un país, en consecuencia, en donde, quiénes estamos en el servicio público y quienes estamos en la búsqueda de confianza, seamos capaces de proponer alternativas para que todos podamos vivir mejor.

Eso es lo que nos piden, es tan sencillo como eso, eso es lo que tenemos que hacer. En medio del ruido, en medio de la descalificación, en medio de la crítica lo que de nosotros se quiere oír es cómo hacerle para tener un país seguro, cómo hacerle para tener certeza de un empleo y cómo hacerle para tener mejores servicios.

Y yo estoy seguro de que juntos seremos capaces de construir, no solamente los mejores perfiles, sino las mejores soluciones para que, frente a esos tres anhelos que tiene hoy el pueblo de México, aquí en esta alternativa, juntos, encuentren quienes pueden poner sobre la mesa las mejores soluciones.

Eso es lo que nos va a mover en este espacio de diálogo y este debe ser el resultado de este conversatorio, de esta precampaña, de esta campaña y lo será de nuestro próximo gobierno.

En estos espacios de precampaña tiene uno oportunidad de distintos tipos de encuentro, ayer estuvimos en Sonora y platicamos con los rectores de los tecnológicos, fue un encuentro interesante, un evento íntimo, un evento que no tuvo ninguna publicidad. Y, sin embargo, fue un evento trascendente.

Un evento que permitió hablar con los rectores de un sistema tecnológico en Sonora fue con quienes hablamos, pero el sistema tecnológico hoy es un sistema tecnológico que agrupa y que tiene la responsabilidad de cumplir con sueños de más de 650 mil jóvenes.

Uno de los sistemas tecnológicos más grandes del mundo y ayer en esa mesa se hablaba de cómo el Tecnológico de Sonora estaba en pláticas con la Nasa para que en la Reserva de la Biósfera del Pinacate se hicieran, con jóvenes mexicanos, los estudios necesarios para una aventura que nos llevara, incluso, a pensar en la colonización de Marte.

Ese es el tipo de cosas que los jóvenes mexicanos hoy están haciendo en sus tecnológicos, esas son el tipo de cosas, de soluciones y de entornos que tenemos que poner en manos de los jóvenes.

Jóvenes a los que ningún sueño les quede chico, jóvenes que sean tan buenos como los mejores del mundo, jóvenes que tengan a su disposición el mejor entorno.

Y ese mejor entorno hay que construirlo y es un entorno complicado y es un entorno que no se agota solamente en dinero, es un entorno que implica una política pública integral alrededor de los jóvenes.

Mucho se habla de las becas y su importancia. Hoy en México se dan el 2.8 millones de becas a los jóvenes y se han construido espacios de educación superior que se han venido multiplicando. En un país que ha pasado de que el reto sea en analfabetismo, a un país en donde el reto es la educación superior, y la educación superior como espacio y camino para salir adelante y cumplir los sueños.

La educación superior es tan importante que en México el que termina la preparatoria vive cuatro años más que el que no la termina. De ese tamaño es la importancia y la capacidad transformadora de la educación. Pero para acceder a ella se necesitan no solamente la beca, se necesita no solamente el espacio, se necesita una buena política de transporte público, se necesita que los espacios educativos sean espacios que inspiren seguridad, en donde nuestros jóvenes estén tranquilos y estén seguros, se necesita de un entorno en donde trayecto a la escuela sea seguro.

Y se necesita de una intervención pública, en donde cada vez que un joven abandona la escuela, nos demos a la tarea de averiguar las razones profundas para superarlas.

En México nadie abandona una oportunidad por gusto. El joven que, por la razón que sea, abandona su estudio, quiere decir que hay algo en la intervención de política pública en la que nos quedamos cortos.

Hay un reto de discapacidad en su hogar, que lo obliga a abandonar la escuela para atenderlo, hay un reto de seguridad en su comunidad que lo inhibe de asistir a la escuela, hay una falta de trasporte público que lo aleja de la oportunidad educativa.

Para poder construir un entorno, que a los jóvenes les permita estar cerca de las oportunidades que este país les tiene que dar, no es suficiente agotarnos en el tema del recurso público y el apoyo a la beca, es necesario revisar integralmente lo necesario para que encuentren un entorno en donde la educación les dé herramientas. Y con esas herramientas encuentren un país en donde puedan salir a delante y ser felices, persiguiendo la vocación que tengan.

Vocaciones que han cambiado en el tiempo. Hoy el joven tiene el deseo de ser su propio jefe, tiene el deseo de emprender, tiene el deseo de que la tecnología le acerque espacios de oportunidad. Y que a través de la tecnología y su creatividad, él le acerque espacios de creatividad a otros a los que le puede servir a través de esa tecnología.

Eso implica también un entorno que se construye, un entorno en donde la banca de desarrollo tenga capital de riesgo, un entorno en donde la tecnología sea de un acceso suficientemente amplio como para que el joven pueda soñar, en cualquier espacio y en cualquier región del país, y que ese sueño encuentre el apoyo financiero y el apoyo tecnológico para salir adelante.

Si eso hacemos habremos de estar a la altura del potencial que el mundo ve en México.

Hoy el mundo ve en México a un país con un enorme potencial porque es un país joven, a un país con un enorme potencial porque la mitad de sus habitantes tiene menos de 27 años.

Uno de cada tres votantes en México tendrá entre 18 y 35 años, y uno de cada tres representantes de esta Coalición tendrá entre 18 y 35 años y podrá, en consecuencia, llevar la voz y los anhelos de los jóvenes para que tengan expresión en la política pública y formen parte central de lo que este gobierno, el gobierno que vamos a construir juntos, ponga al centro como programa, que reconozca que en los jóvenes está nuestro mayor potencial y, por lo tanto, nuestra mayor responsabilidad.

Muchas Gracias.

Tercer bloque

Pregunta: Muy buenos días, es un gusto poderte saludar en este día.

Nos hemos reunido en este lugar para poder conversar contigo. Mi nombre es Martha Hernández Velasco, presidenta municipal, orgullosamente huasteca.

Nos hemos reunido en este lugar para decirte que pertenezco a una etnia, hablo la lengua náhuatl y hoy me interesa mucho saber, ¿qué harías en tu gobierno para impulsar el desarrollo de los pueblos originarios?

Pregunta: Muy buenos días, mi nombre es Samanta Ambriz, tengo 21 años, soy estudiante y soy originaria de Morelia, Michoacán.

Pepe Meade, su experiencia como servidor público es variada y verdaderamente es una trayectoria única para quien quiere ser presidente.

Hoy estamos aquí aliancistas de algunos estados de la República donde la pobreza nos afecta, usted que fue secretario de Desarrollo Social quiero preguntarle, ¿cómo fue que enfrentó la pobreza? ¿Qué acciones impulsó? ¿Qué sigue? ¿Cuál va a ser la política de Meade? ¿Qué va a hacer usted cuando sea presidente para ayudar a quienes más lo necesitan?

Pregunta: Buen día, precandidato Pepe Meade, soy Amel Coello Contreras, de Michoacán, estudiante, tengo 28 años.

El presidente Clinton hizo famosa la frase: “Es la economía estúpido”, con la cual emergen opiniones como la de Trump y como la de Harvits, contrarias al sentido de la historia.

¿Cuáles son los desafíos en la economía mexicana para reactivarla e impulsar el progreso colectivo? Gracias.

José Antonio Meade Kuribreña: Gracias Martha.

Hemos caminado juntos por la Huasteca Hidalguense, hemos hecho aquí diferentes recorridos y muchas visitas, como lo hemos hecho en muchas de las zonas en donde curiosamente se asientan pueblos originarios, culturas indígenas milenarias, de las que nos sentimos profundamente orgullosos, pero también profundamente comprometidos porque tenemos retos de enorme importancia.

Hoy la política de acercamiento a las comunidades indígenas es especialmente vigente en Hidalgo. Estuvo acá Nuvia Mayorga, Nuvia Mayorga orgullosamente hidalguense que llevó el temple, la capacidad, la experiencia de esas comunidades indígenas, de ese talento que ahí se tiene, de ese potencial que tenemos que recuperar a la política federal del país.

Y yo estoy seguro que Nuvia, aquí en Hidalgo, estaría muy orgullosa de que Nueva Alianza tenga el centro sus preocupaciones y la agenda que tenemos que construir con los pueblos originarios de las comunidades indígenas.

Hoy, el rostro de pobreza en México sigue siendo el rostro indígena, el rostro de pobreza en México, puntualmente, es el rostro de una mujer indígena. Es ahí donde tenemos concentradas nuestras principales carencias, es ahí donde tenemos nuestros principales retos y nuestra mayor deuda. Y es ahí donde tenemos que desplegar los instrumentos del Estado para hacer dos cosas: para ofrecer un espacio de oportunidad y de inclusión, y también, para construir ahí un espacio de orgullo y prosperidad.

En términos de inclusión, lo que tenemos que hacer en las comunidades indígenas, es asegurar que estén bien comunicadas. Sigue siendo hoy, la Huasteca en Hidalgo y muchas comunidades indígenas, nos siguen planteando un reto muy importante en comunicación, y eso implica casi por construcción, un reto de exclusión.

Tenemos que cerciorarnos de que las comunidades indígenas tengan presencia de escuela entre los trece y los quince años, y que no encuentren ningún pretexto para abandonarla.

Si algún consejo pudiéramos dar a cualquiera en una comunidad indígena, acá los maestros que nos tocan a diario, es que no abandonen la escuela. Y eso muchas veces implica un reto adicional, la lejanía, el abandono, la dispersión. Lo lejos y lo disperso que están las comunidades implica soluciones distintas.

En algunos casos, como los albergues de niños indígenas que han probado ser una alternativa útil que tenemos que multiplicar en cada una de las instancias en donde la distancia nos implica una dificultad de acceso.

Tenemos que estar atentos en materia de alimentación, no puede aprender un niño que tiene un reto, primero, de nutrición. Y eso quiere decir que las intervenciones desde la escuela y en el hogar, en materia del apoyo nutricional y alimenticio, tienen que estar presentes en las comunidades indígenas.

Como lo tiene que estar la salud, una salud que sea respetuosa, cercana, que maneje no solamente el español sino la lengua de la comunidad para generar confianza, generar cercanía y generar los espacios de acercamiento que permitan que la salud esté cerca de cada una de estas comunidades.

Que esté cerca, también, la seguridad social, y que seamos capaces ahí de llevar empleo y dignificación. Muchas veces se reconoce más la importancia de nuestras culturas originarias fuera que dentro.

Muchas veces se reconoce más el valor de su artesanía, de su cultura, de su etnia, de su lenguaje, se estudia con más entusiasmo fuera que dentro, eso tenemos que cambiarlo.

Tenemos que hacer un esfuerzo de reivindicación, de que ese pluriculturalismo nos enriquece, de que ese pluriculturalismo nos permita opciones de desarrollo y de crecimiento. Cada vez que vemos expresar las manos de un indígena en una artesanía, hay que dignificarlas acercándole espacios de cercanía en lo comercial.

Cada vez que vemos en su cultura y en su lenguaje encontrar espacios que nos dan espacios que nos dan identidad, tenemos que dignificarlo con estudios y con investigación que permitan reconocer la valía que nos dan.

Cada vez que encontramos en su gastronomía y en sus cultivos un espacio que nos hace diferente y que nos distingue en el mundo, en términos de nuestra variedad genética y cultura gastronómica, ahí hay, de nuevo, una oportunidad.

En síntesis, con las comunidades indígenas tiene que haber inclusión y una política social focalizada y dignificación para convertir esa pertenencia puntual en un área de oportunidad que permita riqueza en esa diversidad y en esa cultura.

Ese es un tema que conoce bien Juana. Lo conoce, lo reconoce, lo pone al día y lo pondera. Juana, desde que nos casamos, me permite regatear en todo, en todo me permite regatear, menos frente a un artesano.

Frente a un artesano no hay más que reconocer la valía, la experiencia, la historia y la emoción que pone en cada una de sus prendas.

Y, así como Juana enseña en artesanías, no nos podemos dar el lujo de regatearle nada a nuestras comunidades indígenas, y es un tema en el que tenemos que trabajar y en el que tenemos que resolver.

Samanta planteaba el reto de la pobreza. Y el reto de la pobreza implica, de nuevo, mucho más allá del ingreso.

Decía (inaudible) que la pobreza no era una pobreza de ingresos, era una pobreza de derechos, era una pobreza de acceso a libertades. Y se dice mucho, cada vez que hablamos de pobreza se nos señala que no debemos de dar pescado, sino enseñar a pescar.

Tenemos que trascender ese lema y tenemos que traducir que implica enseñar a pescar. Y enseñar a pescar en México implica que superemos seis retos fundamentales, el que en México tenga acceso a esos seis derechos, es un mexicano que sabe pescar.

Al que en México le falta acceso a cualquiera de estos seis derechos, es un mexicano al que le estamos dando pescado, al que lo estamos vinculando a una política asistencial y no resolvemos el problema estructural.

¿Y cuáles son esos seis derechos? ¿Y qué estuvo atrás de la Estrategia Nacional de Inclusión, que habríamos de retomar con renovado brío en la siguiente administración? ¿Y que habríamos de enriquecer con una nueva generación de derechos? Que nos lleva más allá del acceso para que el acceso, además, sea de calidad.

¿Qué quiere decir enseñar a pescar en México? Que los niños entre tres y 15 años estén en la escuela. Hoy nos damos por bien servidos con que estén en la escuela, mañana tenemos, además, que exigir que la escuela sea de calidad. Eso implica guarderías, estancias, estimulación temprana, guarderías que hagan de la estimulación temprana un elemento de que las distinga. Eso implica escuelas de tiempo completo, eso implica escuelas bilingües y eso implica escuelas que tengan al centro la activación física.

¿Qué más implica enseñar a pescar en México? Que quienes nos quedamos cortos en darles educación, tengan la oportunidad de cerrar el ciclo escolar, de terminar la primaria, de terminar la secundaria y que eso les permita o continuar con sus estudios o acceder a un empleo formal.

En México el que no termina la preparatoria tiene grandes dificultades para encontrar un empleo formal. Y si nos quedamos cortos en la primera vuelta en varias atenciones en el ciclo escolar, no nos podemos quedar cortos en la segunda y escatimar esfuerzos para cerrar el espacio de vinculación con el ciclo educativo.

Quiere decir vivienda y servicios en la vivienda, que las viviendas tengan materiales firmes y que no tengan condiciones de hacinamiento, quiere decir que a la vivienda llegue agua, luz y drenaje.

Y tenemos que hacer un levantamiento y priorizar, en los recursos de infraestructura social, para que ningún niño que nazca en México, ni hoy ni nunca le falte lo mínimo del hogar y los recursos que hoy tenemos de infraestructura social se apliquen primero en esas viviendas en donde el niño espera ya nacer en un México en donde agua, luz y drenaje sean una realidad, en donde tengan un espacio que no esté hacinado y que no le implique riesgos de violencia, y riesgos por la falta de espacio, que impliquen un desarrollo que no sea un desarrollo pleno.

Tenemos que acercar salud, y no solamente la afiliación a un programa, sino que ese programa tenga enfermeras, médicos, clínica y medicinas. Y tenemos que enseñar cómo utilizar el programa.

Parte de lo muy innovador de lo que se hizo en este esfuerzo reciente, es darle a conocer a los estudiantes, por ejemplo, que tenían derecho a atenderse en el seguro social. Más de la mitad de los estudiantes de educación superior en el país, no sabían que tenían derecho a ir al IMSS.

Y eso quería decir que cuando se enfermaban, esa enfermedad gravitaba sobre su patrimonio y el de sus familias. Y hoy tenemos cientos de miles de historias de estudiantes que, con cargo a este programa de afiliación, ya intentaron un reto curativo en el IMSS, que no le implicó empobrecerse ni a ellos, ni a su patrimonio.

Tenemos también que acercarles seguridad social, y eso no implica no solamente salud, sino pensión y retiro, y dignidad en la pensión y en el retiro.

Tenemos que estar ciertos de que esté presente la alimentación, y eso implica el que le demos un sentido integral a cada intervención para que la alimentación este presente, sobre todo en la primera infancia.

Y si nos aseguramos que esos seis retos estén presentes, que esos seis elementos los hemos resuelto de manera adecuada, habremos ser exitosos en materia de pobreza.

Si le metemos sistema y método, si nos comprometemos a que México sea un país de derechos y gentes, y no solamente de derechos en nuestras leyes, sino que nos esforcemos con servidores por darle cumplimiento, nos va a ir mucho mejor.

Ese es el México con el que soñamos, ese es el México de derechos para todos, para quien tenga una discapacidad, para quien sea un indígena, para quien sea una mujer. Y ese es un México que tenemos a la mano para hacerlo diferente.

Muchas gracias.

Cuarto bloque

Pregunta: Muchas gracias, muy buenos días. Pepe Meade, es un honor estar hoy aquí con usted. Soy Vicente Camacho Quiroz de la ciudad de Toluca, Estado de México.

Como tú sabes, Pepe Meade, en el cine México es una potencia. Recientemente vimos el montón de nominaciones a la película de Guillermo del Toro, anteriormente fueron las de González Iñárritu.

Pero lo que quiero preguntarte es, ¿qué le hace falta a México para lograr ser esa gran potencia? ¿Tú, como presidente de México, qué harás para lograrlo? Muchas gracias.

Pregunta: Soy un profesionista de 60 años del estado de Michoacán.

Precandidato Pepe Meade, llamas a sumar, a creer en todo lo bueno que tenemos y también que nuestros adversarios tienen cosas buenas. Sobre esa propuesta de respeto, de sumar, ¿sobre qué temas trabajarías para llegar a acuerdos de Estado?

Pregunta: Buenos días a todos y a todas, ya establecido este vínculo de cordialidad y de confianza, podemos decirle Pepe Meade.

Y que en ese tenor, Pepe Meade, en el que para mí es un privilegio estar aquí y compartir este espacio, este conversatorio de diálogo en el que estamos aquí todos unidos y escucharte.

La pregunta, ¿qué fue lo que te movió dentro de tu ser para ser nuestro precandidato de Nueva Alianza?

Y, aquí, darle un mensaje a los aliancistas y a las aliancistas, al magisterio que es el que más nos importa en estos momentos y que el día de mañana, al incorporarnos a nuestra jornada laboral, ¿qué es lo que le vamos a decir? ¿Qué es lo que le vamos a compartir a nuestros compañeros y a nuestros compañeros del Estado de México?

Porque yo soy orgullosamente maestra del Estado de México y activista en la ciudad de Nezahualcóyotl.

José Antonio Meade Kuribreña: ¿Quién ya vio la última película de Del Toro? La de La Forma del Agua. Andamos en eso.

Yo la fui a ver ayer. La fui a ver ayer y, para los que no la han visto, uno de los elementos más importantes de la película es un Cadillac.